GINEBRA – Las autoridades y fuerzas de seguridad israelíes cometieron crímenes de guerra y de lesa humanidad contra niños palestinos, de acuerdo con un informe que presentó este martes 23 la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la Naciones Unidas sobre el Territorio Palestino Ocupado.
“Sobre la base de todas las pruebas reunidas, el informe formula conclusiones jurídicas y determina que las autoridades y las fuerzas de seguridad israelíes atacaron y mataron deliberadamente a niños palestinos y destruyeron su infancia”, afirmó el jurista indio Srinivasan Muralidhar, presidente de la Comisión.
Según el informe, en la Franja de Gaza las autoridades y fuerzas de seguridad israelíes son responsables de crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, incluida la persecución; y, en Cisjordania, incluida Jerusalén Este, se han cometido crímenes de guerra.
Además, el informe “aporta nuevos elementos que sustentan la conclusión de genocidio”, contra el pueblo palestino, agregó Muralidhar, cuya comisión actúa bajo el paraguas del Consejo de Derechos Humanos de la ONU en esta ciudad suiza.
El documento, de casi 100 páginas, pasa revista a las violaciones y crímenes cometidos contra niños palestinos desde el 7 de octubre de 2023, cuando estalló la guerra de dos años entre fuerzas israelíes y la milicia palestina Hamas, hasta el 31 de marzo de 2026, casi seis meses después de pactarse un cese del fuego.
La guerra estalló después de una sangrienta incursión de Hamas en el sur de Israel, que costó más de 1100 vidas, en tanto la respuesta militar israelí a gran escala causó más de 71 000 muertes, destrozó la mayor parte de lo construido en Gaza y forzó a sus 2,2 millones de habitantes a sobrevivir en medio de enormes penurias.
La investigación que condujo Muralidhar concluye con el primer informe de un órgano investigador de la ONU dedicado específicamente a los crímenes y violaciones contra niños palestinos.
Más de 20 000 niños palestinos murieron y más de 44 000 resultaron heridos entre octubre de 2023 y octubre de 2025. Los menores representan cerca de 30 % de todas las personas fallecidas en el territorio palestino ocupado.
La investigación sostiene que muchos de ellos murieron en ataques aéreos con explosivos de gran potencia y amplio radio de impacto. También documenta casos de niños alcanzados por disparos de drones, francotiradores y otras armas, en la cabeza o la parte superior del cuerpo.
Se afirma que las pruebas reunidas revelan un patrón de conducta destinado a destruir la continuidad biológica y el futuro de la población palestina en Gaza.
El ataque deliberado contra niños constituye uno de los elementos que demuestra la intención específica de destruir, total o parcialmente, al grupo palestino en ese densamente poblado territorio de 365 kilómetros cuadrados, según el informe.
“La protección, el cuidado y la supervivencia de los niños palestinos y de las mujeres embarazadas están estrechamente vinculados al derecho fundamental del pueblo palestino a la autodeterminación”, dijo Muralidhar. “Al atacar a los niños, Israel está erosionando la estructura fundamental de la sociedad palestina”, aseveró.
La investigación se basó en entrevistas y grupos de discusión con víctimas y testigos, incluidos niños; informes médicos; análisis forenses; fotografías y videos; y material de fuentes abiertas sometido a procesos de verificación digital.
El informe también documenta la destrucción de instalaciones fundamentales para la supervivencia y el desarrollo de los niños, entre ellas escuelas, universidades, hospitales y orfanatos.
Según la Comisión, 97 % de las escuelas de Gaza fueron destruidas y 95 % de las universidades resultaron afectadas. De las 38 universidades del territorio, 22 habrían quedado completamente destruidas.
Los investigadores consideran que la destrucción de las instituciones educativas no solo priva a los niños de su derecho a la enseñanza, sino que socava las bases sociales e intelectuales de la sociedad palestina.
La Comisión sostuvo que Israel ataca a los niños para debilitar la vitalidad demográfica de la población palestina y negar su derecho a la autodeterminación.
También denunció la imposición de condiciones de vida que obstaculizan la supervivencia de los menores, incluida la privación de alimentos y atención médica.
Hasta el 1 de octubre de 2025, se registraron 151 muertes de niños por desnutrición. Los expertos también documentaron más de 1000 casos de menores que sufrieron amputaciones entre octubre y diciembre de 2023.
Pero afirmaron que las violaciones contra niños palestinos continuaron después del alto el fuego anunciado en octubre de 2025.
Entre los hechos documentados figuran tortura, tratos inhumanos y degradantes, violencia sexual y de género, y ataques contra instalaciones sanitarias y educativas.
Los expertos también se refirieron a la situación en Cisjordania (al este de Israel, de 5655 kilómetros cuadrados y tres millones de habitantes), y describieron casos como el de un adolescente de 14 años herido de bala que murió después de permanecer unos 45 minutos sin recibir asistencia médica.
Soldados israelíes impidieron que la madre del menor y una ambulancia se acercaran a ayudarlo. El menor murió desangrado mientras los militares le negaban ayuda e impedían que otros lo hicieran.
La Comisión pidió a los Estados adoptar medidas para garantizar la rendición de cuentas por las violaciones cometidas contra niños palestinos.
Entre sus recomendaciones, solicitó investigar a individuos y organizaciones sospechosos de participar en actos de violencia ilegal mediante tribunales nacionales o el principio de jurisdicción universal, e instó a los Estados a cumplir las órdenes de arresto emitidas por la Corte Penal Internacional contra responsables israelíes.
Asimismo, recomendó emplear todos los medios razonablemente disponibles para prevenir genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, y suspender las transferencias de armas, equipos o materiales que puedan utilizarse para violar el derecho internacional.
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