COLUMNA-MEDIO ORIENTE: Los límites de la democracia
El pueblo egipcio tiene muchas razones para estar orgulloso. Ha dado al mundo una brillante lección sobre cómo derrocar a un dictador en tres semanas y casi sin violencia.
El pueblo egipcio tiene muchas razones para estar orgulloso. Ha dado al mundo una brillante lección sobre cómo derrocar a un dictador en tres semanas y casi sin violencia.
Mientras diversos países evacúan a sus ciudadanos de la violencia que azota a Libia, muchos trabajadores inmigrantes africanos son objeto de ataques por ser considerados presuntos mercenarios de Muammar Gadafi.
Los levantamientos populares contra regímenes autoritarios en el norte de África y Medio Oriente podrían inspirar movimientos similares en Asia central. De hecho, activistas opinan que es sólo cuestión de tiempo.
Un vistazo a los levantamientos que permitieron derrocar a los regímenes de Túnez y Egipto confirma una verdad universal: son los jóvenes quienes están liderando el camino hacia una reforma política en Medio Oriente.
La revuelta popular en Egipto, con su epicentro en la capitalina plaza Tahrir, también sirvió para promover la equidad de género.
Las protestas en Medio Oriente se interrumpen solo cuando llega la hora de la oración, y los manifestantes musulmanes se postran sobre sus tapetes baratos mientras la policía antimotines hace una pausa para tomar el té. Mientras, en el África
Cuarenta neoconservadores de Estados Unidos enviaron una carta al presidente Barack Obama para pedirle que intervenga militarmente en Libia, a fin de derrocar a Muammar Gadafi y poner fin a la violencia.
Arabia Saudita abrió sus grifos y comenzó a bombear más crudo para compensar la caída de los aportes de Libia al mercado, mientras en el país norafricano crecía el levantamiento popular contra el régimen de Muammar Gadafi.
Abu Mustafa Al Matriah y Abu Ahmed Abu Amrah, ambos comerciantes beduinos en el norte del Sinaí, están felices de que el ejército egipcio facilite sus entregas diarias sin tener que pagar tantas «baksheesh» (propinas).
Los funcionarios que rodeaban a Hosni Mubarak no pudieron ser tocados durante años, pero el derrocamiento del mandatario los dejó sin protección. Ahora son investigados por graves cargos de corrupción, y muchos en Egipto esperan que finalmente se haga justicia.
Mientras sectores opositores se hacían fuertes en más ciudades y pueblos de Libia, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo que su gobierno estudia «todas las medidas» de respuesta a la violencia en ese estado petrolero del norte de
Mientras la región de Medio Oriente está convulsionada por revueltas populares, el gobierno de Irán reprime cada vez con más severidad las protestas opositoras en su territorio.
Si el líder libio Muammar Gadafi sobrevive al levantamiento popular contra su régimen y permanece en el cargo podría convertirse en el segundo jefe de Estado en funciones acusado de crímenes de guerra.
El jefe de Estado de Libia, coronel Muammar Gadafi, camina por la misma senda que derivó en la salida de los gobernantes de Túnez y Egipto al reprimir con violencia las manifestaciones contra su régimen y causar un baño de
Numerosos movimientos surgieron en Egipto tras la renuncia del presidente Hosni Mubarak bajo lo que se ha dado en llamar la Revolución del 25 de Enero, pero no todos son reconocidos como legítimos por los propios actores de las protestas
Quienes asuman como arquitectos del nuevo Egipto, país en transición a la democracia luego de tres décadas de gobierno de Hosni Mubarak, podrían tomar lecciones de Indonesia para impedir el retorno a un régimen autoritario.
El tren ligero que se instalará en Jerusalén promete descongestionar el tránsito, pero los beneficios que traerá para está antigua ciudad pueden convertirse en un obstáculo para la paz entre israelíes y palestinos.