PARAGUAY: Rebelión general contra el gobierno

Unas 40 organizaciones civiles y sindicatos de Paraguay esperan congregar el próximo lunes una multitud contra la política económica del gobierno, que también es cuestionado por la represión policial del martes contra manifestantes en Asunción.

La denominada Coordinación General de Gremios y Organizaciones ultima los detalles para la movilización en todo el país de unas 500.000 personas en rechazo al proyecto de ajuste fiscal aprobado por el Senado y que ahora estudia la Cámara de Diputados.

El proyecto, exigido por el Fondo Monetario Internacional para conceder un crédito de contingencia de 200 millones de dólares, prevé el aumento del precio de los combustibles y de las tarifas de los servicios públicos, entre otras medidas.

También el partido Unión Nacional de Ciudadanos Eticos (Unace), del ex general golpista Lino Oviedo, aprovechará el mismo lunes para volver a movilizar campesinos, que bloquearán las principales carreteras y marcharán hacia Asunción para exigir la renuncia del presidente Luis González Macchi.

El martes, al menos 116 personas resultaron heridas, varias de ellas de gravedad, y unas 300 fueron detenidas cuando la policía reprimió a más de 10.000 manifestantes, en su mayoría campesinos, que protestaban frente a la sede del Congreso en reclamo de cambio del gobierno, al que señalan de ineficiente y corrupto.

La protesta fue convocada por el llamado Frente Patriótico, que reúne a la Unace y al Partido Liberal Radical Auténtico del vicepresidente Julio César Franco.

”Vinieron más de 20.000 personas, aunque los medios de prensa minimizan la cifra para favorecer al gobierno del 'senador' Luis González Macchi, quien llegó al poder sin el apoyo popular”, dijo a IPS el apoderado general de Unace, Carlos Galeano Perrone.

González Macchi asumió la presidencia en marzo de 1999, luego del asesinato del vicepresidente Luis María Argaña, de cuya autoría intelectual es acusado Oviedo, y la renuncia del entonces presidente Raúl Cubas.

El actual mandatario era hasta ese entonces presidente del Senado, tercero en la línea sucesoria de la presidencia según la Constitución, y fue confirmado en su cargo por la Corte Suprema de Justicia hasta 2003.

Galeano Perrone aseguró que el martes los policías ”estaban bebiendo alcohol con drogas” cuando recibieron la orden de reprimir, y ”esto está documentado en la filmación de un vídeo aficionado que Unace presentará a los canales de televisión y a la prensa internacional”.

La Unace, reconocida como partido constituido por el Tribunal Electoral precisamente el mismo día de los incidentes, es un desprendimiento del tradicional y gobernante Partido Colorado.

El nuevo partido es liderado por el ex general Oviedo, refugiado en Brasil luego de que ese país denegara la extradición pedida por la justicia paraguaya en el marco de la causa por el asesinato de Argaña.

Oviedo, que también tiene pendiente una condena a prisión de 10 años por el frustrado golpe de Estado de 1996, vive en Brasil en calidad de residente no permanente, y espera una amnistía que le permita presentarse como candidato a la presidencia de Paraguay en las elecciones del año próximo.

El ex general golpista es señalado por el gobierno como el organizador de una ola de protestas iniciada en junio, que ha dejado como saldo cientos de heridos y al menos dos muertos y llevó a González Macchi a decretar en julio el estado de emergencia por cinco días.

Las autoridades indicaron que la orden de reprimir a los manifestantes el lunes fue dada debido a que habían permanecido en la Plaza del Congreso fuera del horario establecido por la llamada ”ley del marchódromo”, que permite concentraciones en esa zona de Asunción sólo entre las 19.00 y las 23.00 horas local.

El fiscal Alejandro Nissen señaló que intentó convencer a los organizadores de que se retiraran, pero al ser desoída su petición ordenó el despliegue de unos 2.100 policías para despejar la plaza.

Nissen también libró una orden de captura contra Hermes Rafael Saguier, Julio César Vasconcellos y Bernardino Cano Radil, a quienes acusó de ”resistencia al cumplimiento de la ley de movilizaciones públicas”.

Vasconsellos y Cano Radil fueron detenidos y liberados este miércoles, pero Saguier permanece oculto y considera pedir asilo diplomático en la embajada de Argentina con el objetivo, según hizo saber, de que su caso habilite que ”el Mercosur se pronuncie contra el gobierno ilegítimo, corrupto y fascista” de González Macchi.

”Saguier no habló en el acto y no fue uno de los organizadores de la protesta. Lo que sucede es que el Poder Judicial paraguayo es un brazo más de González Macchi, que quiere apresar a Saguier por su postura opositora intransigente”, dijo a IPS Galeano Perrone.

La represión del martes ”fue salvaje e innecesaria”, opinó, por su parte, el vicepresidente Franco, del opositor Partido Liberal Radical Auténtico, e insistió en que González Macchi ”debe irse a su casa por el bien de la nación”.

Franco, elegido hace dos años en comicios generales convocados sólo para cubrir el cargo de vicepresidente, también participó de las protestas del lunes frente al Congreso, pero se retiró antes de la represión policial.

Por su parte, el presidente del Congreso, Juan Carlos Galaverna, acusó a los oviedistas de ”abandonar cobardemente a la gran mayoría de campesinos que fueron utilizados para la marcha”.

Galaverna, del gobernante Partido Colorado, anunció que Asunción volverá a pedir a Brasilia que tome acciones contra Oviedo para impedir que continúe interviniendo en la política paraguaya.

Unos 8.000 campesinos permanecen alojados por la Unace en las instalaciones de un club deportivo de Asunción para participar de la movilización civil de la próxima semana, pues ”prefieren morir luchando que morir de hambre”, dijo Galeano Perrone.

Sin embargo, portavoces de la Coordinadora General de Gremios y Organizaciones se esfuerzan por distanciarse del oviedismo y aclararon que la movilización preparada por ellos para el día 23 no será política y no exigirá la renuncia de ningún funcionario público, sino sólo la eliminación del proyecto de ajuste fiscal.

A Asunción se dirigirán cientos de taxímetros, autobuses, camiones y tractores, y decenas de miles de trabajadores y agricultores se congregarán en la Plaza de la Democracia, en el centro de la capital, confirmó a IPS el presidente de la Asociación de Transportistas del Interior, Jesús Cardona.

Por su parte, el coordinador general de la Asociación de Usuarios y Consumidores, Juan Vera, destacó que se tratará de la mayor movilización popular en la historia paraguaya y subrayó que los trabajadores no marcharán hacia el Congreso, como sí harán los oviedistas.

También habrá protestas en las principales ciudades del país, como Encarnación, Coronel Oviedo, Hernandarias y Ciudad del Este, mientras cientos de tractores se colocarán al costado de las mayores carreteras, explicó a IPS el presidente de la Coordinadora Agrícola, Héctor Cristaldo.

Los dirigentes reconocen que la gran movilización, más la tensión agregada por los oviedistas, podría derivar en una nueva represión policial.

”Vamos a hacer todas las cosas de acuerdo con la ley, pero ¿quién puede garantizar que no pasará nada? Ojalá que el gobierno se luzca y busque una solución negociada, pero por ahora usa la política del garrote”, dijo Cardona. (FIN/IPS/rp/dm/ip/02

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