
PALESTINA: Los techos para los que los trabajan
Asmahan Ramadan y su familia toman centenares de fotografías en la azotea de su casa, pero no de ellos mismos ni del superpoblado campamento para refugiados donde viven.

Asmahan Ramadan y su familia toman centenares de fotografías en la azotea de su casa, pero no de ellos mismos ni del superpoblado campamento para refugiados donde viven.

«Empezamos en 1993 con siete máquinas de coser. Para 2005 teníamos 250 máquinas e igual cantidad de sastres», relata el gazatí Rizik Al-Madhoun, de 41 años, en la fábrica de vestimenta que debió cerrar a causa del sitio israelí.

Parviz Barkhordar dice amar tanto a Israel como a Irán. Para muchos, esta doble afinidad es contradictoria, pero para él tiene mucho sentido. «Somos judíos persas que hemos vivido en ese país», explica.

Tras presentar la primera demanda colectiva por discriminación de género, una organización religiosa de mujeres de Israel aspira a que se protejan los derechos femeninos en la esfera pública de ese país.

El gobierno de Estados Unidos anunció que una nutrida delegación empresarial viajará a Egipto esta semana, mientras negociadores de Washington ofrecen reducir en 1.000 millones de dólares los más de 3.000 millones que le adeuda ese país de Medio Oriente.

La sala de emergencias del Hospital Internacional de El Mansurá, en el norte de Egipto, está cerrada con un candado y una cadena. Las ambulancias que llegan con pacientes tienen que buscar otro nosocomio.

«Quiero aprender a escribir en mi propia lengua», dice Manal, una joven kurda de Siria. Ni ella ni sus 30 compañeros de clase han estado nunca tan cerca de conseguir su objetivo.

En una tarde soleada de verano, niños y niñas comienzan a llegar con sus padres a un parque cerca de Ein Rafa, un pueblo palestino al sur de Jerusalén. Los que hablan árabe se agrupan por un lado, y los

Mai Ahmed, de 26 años y residente de Cisjordania, conoció por Internet a Mohammad Warda, del campamento de refugiados gazatí de Nussirat, se enamoró de él. Cuando quiso viajar a Gaza, el gobierno israelí le negó el permiso y así

Hace un año, Salim, de 23 años y originario de esta central ciudad tunecina, decidió abandonar su país rumbo a Europa con la ayuda de una red de traficantes de personas.

Tropas israelíes persiguen a un niño palestino en una aldea de la Cisjordania ocupada. «Está a dos metros de distancia, y el jefe de la compañía amartilla el arma y le apunta a la cara El niño se arroja al
«Claro que me gustaría desertar, pero no puedo renunciar a mi sueldo. ¿Cómo daría de comer a mis 11 hijos?». La guerra pone a prueba a todo el pueblo sirio, incluso a este policía del régimen de Bashar Al Assad.

La Hermandad Musulmana parece aplicar en Egipto las mismas tácticas contra la prensa que usaba el régimen de Hosni Mubarak (1981-2011), ejerciendo un fuerte control sobre los medios estatales de comunicación e intimidando a periodistas independientes.

Issam Ali Hassan tiene la existencia precaria de un refugiado. Hijo de palestinos, vivía con ese estatus en Bagdad, de donde debió escapar cuando Estados Unidos invadió Iraq, en 2003.
La idea de un ataque unilateral contra Irán, promovida por el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu y su ministro de Defensa, Ehud Barak, habría sido derrotada definitivamente por la oposición interna.
Tras 18 meses de conversaciones, el gobierno de Egipto solicitó 4.800 millones de dólares al Fondo Monetario Internacional (FMI) para estabilizar una economía que sigue en declive después de la revuelta popular que llevó a la caída del régimen de

Poco antes de que fuera derrocado Muammar Gadafi el año pasado, la palestina Huda y su familia fueron expulsados de su vivienda en la capital de Libia.