AGRICULTURA-PARAGUAY: Ofensiva empresaria

Con movilizaciones en varios puntos de Paraguay, gremios patronales de la producción agropecuaria iniciaron este lunes una protesta contra el gobierno de Fernando Lugo y en reclamo de seguridad y trabajo.

La medida, que se extenderá hasta este martes, generó expresiones de repudio de organizaciones sociales, en especial del campesinado.

Los productores apostaron maquinaria agrícola al costado de las rutas en las primeras horas del día en diferentes localidades del país, especialmente en los departamentos de San Pedro, sur, Itapúa y Alto Paraná, sudeste.

La convocatoria partió varias semanas atrás de la Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP), a la que se adhirieron la Unión de Gremios de la Producción (UGP), la Asociación Rural de Paraguay (ARP) y la Federación de la Producción, la Industria y el Comercio (Feprinco).

Los organizadores pretenden cubrir más de 1.000 kilómetros de rutas con sus maquinarias en unas 60 localidades de las zonas más productivas del país. El llamado "tractorazo" no incluiría el bloqueo de carreteras.
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Según los responsables, la protesta obedece a hechos de violencia perpetrados por grupos de campesinos, especialmente en contra de cultivadores de soja.

"La violencia no es el camino para solucionar los problemas del país, sino que se necesita una gran concertación nacional que reúna a todos los sectores", dijo Héctor Cristaldo, presidente de la UGP, desde el kilómetro 11 de la carretera que une las localidades de Hernandarias y Salto del Guairá, en Alto Paraná.

En ese departamento del oriente se concentra la mayor cantidad de plantadores brasileños de soja, cuestionados por sectores campesinos por el uso indiscriminado de agrotóxicos en sus cultivos.

Cristaldo sostuvo que la movilización no es contra el gobierno de Lugo, sino que pretende llamar la atención de los tres poderes del Estado sobre la situación de inseguridad y violencia que se vive en este país.

"Las peleas y enfrentamientos solo van a traer luto al Paraguay", insistió.

En la capital, el movimiento Convocatoria Ciudadana y la Feprinco prevén realizar varios actos este martes.

El Frente Social y Popular (FSP), que reúne a organizaciones sociales de diferentes sectores, sobre todo campesinas, expresó su repudio a la movilización, calificándola de autoritaria.

Se trata de "una movilización que se escuda en consignas que buscan mentir a la sociedad paraguaya, como ser trabajo para todos y todas, lo cual es una falacia ya que los sojeros explotan a sus trabajadores", dijo a IPS el líder del FSP, Marcos Ibáñez.

La soja emplea muy poca mano de obra, ya que la agricultura es mecanizada, y en las plantaciones y en las fincas ganaderas se mantiene a los trabajadores y trabajadoras prácticamente bajo un régimen de esclavitud, agregó.

Varias organizaciones ecologistas exhortaron a manifestarse pacíficamente en forma paralela contra el incumplimiento de normas ambientales en la agricultura y contra la tala indiscriminada de bosques para la producción ganadera.

La crisis del campo es uno de los principales problemas que afronta el gobierno de Lugo, investido el 15 de agosto.

Según un artículo del informe publicado este mes por la Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay (Codehupy), este país exportó en 2007 más de 4,3 millones de toneladas de soja y 370 millones de dólares en carne, cifras que se contraponen a la de 600.000 niños y niñas que viven con distintos grados de desnutrición.

El informe Derechos Humanos en Paraguay 2008 cita como causas de la desnutrición la mala distribución de la riqueza y la ausencia de una política de reforma agraria.

La producción de soja, principal rubro agrícola y de exportación, aumentó 26 por ciento en la temporada 2007-2008 respecto del período anterior.

Pese a este aumento, el anterior gobierno de Nicanor Duarte (2003-2008) no logró establecer un impuesto a la exportación de granos sin procesar, y los empresarios rechazan que se grave este sector como forma de redistribuir recursos.

Paraguay es el país de América Latina con la mayor concentración de propiedad de la tierra. Las familias campesinas constituyen 40 por ciento de la población nacional y poseen apenas cinco por ciento de las tierras productivas.

"Las familias campesinas no tienen la posibilidad de competir en el mercado con lo poco que producen. Este sistema es el que impulsa un éxodo rural acelerado y genera pobreza y hambre, confinando a pequeños productores y productoras de alimentos a las periferias urbanas de la miseria", sostiene Diego Segovia, de la no gubernamental Base Investigaciones Sociales, responsable del artículo contenido en el informe de la Codehupy.

Lugo expuso en su campaña la necesidad de realizar cambios en las estructuras económicas y sociales del país, mediante una reforma agraria integral, el crecimiento del empleo y la reducción de la pobreza.

Mientras las organizaciones agropecuarias cerraban su primera jornada de reclamo, el mandatario se hallaba fuera del país, participando de varias reuniones latinoamericanas que se celebran esta semana en Brasil.

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