IRAQ: Aldeanos bajo fuego iraní
Khadijah Hama Khan debió escapar de su casa otra vez. «Nos pasamos toda la vida huyendo», dice esta mujer de 60 años, que vive en una aldea en la frontera entre Irán e Iraq, y también cerca de Turquía.
Khadijah Hama Khan debió escapar de su casa otra vez. «Nos pasamos toda la vida huyendo», dice esta mujer de 60 años, que vive en una aldea en la frontera entre Irán e Iraq, y también cerca de Turquía.
El gobierno de Estados Unidos está perdiendo la «guerra de las ideas» en Medio Oriente, pues ubicó la persuasión del público por debajo del combate contra el terrorismo en su escala de prioridades, advirtieron expertos.
Mientras la actividad en Turquía se enlentece de día en este mes sagrado musulmán de Ramazán —la versión otomana de Ramadán—, el primer ministro Recep Tayyip Erdogan intenta ponerse al día con los desafíos de su gobierno tras las elecciones.
«La opresión es como una máquina de hacer monedas. Pones seres humanos, presionas el botón correcto y los ves salir exprimidos, encogidos y achatados hasta quedar finitos. De un lado está el mártir y del otro el traidor».
Uno de los principales argumentos de la hostilidad del gobierno de George W. Bush hacia Irán cayó víctima de «fuego amigo». El que lo disparó fue el propio comandante de las fuerzas de ocupación de Estados Unidos en Iraq.
La incursión de la fuerza aérea de Israel sobre territorio de Siria tuvo como blanco un proyecto nuclear conjunto entre ese país y Corea del Norte, sugirieron funcionarios estadounidenses de línea dura.
Al revocar el permiso de una de las empresas privadas de seguridad más importantes de Estados Unidos, el gobierno de Iraq dejó en evidencia otro motivo de fricción con el país ocupante, que recurre a ese tipo de compañías para
Las fuerzas armadas de Turquía no cambiarán, al parecer, su tradicional secularismo tras las elecciones que este años determinaron el control de un partido de raíces islamistas sobre el parlamento, el gobierno y la presidencia.
La elección del reformista Akbar Hashemi Rafsanjani, «guardián de los secretos de la revolución», como presidente de la Asamblea de Expertos de Irán marcó un giro significativo en la tumultuosa escena política de este país.
El asesinato de un líder tribal sunita, el jeque Abdul Sattar Abu Risha, que combatía a la organización terrorista Al Qaeda en Iraq, significó al menos un golpe simbólico para el presidente de Estados Unidos, George W. Bush.
Las autoridades de la ocupación estadounidense y los sucesivos gobiernos de Iraq poco hicieron para detener el flujo de personas que huyen de este país desde la invasión de 2003.
Luego de sufrir la pobreza y la violencia en sus países de origen, 30.000 mujeres africanas trabajan en condiciones lindantes con la esclavitud en hogares de Líbano, donde padecen hambre, abuso y violaciones.
En contraste con algunos legisladores que esta semana trataron como una celebridad al general David Petraeus, comandante de las fuerzas de Estados Unidos en Iraq, su superior inmediato lo ridiculizó en la primera reunión que tuvo con él en marzo,
Luego de dos días de comparecencia de dos altos funcionarios del gobierno de Estados Unidos en Iraq ante el Congreso legislativo, la perspectiva de una retirada sustancial de tropas con George W. Bush como presidente son más remotas que nunca.
La ONU prevé gastar unos 120 millones de dólares en la creación, en Holanda, de un tribunal internacional especial para procesar el asesinato del líder político libanés Rafiq Hariri en 2005.
Una delegación religiosa de Irán debió cancelar su visita a Estados Unidos esta semana luego de que el Departamento de Estado (cancillería) les negó la visa a varios de sus miembros.
Cuando John J. Mearsheimer y Stephen M. Walt publicaron su polémico artículo «El lobby israelí» en la revista británica London Review of Books, en marzo de 2006, obtuvieron la clase de respuesta con la que sueñan todos los académicos.