ECONOMÍA-EEUU: Hay vida después de la tala
La noroccidental ciudad estadounidense de Forks, en estado de Washington, se alimentó, literalmente, de los árboles que la rodean. Pero su sector maderero cerró las puertas hace mucho.
La noroccidental ciudad estadounidense de Forks, en estado de Washington, se alimentó, literalmente, de los árboles que la rodean. Pero su sector maderero cerró las puertas hace mucho.
Construir edificios «verdes» es el modo más sencillo y efectivo de reducir las emisiones de gases invernadero, y permitiría recortar hasta 70 por ciento el costo del consumo de energía, según un organismo especializado de Canadá, Estados Unidos y México.
Organizaciones ambientalistas demandaron ante la justicia al gobierno de Estados Unidos por sus omisiones en la protección de los osos polares, que podrían convertirse en la primera especie animal considerada oficialmente amenazada por el cambio climático.
Todavía cuesta prever los efectos locales del fenómeno climático de La Niña, responsable de catastróficas inundaciones en Bolivia, Ecuador, Perú y Argentina y de una grave sequía en Chile.
El costo económico de afrontar los desafíos del cambio climático es mucho menor que el de la inacción, según la OCDE, bloque que entre su treintena de miembros incluye todas las economías del Norte rico.
Las inhabituales bajas temperaturas invernales registradas en enero en Estados Unidos parecen haber interrumpido la hibernación de los que niegan el cambio climático, pues coparon sitios de Internet con mensajes acerca del «gran engaño del recalentamiento global».
El proyecto Enciclopedia de la Vida se propone colocar en Internet información sobre las 1,8 millones de especies del planeta, y esta semana ya publicó los datos sobre 30.000, que incluyen su hábitat, ciclo de vida y fotografías.
El derretimiento de los hielos marinos, a causa del cambio climático y la inacción gubernamental, pone en riesgo la supervivencia de los osos polares de Canadá en los próximos 50 años, advirtieron grupos ambientalistas.
Las pequeñas naciones insulares pidieron al Consejo de Seguridad de la ONU que proteja sus tierras y recursos usando su autoridad para exigir reducciones en las emisiones de dióxido de carbono y penalice a los países que no cumplan.
El uso de biocombustibles eleva mucho más que la gasolina el recalentamiento de la Tierra, pues su producción encarece los alimentos y, por lo tanto, alienta la deforestación y la pérdida de praderas naturales que atesoran carbono.
Los biocombustibles pasaron de ser salvadores del ambiente a sólo otra forma de hacerse rico.
El miedo a nuevas regulaciones gubernamentales y a las pérdidas financieras por el cambio climático llevó a tres grandes bancos de inversiones y agentes de bolsa de Estados Unidos a adoptar pautas ambientales para fortalecer su apoyo a la industria
La inteligencia y las fuerzas armadas de Estados Unidos identifican el cambio climático como amenaza a la seguridad nacional, pero, paradójicamente, el gobierno le asigna a su combate sólo un dólar por cada 88 destinados al presupuesto de defensa.
Al parecer inevitable un impuesto sobre las emisiones de carbono, algunas de las corporaciones más grandes del mundo pedirán a sus proveedores que informen sobre sus emisiones como parte de futuros esfuerzos de reducción.
Imagine que se encuentra en una nueva y gloriosa era, en la que todo lo que hace en un día normal es ayudar a estabilizar el clima y la población global, erradicar la pobreza y restaurar el dañado ecosistema del
Nada ha causado tanto ruido en la industria automovilística mundial como el lanzamiento de Nano, el vehículo ultrabarato fabricado por Tata, el gigante del acero y la ingeniería de India.
¡De prisa! Hay que ver los osos polares del Ártico, los glaciares antárticos y las pequeñas islas del Pacífico antes de que desaparezcan para siempre por el recalentamiento global.