PERIODISMO-MÉXICO: Redacciones en alto riesgo

«Condenan asesinato de periodista», «Reportan como desaparecido a director de diario», «Crimen organizado estaría detrás de la desaparición de comunicador». Titulares así aparecen cada vez más en los medios de comunicación de México, el país más peligroso para ejercer el periodismo de América Latina.

"La situación es grave y empeora", dijo a IPS Brisa Maya, directora del no gubernamental Centro Nacional de Comunicación Social (Cencos). Según datos de este grupo, 33 periodistas fueron asesinados y siete permanecen desaparecidos en los últimos siete años en México.

La organización Reporteros sin Fronteras (RSF) difundió este martes en Francia su lista anual de países por nivel de respecto a la libertad de prensa, de mayor a menor. En el caso de América Latina y el Caribe, Cuba (puesto 165) y México (136) aparecen en ese orden como los que presentan más problemas.

Desde septiembre de 2006, murieron en México ocho informadores, señala RSF. Eso lo convierte en el país latinoamericano más peligroso para ejercer el periodismo.

Maya sostuvo que la impunidad que rodea las agresiones y los asesinatos de periodistas mexicanos es lo que mantiene abierta la puerta para que se cometan nuevos ataques.

Ninguno de los casos presentados de 2000 a la fecha fueron aclarados, pese a que existe una fiscalía especial, un grupo legislativo y una oficina en la estatal Comisión Nacional de Derechos Humanos dedicadas a atender e investigar los ataques contra comunicadores.

Gran parte de los ataques son atribuidos a narcotraficantes, pero también hay casos donde la sospecha pende sobre grupos de poder económico y político. La mayoría de los casos corresponden a los estados del norte de México, en la frontera con Estados Unidos, y también al meridional estado de Guerrero, uno de los más pobres del país.

"La justicia (mexicana) no consigue sancionar a todos los responsables, y la impunidad continúa siendo ampliamente la regla", denunció RSF.

Aunque los poderes del Estado ya no ejercen mayores presiones contra la libertad de prensa y de expresión, materias en las que México reprobaba mientras fue gobernado por el Partido Revolucionario Institucional (1929 y 2000), la violencia igual va en crecimiento constante.

En los 30 años previos a 2000, cuando se hizo cargo del gobierno el conservador Vicente Fox, 121 periodistas habían sido asesinados, mientras que suman 33 las muertes desde ese año hasta la fecha, a los que hay que agregar siete desaparecidos de modo forzoso.

Las organizaciones no gubernamentales como Cencos y otras que siguen el tema presentaron en julio un extenso informe a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre la situación que guarda la libertad de expresión en México y pidieron la presencia urgente de un relator.

Esa Comisión, que integra el sistema de la Organización de Estados Americanos, respondió que quizás el próximo año atienda el pedido.

El presidente Felipe Calderón, que reemplazó en diciembre a su correligionario Fox, ha repetido varias ocasiones que hace hasta lo imposible por garantizar la seguridad de los periodistas y que está decidido a esclarecer las muertes y desapariciones forzadas.

Lo mismo señalan autoridades de los estados donde se han registrado los delitos y que pertenecen a agrupaciones políticas distintas al gobernante Partido Acción Nacional. Sin embargo, nada se aclara.

Para evitar exponerse a atentados o secuestros, varios medios de comunicación, sobre todo del norte, han limitado la difusión de notas sobre narcotráfico, mientras otros como el semanario de izquierda Proceso, que circula en todo el país, optó por retirar de sus artículos el nombre de los autores.

"No hay avances en las investigaciones y permanece la impunidad, eso alienta la violencia contra los medios de comunicación", reiteró la directora de Cencos.

Según la Red Mexicana de Protección a Periodistas y Medios de Comunicación, integrada por Cepet y otros grupos, "2006 fue uno de los periodos con mayores golpes, agravios y atentados contra el periodismo mexicano en los últimos años" y la situación no ha mejorado.

En lo que va de la administración de Calderón se registraron tres asesinatos y tres desapariciones de periodistas.

La Red indica, en un extenso informe, que el año pasado hubo 131 incidentes en los que las víctimas fueron periodistas o medios de comunicación. De ese universo, 27 por ciento fueron amenazas, 24 por ciento agresiones físicas, 15 por ciento atentados, ocho por ciento detenciones y el resto una variedad de hechos.

El documento señala que el número de periodistas asesinados en México va ascendiendo año a año. En el periodo 2004-2006 se registraron 20 homicidios, "pero 10 de estos ocurrieron en 2006, lo cual representa la cifra más alta que se haya registrado en el país" para un mismo año.

Los asesinatos y desapariciones de periodistas convirtieron a México "en uno de los países más peligrosos del mundo para el ejercicio de su profesión", señala la Red.

La oficina del Alto Comisionado de Organización de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en México expresó el lunes su preocupación por las amenazas y asesinatos de periodistas.

"Atentar contra la libertad de expresión, justamente, a la cabeza o a la persona de los periodistas es sumamente grave. Lo estamos viendo con mucha preocupación", dijo Amerigo Incalcaterra, representante del Alto Comisionado.

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