DÍA DE LAS MUJERES-ITALIA: Derecho al aborto en entredicho

Mujeres italianas renovaron su campaña contra la iniciativa de la Iglesia Católica de abolir el derecho al aborto, a la que pareció adherir el ex primer ministro derechista Silvio Berlusconi al abrir su campaña electoral y proponer una moratoria a esta práctica.

Científicas, intelectuales y profesionales piden a todas las mujeres oponerse a este "ataque clerical", plasmado en las propuestas de políticos centroderechistas y organizaciones de médicos católicos para que se limite el alcance de la actual ley de salud reproductiva.

La ley, confirmada en un referendo en 1978, permite el aborto en las primeras 12 semanas de embarazo, y hasta la semana 24 si la vida de la madre está en riesgo o si el feto padece malformaciones serias.

Sus detractores afirman que la ley debería atemperarse, a la luz de los avances médicos que permiten la supervivencia de algunos fetos nacidos antes de las 24 semanas de gestación.

Debates y manifestaciones al respecto se sucedieron tras el pedido formulado por Giuliano Ferrara, director del periódico Il Foglio y miembro del gabinete que encabezó Berlusconi, de una moratoria mundial contra el aborto.
[related_articles]
Ferrara dijo que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) debería aprobar "una moratoria sobre el aborto del mismo modo que el foro mundial la tiene sobre la pena de muerte, para impedir que mueran millones de inocentes".

También anunció que se postulará al parlamento en las elecciones del 13 y 14 de abril, con el fin de promover una plataforma antiabortista al frente de su propia organización política, Lista para la Vida.

La Iglesia Católica de Italia apoyó la propuesta de Ferrara y rechazó el llamado de la Federación Nacional de Órdenes de Medicina Quirúrgica y Odontología a apoyar la ley vigente y a promover la "procreación responsable", con el fin de reducir la cantidad de abortos.

La declaración del presidente de la Federación, Amedeo Bianco, fue objeto de una fuerte condena de parte de Avvenire, el periódico de la Conferencia Episcopal Italiana.

En abierto desafío a "la obscena propuesta de una moratoria sobre el aborto", las organizaciones de mujeres pidieron a los líderes políticos, a través de una declaración publicada por la revista bimensual Micromega, un debate público al respecto y la adopción de posiciones claras en sus plataformas electorales.

La campaña recabó más de 54.000 firmas en apoyo a la ley vigente. El pedido de las mujeres se dirige particularmente a candidatos de centroizquierda.

La ley italiana ya concede al personal médico el derecho a negarse a poner fin a un embarazo por motivos de conciencia. Según cifras oficiales, 60 por ciento de los ginecólogos de Italia realizaron esta práctica al menos una vez.

Esta disposición ya interpone obstáculos en el camino del aborto, señalan organizaciones femeninas.

"Obtener una cita para realizarse un aborto en un hospital público es extremadamente difícil", dijo a IPS una médica en un centro de consultas en Roma.

La gran cantidad de "objetores de conciencia" vuelve al proceso toda una odisea para las mujeres, sostuvo la profesional, quien no quiso dar su nombre.

Al haber muchos departamentos de pacientes externos abiertos solamente una hora por semana, las listas de espera pueden ser de más de 15 días, dijo.

Una mujer puede tener que afrontar prolongadas discusiones preliminares con voluntarios antiabortistas, que conceden poca atención a la confidencialidad.

El personal médico que no tiene objeciones en relación al aborto es marginado por sus colegas y trabaja en condiciones hostiles, destacó la médica.

La ginecóloga Elisabetta Canitano trabaja en el hospital público Gian Battista Grassi, en Roma, y es presidenta de Vita di Donna, asociación sin fines de lucro de médicas voluntarias que trabajan en un consultorio especializado donde asisten gratuitamente a mujeres embarazadas.

Canitano dijo a IPS que el actual debate sobre el aborto es "el resultado del pensamiento patriarcal de los obispos en cuanto a que el cuerpo de la mujer pertenece a la comunidad y que las mujeres no tienen permitido decidir qué hacer con su cuerpo".

Las cifras oficiales del Ministerio de Salud indican que en Italia se realizan anualmente unos 130.000 abortos.

"La mayoría de estos embarazos no deseados se deben al incorrecto uso de métodos contraceptivos. Si estos grupos estuvieran honestamente contra el aborto, todo lo que tendrían que hacer es hablar con las personas, incluso a través de los medios, e informarles. La verdad es que la anticoncepción segura todavía es escasamente conocida", dijo Canitano.

El debate es simplemente "una ola cíclica de furia contra las mujeres. Deberíamos ser conscientes de que una mujer que no está en una circunstancia favorable para tener un hijo —sea por la razón que sea— hallará la manera que sea para realizarse un aborto, incluso clandestinamente".

"Nadie parece recordar —agregó— cuántas mujeres morían como consecuencia de los abortos inseguros practicados de modo clandestino en el pasado. Gracias a la ley, esas operaciones se redujeron considerablemente en los últimos 30 años".

Quienes respaldan la petición de las mujeres exigen la educación sexual escolar obligatoria, fortalecer los servicios públicos que apoyan a las mujeres y programas de salud centrados en las mujeres inmigrantes, más expuestas a los riesgos de un aborto clandestino.

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe