ECONOMÍA-EEUU: Qué bueno es ser el jefe

El típico presidente de una empresa estadounidense de fuste gana más en un solo día de lo que el trabajador promedio de este país lleva a su hogar en un año entero, advirtieron dos importantes centros de estudios independientes.

Los jerarcas de las empresas no solamente perciben ingresos totales equivalentes a alrededor de 364 veces las del trabajador promedio. Sus ganancias también superan, y por lejos, a las de altos funcionarios de gobierno, ejecutivos de organizaciones sin fines de lucro e incluso las de sus pares europeos, reveló el estudio.

Estos hallazgos quedaron expuestos mientras cada vez son más ácidas las críticas de políticos estadounidenses y europeos a la elevada paga de los presidentes de las empresas.

Esta cuestión sirvió durante años para ejemplificar las dificultades de una economía que generó un crecimiento impresionante pero no logró mejorar la suerte de la mayor parte de la población.

El estudio —"Executive Excess 2007"— fue divulgado este miércoles por el Instituto para Estudios Políticos y Unidos por una Economía Justa, en coincidencia con la celebración del Día del Trabajo en Estados Unidos.
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Este informe indica que los presidentes de las 500 compañías más grandes de Estados Unidos ganan un promedio de 10,8 millones de dólares en compensaciones totales en 2006, y los presidentes de las 20 empresas más grandes, de 36,4 millones de dólares.

En contraste, el trabajador promedio en Estados Unidos gana 29.544.

Los 36,4 millones de dólares ganados por los 20 principales gerentes estadounidenses también excedía en mucho los ingresos promedio de los 20 gerentes europeos mejor pagados (12,5 millones de dólares), líderes de organizaciones estadounidenses sin fines de lucro (965.698 dólares), miembros del Poder Ejecutivo de Estados Unidos (198.369 dólares) y generales del ejército (178.542 dólares).

Sarah Anderson, del Instituto para Estudios Políticos, principal autora del informe, dijo que la vasta brecha salarial entre los altos puestos del sector público y el sector privado le crea serios problemas al país.

Los salarios más bajos constituyen "un serio desincentivo a la hora de asumir puestos en el gobierno y en organizaciones sin fines de lucro, y por lo tanto vacía a la sociedad civil de talento para el liderazgo", dijo Anderson a IPS.

"Segundo, eso aporta una 'puerta giratoria' entre el gobierno y el sector privado", dado que a menudo los políticos optan por trabajos más lucrativos, agregó.

Pero ser el presidente de una gran empresa no es el trabajo más lucrativo en Estados Unidos, halló el estudio.

Ese honor corre por cuenta de los gerentes de las principales instituciones de inversión alternativa del país, exclusivos grupos de inversión que operan en un entorno poco regulado.

El ingreso promedio de los 20 gerentes mejor pagados de esas instituciones y de las de capitales de riesgo fue de 655,5 millones de dólares en 2006, según la investigación. Cuatro de esos jerarcas ganaron alrededor de 1.000 millones de dólares sólo el año pasado.

Aunque cambios recientes en las reglas para reportar los ingresos hacen difícil comparar de modo preciso la brecha salarial de este año entre presidentes de empresas y trabajadores con la de años anteriores, Anderson dijo que las tendencias no habían cambiado de modo significativo.

"Por cierto, no hemos visto ningún repliegue real en el pago de los gerentes. Incluso compañías que se dirigen hacia una crisis continúan pagando sumas enormes", afirmó.

La brecha de 364 a uno de este año supone un gran aumento en relación a décadas previas: en 1990, la proporción era de 107 a uno y, en 1980, de apenas 40 a uno, según el estudio.

Estas conclusiones se conocen en el contexto de un debate mayor sobre la creciente desigualdad de ingresos en Estados Unidos.

Defensores de las políticas económicas del gobierno de George W. Bush señalan robustos niveles de crecimiento en los últimos años, mientras que los críticos sostienen que la mayoría de las ganancias, si no todas, han ido a parar al bolsillo de los ciudadanos más ricos.

Una investigación de los economistas Emmanuel Saez y Thomas Piketty publicada este año mostró que los ciudadanos más adinerados de Estados Unidos aumentaron su cuota en los ingresos a nivel nacional a grados nunca vistos desde los años 20.

Ahora, el 10 por ciento que gana más representa 48,5 por ciento de los ingresos, y el uno por ciento, 21,8 por ciento de los ingresos.

Y aunque el ingreso total reportado en Estados Unidos aumentó casi nueve por ciento en 2005, Saez y Piketty hallaron que los ingresos del 90 por ciento de la población que gana menos, en realidad, disminuyeron levemente ese año.

La brecha salarial entre gerentes y trabajadores se convirtió en una potente representación de esta creciente desigualdad. Diversos políticos estadounidenses se aferraron al asunto en la campaña rumbo a la campaña presidencial del año próximo 2008.

Los senadores Hillary Clinton y Barack Obama y el ex senador John Edwards, los tres principales candidatos para las elecciones internas del opositor Partido Demócrata, han exigido un mayor escrutinio de la paga de los presidentes de las empresas.

Obama patrocina en el Senado un proyecto de ley que, de aprobarse, permitirá que las asambleas de accionistas de las corporaciones puedan tomar decisiones —aunque de carácter no obligatorio— sobre el pago a los altos ejecutivos.

La iniciativa ya fue aprobada en la Cámara de Representantes. El presidente Bush expresó su oposición al proyecto y podría vetarlo si el Senado lo aprueba.

Otros demócratas también propusieron proyectos al respecto. Uno presentado por la representante demócrata Barbara Lee procura limitar la proporción de los sueldos de ejecutivos que las empresas pueden reclamar como deducibles de impuestos.

Y otro presentado por Sander Levin gravaría la ganancia de los gerentes de instituciones de inversión alternativa en relación a sus sueldos (actualmente de 35 por ciento), más que a sus rentas por concepto de posesión de acciones de esas empresas (15 por ciento).

El actual escrutinio de los sueldos de los presidentes de las compañías no se limita a Estados Unidos, pues los políticos europeos también se concentran en el tema.

Pero, como documenta el estudio del Instituto para Estudios Políticos y Unidos por una Economía Justa, el ingreso de los jerarcas corporativos europeos es relativamente pequeño en comparación con el de sus pares estadounidenses.

Incluso el conservador presidente francés Nicolas Sarkozy se comprometió a aprobar una ley que limite los paquetes de indemnización por despido de los altos ejecutivos.

"Es fascinante que repentinamente tengamos este debate sin precedentes sobre el sueldo de los gerentes, tanto en Estados Unidos como en Europa. Puede ser una señal de que nuestros líderes políticos finalmente se están poniendo al día con el debate en que el público ha estado inmerso durante bastante tiempo", opinó Anderson. ***** +Informe del Institute for Policy Studies y United for a Fair Economy, en inglés (http://www.faireconomy.org/press/2007/staggering_cost_of_corp_leadership.html)

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