PALESTINA: El acertijo de los donantes
Los donantes occidentales tienen en sus manos la asistencia a las víctimas del conflicto palestino-israelí, el problema es que nadie sabe cómo ensamblar las partes.
Los donantes occidentales tienen en sus manos la asistencia a las víctimas del conflicto palestino-israelí, el problema es que nadie sabe cómo ensamblar las partes.
El proceso de paz con Palestina depende de cuán derechista sea el acento del próximo gobierno de Israel, que se esfuerza por conformar Benjamin Netanyahu, casi seguro primer ministro.
Funcionarios israelíes se quedaron sin respuesta, ruborizados, cuando el senador estadounidense John Kerry les preguntó por qué la pasta que esperaba para ingresar al territorio palestino de Gaza no se consideraba asistencia humanitaria y el arroz sí.
Representantes de los partidos palestinos rivales Fatah y Hamás se reunieron esta semana en la capital de Egipto, con el objetivo de buscar la reconciliación nacional y formar un gobierno de unidad.
El esposo de Ghalia Hussein se negó a evacuar su hogar en Rafah, cerca de la frontera del territorio palestino de Gaza con Israel y Egipto, en medio de los bombardeos que sufrió el área entre el 27 de diciembre
Soldados israelíes «tiraron las puertas abajo, atravesaron las casas y las destruyeron», dijo Mohammad Taher Shamasni, alcalde de la aldea cisjordana de Jayyus, en el norte de la Cisjordania palestina.
Muchos defensores de los derechos humanos aplaudieron al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, por ordenar el próximo cierre de la cárcel en la base naval de Guantánamo, Cuba. Muchos otros preguntaron entonces qué pasaría con la de Bagram, en
Fuertes mayorías de encuestados en países musulmanes rechazan los métodos de la red extremista Al Qaeda pero apoyan algunas de sus metas, en particular la expulsión de tropas estadounidenses del mundo islámico.
Deporte y política no juegan en canchas separadas. Al menos eso es lo que piensa el primer ministro saliente de Israel, Ehud Olmert. Y muchos de los que rechazan las políticas del estado judío en todo el mundo podrían actuar
Mel Frykberg entrevista al canciller de Hamás, AHMED YOUSEF
Las sorpresivas exigencias de Israel para aceptar un cese del fuego con el partido islamista palestino Hamás, formuladas cuando el acuerdo parecía encaminado, dejan en el mediador, Egipto, una sensación de incómoda alarma.
La Unión Europea (UE) ayudó a una empresa petrolera israelí que redujo el suministro de combustible al territorio palestino de Gaza en el marco de un embargo económico internacionalmente reconocido como ilegal, admitieron funcionarios en Bruselas.
«Sólo queremos una vida normal», suplica Um Qasim, residente de un edificio bombardeado de la capital iraquí. Hace años que ella y muchas personas más esperan que ese deseo se les haga realidad.
El primer ministro saliente de Israel, Ehud Olmert, se arriesga a provocar una crisis de confianza con Egipto al condicionar el cese del fuego con el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) a un intercambio de prisioneros con ese partido palestino.
Se aproxima a las costas de Israel una ola de juicios por graves violaciones de derechos humanos en su guerra de 22 días contra la franja de Gaza, en la que murieron más de 1.300 palestinos, la mayoría civiles.
Dos altos representantes del Congreso legislativo de Estados Unidos se reunirán este mes en Damasco con el presidente de Siria, Bashar el Assad. Parecen los prolegómenos de un acercamiento cuyo alcance aún está por verse.
Israel endurece su posición ante el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), mientras Egipto intermedia entre ambas partes en la negociación indirecta de un acuerdo permanente de cese del fuego.