CARIBE: Ola de asesinatos llega a la cumbre

El crecimiento de la criminalidad violenta en el Caribe, de la que son lúgubres ejemplos dos recientes masacres cometidas por pandillas en Guyana con un saldo de 23 muertes, acapara la agenda de una cumbre regional que se celebrará en abril.

La tasa de homicidios en el Caribe era en 2007 de 30 por cada 100.000 habitantes, cuatro veces más elevada que en América del Norte y 15 veces más alta que en Europa occidental y central, según un estudio conjunto de la Organización de las Naciones Unidas y el Banco Mundial.

La cumbre se realizará en Trinidad y Tobago, actualmente a cargo del área de delito y seguridad de la Comunidad de Naciones del Caribe (Caricom), el bloque que reúne a las naciones del área.

El primer ministro de Trinidad y Tobago, Patrick Manning, dijo que durante una reunión de la Caricom, el pasado fin de semana, no hubo suficiente tiempo para analizar el problema de la inseguridad.

Las deliberaciones se concentraron entonces en el aumento de la inflación durante los últimos meses en los países del área, el cambio climático y las negociaciones para un nuevo acuerdo de ayuda y libre comercio con la Unión Europea, concluidas hace poco.
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El aumento de la criminalidad en paraísos turísticos como Bahamas, donde hubo 75 asesinatos en 2007 frente a los 60 del año anterior, aceleró los planes para coordinar una estrategia regional ante el problema, al cual muchos atribuyen al narcotráfico.

El asesinato de 23 personas en las dos masacres de Guyana, entre ellas cinco niños y tres policías, sacudió al país y llevaron a organizaciones no gubernamentales a pedir asistencia internacional para ubicar a los responsables, algunos de los cuales permanecen en libertad.

Un vendedor de Guyana, Lyndon Carter, dijo estar muy preocupado por el aumento de la violencia, y que las autoridades deberían reconocer el carácter transnacional del problema.

"Vi en Antigua y en Barbados a gente que conozco envuelta en actividades delictivas. En los próximos meses estarán en Suriname o en Guyana Francesa. Creo que la policía no toma en cuenta esta pieza del rompecabezas, pero deberían prestarle seria atención", afirmó.

Las autoridades señalan que la proximidad geográfica del Caribe con las naciones productoras de droga de América del Sur, y su ubicación a mitad de camino de América del Norte, convierten a la región en presa fácil de los carteles del narcotráfico, que financian pandillas y pueden comprar gran cantidad de armas y municiones.

Por otra parte, muchos países del Caribe han sido criticados por los abusos policiales.

En su informe anual sobre el estado de los derechos humanos en el mundo, el Departamento de Estado (cancillería) de Estados Unidos criticó esta semana a Guyana, Haití y Jamaica, donde, advirtió, se registran ejecuciones extrajudiciales y secuestros.

Además, según el estudio estadounidense, las prisiones están superpobladas, los reos pasan periodos prolongados detenidos sin que se celebre juicio y existe corrupción judicial.

Expertos locales recomiendan la creación de unidades de respuesta rápida para afrontar los desafíos de la seguridad regional.

El primer ministro de Barbados, David Thompson, señaló que los integrantes de la Caricom deben acudir en auxilio de sus vecinos. "La incapacidad del gobierno de uno de nuestros países para llevar a los criminales ante la justicia sería un problema que nos afecta a todos", afirmó.

Una propuesta discutida en la reunión de la Caricom sugiere que esa fuerza de despliegue rápido debe estar bajo control de profesionales de la seguridad, no de los gobiernos.

"Es mejor contar con un mecanismo que se activa automáticamente y no requiere de una decisión política a nivel nacional o regional", señalaron los autores.

Jamaica y Santa Lucía, donde se registran alrededor de 1.200 asesinatos por año, ya han recurrido a ayuda del exterior, contratando a expertos de Scotland Yard (policía de investigaciones británica) para que ocupen posiciones de comando en las fuerzas locales.

La idea es que aporten una nueva perspectiva en la lucha contra el delito y realicen investigaciones especiales, mientras que los miembros regulares se dedican al día a día de la aplicación de la ley.

La violencia en las escuelas se ha vuelto un factor de preocupación. En Jamaica, las autoridades planean nombrar a 300 maestros como policías especiales, con la facultad de realizar arrestos.

Un empresario de Guyana, Ramesh Singh, advirtió que si no se combate la inseguridad aumentará el éxodo de trabajadores calificados.

"La gente quiere vivir tranquila, sin tener que mirar sobre su hombro ni cargar un arma para defenderse. Si la situación no se corrige, los profesionales y la clase media emigrarán a Estados Unidos y Europa, con quienes estamos tratando de incrementar nuestro comercio", dijo a IPS.

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