
ISRAEL-PALESTINA: Imposible regreso al hogar
«Quiero ver Safed», dijo el presidente palestino Mahmoud Abbas al Canal 2 de Israel. «Tengo derecho a verla, pero no a vivir allí», añadió.
Las conflictos bélicos, las guerras civiles, los alzamientos y golpes de Estado, los genocidios y la violencia étnica y política están a la orden del día en buena parte del mundo. La lista de zonas turbulentas es extensa, y los más afectados son siempre los pobres, las mujeres, las niñas y los niños. Lea más en IPS Noticias.

«Quiero ver Safed», dijo el presidente palestino Mahmoud Abbas al Canal 2 de Israel. «Tengo derecho a verla, pero no a vivir allí», añadió.

Analistas de Estados Unidos reflexionan sobre si el segundo periodo de gobierno de Barack Obama seguirá caracterizándose por la cautela en política exterior o si el mandatario aprovechará esta nueva oportunidad para tomar riesgos.
Fijado a un gran bloque de cemento, el oxidado portón gris que permite a los agricultores palestinos de esta norteña aldea cisjordana acceder a sus olivares se abrió solo por cuatro días este año.
Julia Kallas entrevista a MOZHGAN SAVABIEASFAHANI, toxicóloga ambiental
Organizaciones judías de Estados Unidos reaccionaron con enojo a una carta enviada por 15 líderes cristianos al Congreso legislativo pidiéndole que revise si parte de la asistencia de 3.000 millones de dólares que este país da a Israel no se

Muchos gazatíes recurren al Tramadol para combatir el estrés de la ocupación israelí. Pero su prevalencia en este territorio palestino tiene más que ver con su amplia disponibilidad que con su efectividad para anestesiar la realidad.

Ali Shuruf prende las luces e ilumina una colorida sala de estar que contrasta con la vista exterior, todo gris. Su casa da literalmente a un muro, pero no a cualquiera sino a la barrera de hormigón de ocho metros

No es casual que el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, convoque a comicios anticipados para el 22 de enero. Busca ser reelegido mientras un nuevo presidente asume en Estados Unidos, volviéndose inmune a su presión ante una fase crucial

La cuestión de la creación de un estado palestino parece borrado de la agenda de la Asamblea General de la ONU, a diferencia de 2011, así como de otros foros internacionales.
«La abrumadora mayoría de las personas con las que trabajamos nos dicen: No queremos ayuda, sino la oportunidad de trabajar y ganar dinero. Especialmente quienes tenían un empleo decente, pero lo perdieron en los últimos años», dijo Karl Schembri, de

«Mire las balas de las guerras de 1948 y 1967», dice el anciano palestino Badr Abu Ad-Dula, mostrando las marcas en los muros exteriores del edificio de Jerusalén oriental donde vive con su familia de 13 miembros.

Filistin Hamdallah parece desorientada, caminando entre los muebles diseminados por el patio. A primera vista pareciera que se va a mudar, pero la ropa recién lavada y colgada de alambres muestra que esta palestina y su familia no tienen intenciones

Asmahan Ramadan y su familia toman centenares de fotografías en la azotea de su casa, pero no de ellos mismos ni del superpoblado campamento para refugiados donde viven.

«Empezamos en 1993 con siete máquinas de coser. Para 2005 teníamos 250 máquinas e igual cantidad de sastres», relata el gazatí Rizik Al-Madhoun, de 41 años, en la fábrica de vestimenta que debió cerrar a causa del sitio israelí.

Parviz Barkhordar dice amar tanto a Israel como a Irán. Para muchos, esta doble afinidad es contradictoria, pero para él tiene mucho sentido. «Somos judíos persas que hemos vivido en ese país», explica.

Mai Ahmed, de 26 años y residente de Cisjordania, conoció por Internet a Mohammad Warda, del campamento de refugiados gazatí de Nussirat, se enamoró de él. Cuando quiso viajar a Gaza, el gobierno israelí le negó el permiso y así

Tropas israelíes persiguen a un niño palestino en una aldea de la Cisjordania ocupada. «Está a dos metros de distancia, y el jefe de la compañía amartilla el arma y le apunta a la cara El niño se arroja al