IRAQ-ESPAÑA: Aznar se queda solo en apoyo a EEUU
El jefe del gobierno español, José María Aznar, se quedó solo en su apoyo a la decisión de Estados Unidos de atacar Iraq incluso sin el aval de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El jefe del gobierno español, José María Aznar, se quedó solo en su apoyo a la decisión de Estados Unidos de atacar Iraq incluso sin el aval de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Turquía acelera sus preparativos para colaborar con Estados Unidos en la guerra contra Iraq, por temor a que la abstención le resulte más costosa que la participación activa.
Muchos ciudadanos de Siria tienen mala opinión sobre el presidente iraquí Saddam Hussein, pero en la actualidad tienden a considerar injusto que Estados Unidos lance un ataque militar contra él.
Dos legisladores de Estados Unidos opuestos a una acción militar contra Iraq llevaron esta semana su mensaje al secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Kofi Annan.
El presidente estadounidense George W. Bush ha mencionado tres razones para un ataque contra Iraq, y ninguna de ellas parece convincente.
La guerra en Iraq tendría efecto devastador para los 13 millones de niños de ese país, muchos de ellos ya desnutridos y con gran temor ante un nuevo conflicto, afirmó un equipo de expertos en salud encabezado por canadienses.
El primer ministro de Israel, Ariel Sharon, se enfrenta a grandes obstáculos para formar una coalición que asegure mayoría parlamentaria a su gobierno, a pesar de su aplastante victoria en las elecciones generales de esta semana.
La mayor parte de los miembros del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) reclamaron este miércoles una solución pacífica a la crisis sobre la presunta posesión iraquí de armas de destrucción masiva.
La oposición iraquí respaldada por Estados Unidos prometió convertir a Iraq en un estado laico y federal con un régimen democrático, que tendrá los brazos abiertos a las inversiones en sus yacimientos de petróleo.
La victoria electoral de Ariel Sharon en Israel y el discurso belicista de George W. Bush ante el Congreso estadounidense significaron dos malas noticias para el mundo árabe.
Tres atentados en Kuwait contra ciudadanos estadounidenses perpetrados desde octubre revelan cómo Washington, libertador y aliado hace una década, es ahora para sectores de la población kuwaití un opresor y enemigo, según afirmaron algunos analistas.
Una coalición estadounidense de grupos pacifistas anunció una acción nacional contra la guerra en Iraq para el 16 de febrero en Nueva York, en vista de la creciente oposición popular a la acción militar en ese país.
Egipto desmintió informes sobre ofrecimiento de asilo al presidente de Iraq, Saddam Hussein, y analistas señalan que que no hay ambiente interno ni externo para que éste sea recibido como en 1959, cuando fue protegido por el líder egipcio Gamal
El escepticismo crece en la población de Estados Unidos respecto de la conveniencia de atacar a Iraq, en especial después de que Alemania y Francia se negaran a apoyar los planes al respecto del presidente George W. Bush.
Compañías contratadas por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos que se benefician con los bombardeos sobre el norte de Iraq, se aprestan a obtener más ganancias en la guerra que Washington planifica contra Bagdad.
Los cancilleres de Arabia Saudita, Egipto, Irán, Jodania, Siria y Turquía instaron esta semana al presidente iraquí Saddam Hussein a que coopere en todo con los inspectores de armas de la ONU para impedir una invasión de Estados Unidos.
El gobernante Partido Likud de Israel, favorito para los comicios de la semana próxima, deberá aliarse a sectores derechistas que representan a los colonos judíos, ante la negativa del opositor laborismo a integrar una nueva coalición de gobierno.