Carrera por el agua no admite demoras

El tiempo se está agotando más rápidamente que el agua, advierten expertos reunidos hasta el próximo sábado en la capital sueca.

La Semana Mundial del Agua se centra en el tema "Respondiendo a los cambios mundiales: El desafío de la calidad hídrica", y a ella asisten más de 2.500 especialistas.

Si los "desafíos enormes y complejos" que enfrenta uno de los recursos naturales más finitos del mundo no se resuelven pronto, el futuro será devastador: escasez de agua, contaminación, sequías, inundaciones, desertificación y enfermedades.

La ministra sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo, Gunilla Carlsson, describió las inundaciones en Pakistán como uno de los mayores desastres naturales que enfrenta ese país.

"Nos preocupa profundamente la situación en Pakistán", dijo, a propósito de un país donde infraestructura desarrollada a lo largo de 60 años fue literalmente arrasada en las regiones inundadas.
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Hasta ahora el gobierno sueco ha brindado a Pakistán asistencia por 20 millones de dólares, agregó.

Carlsson señaló que, como ocurre en la mayoría de los desastres naturales, los más afectados fueron los pobres. Según las últimas cifras aportadas desde Pakistán, hubo unos 1.700 muertos, mientras que más de 1,2 millones de casas y escuelas quedaron destruidas.

Pero todavía puede haber más muertes por culpa de enfermedades originadas en la mala calidad del agua, dijo Carlsson.

En declaraciones formuladas en la ceremonia inaugural de la Semana, en una ciudad rodeada por agua, el director ejecutivo del Instituto Internacional del Agua de Estocolmo, Anders Berntell, advirtió: "El agua de mala calidad mata a más personas que el VIH (virus de inmunodeficiencia humana, causante del sida), el paludismo y las guerras juntos, afectando las vidas de las familias y el desarrollo económico de muchos países".

"También vemos cada vez más que los ecosistemas y sus servicios son degradados por la contaminación, que afectará todas las funciones de la sociedad", agregó.

Éste es el vígesimo año consecutivo en que el Instituto organiza su Semana Mundial del Agua en una ciudad descrita como la "primera capital verde" de Europa.

Este año los patrones meteorológicos han sido cada vez más erráticos, dijo Berntell.

"No podemos decir que ninguno de estos eventos individuales sean efecto del cambio climático, pero los patrones coinciden con los escenarios que los científicos pronosticaron: nevadas, inundaciones y sequías severas", observó.

Berntell lamentó que muchos representantes de Pakistán no pudieran asistir a la conferencia.

"Compartimos la frustración y la desesperación de todos los afectados, y compartimos la preocupación con muchos por el hecho de que nuestros líderes no reanudaron sus responsabilidades en Copenhague", dijo, en alusión a la capital que en diciembre del año pasado fue sede de la 15 Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

En los debates internacionales sobre el agua hay una tendencia a centrarse en la disponibilidad de este recurso, pero no en su calidad.

"La mala calidad del agua afecta las vidas humanas y los medios de sustento, además del funcionamiento de los ecosistemas, del mismo modo que la falta de agua", señaló Berntell.

Según la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio, dijo, los ecosistemas de agua dulce se han degradado más que cualquier otro, incluidos los bosques tropicales.

Varios estudios indican que más de 40 por ciento de las especies de peces y anfibios están en riesgo de extinción.

El agua dulce contaminada desemboca en los océanos, causando serios daños a muchas áreas costeras y pesquerías, lo que constituye un importante desafío para el manejo de océanos y de recursos costeros.

Dirigiéndose a los presentes en la conferencia, Rita Colwell, galardonada con el Premio del Agua Estocolmo 2010, dijo que las deficiencias en el abordaje de la calidad hídrica, junto con los cambios climáticos, puede causar desastrosos brotes de enfermedades como el cólera.

Y esto, a su vez, probablemente afecte la seguridad económica y nacional.

Pero Carlsson también mencionó algunos casos exitosos que tuvieron lugar en los últimos 20 años, desde que se inició la Semana.

Por ejemplo, casi 2.000 millones más de personas tienen acceso a agua potable que hace dos décadas, y alrededor de 1.500 millones más cuentan con saneamiento.

La provisión de agua limpia ha superado al crecimiento de la población mundial y ha permitido que más de ocho millones de personas —aproximadamente la población de Suecia— accedan a agua potable todos los meses durante 20 años, dijo Carlsson.

Mientras, el Instituto Internacional del Manejo del Agua, con sede en Sri Lanka, señaló que el tiempo se agota más rápidamente que el líquido.

"Nos dirigimos a una crisis hídrica", advirtió en su libro "Out of Water: From Abundance To Scarcity and How To Solve The World’s Water Problems" ("Sin agua: De la abundancia a la escasez y cómo resolver los problemas hídricos del mundo"), escrito por Colin Chartres y Samyuktha Varma y presentado en Estocolmo.

Mientras se pronostica que para 2050 la población mundial llegue a 9.000 millones, el agua se vuelve cada vez más escasa en el planeta, en parte debido a la expansión de las ciudades y en parte a que los cultivos dedicados a la elaboración de biocombustibles consumen grandes cantidades de agua de ríos y lagos, sostienen los autores.

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