Las organizaciones de pescadores de la India exigen su reconocimiento internacional

Dos pescadores artesanales se preparan para faenar en en una playa de Thiruvananthapuram, en el estado de Kerala, en el extremo suroccidental de la India. La pesca es un sector de gran importancia social y económica para el país más poblado del mundo. Imagen: Bharath Thampi / IPS

THIRUVANANTHAPURAM, India – La India ocupa el segundo puesto entre los mayores productores mundiales de pescado, con alrededor de 8 % de la captura mundial. El sector pesquero de la India representa casi 7,43 % del valor añadido bruto agrícola, la cuota independiente más alta entre los sectores agrícolas y afines en el país más poblado del planeta.

Según las estadísticas gubernamentales, la producción pesquera de la India se duplicó, pasando de 950 790 toneladas en el ejercicio fiscal 2013-2014 a 197,75 millones de toneladas en el ejercicio fiscal 2024-2025, lo que supone un aumento del 106 %. El presupuesto de la Unión para 2026-2027se convirtió en la mayor asignación anual en la historia del sector.

La la llamada «Revolución Azul» de la India, que comenzó en 2015 y cuenta con el respaldo de programas centrales como el Pradhan Mantri Matsya Sampada Yojana (PMMSY), puesto en marcha en 2020, tiene como objetivo fortalecer el sector pesquero mediante la expansión de las infraestructuras y la adopción de prácticas modernas.

Sin embargo, en la India, el departamento de pesca a nivel central forma parte del Ministerio de Pesca, Ganadería y Productos Lácteos. «Esto requiere una reforma, de modo que la pesca se declare un sector independiente tanto a nivel nacional como regional», afirma la Federación de Organizaciones de Pescadores de la India (Fifo).

La Fifo, que se registró como organización oficial en marzo de 2025, cuenta actualmente con 37 organizaciones afiliadas en la India y está presente en todos los estados costeros y territorios de la unión.

Dirigida por Vincent Jain, que ha trabajado en el pasado con sindicatos como la Federación del Sur de la India de Sociedades de Pescadores (SIFFS, en inglés), la Fifo se ha puesto en contacto con varios diputados de los estados costeros, el secretario adjunto de Pesca, el director del Consejo Indio de Investigación Agrícola (Icar, en inglés) y otros, durante el último medio año aproximadamente, para exponer el caso.

Una de las principales dificultades estructurales, según Jain, es que los fondos asignados por el Gobierno central se dividen actualmente en tres partes, lo que hace que el sector pesquero reciba un apoyo económico significativamente inferior al que realmente necesita.

Tampoco ayuda que muchos de los responsables políticos a nivel de la Unión no procedan de estados costeros, señala Jain. Sin embargo, existe un departamento independiente para la agricultura, conocido como el Ministerio de Agricultura y Bienestar de los Agricultores.

Aunque la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) cuenta con un departamento independiente de «Pesca y Acuicultura», en materia de gobernanza sigue clasificado dentro de la categoría más amplia de «sistemas agroalimentarios».

A diferencia de los sectores terrestres, en los que las infracciones suelen distinguirse claramente de las actividades de subsistencia, la pesca opera en espacios marinos complejos y cambiantes, donde las normas, los límites y los mecanismos de aplicación no siempre se comunican de forma eficaz ni son viables en la práctica.

Jain también se ha puesto en contacto con la FAO en nombre de la Fifo, destacando 30 aspectos diferentes que deben tenerse en cuenta a la hora de declarar la pesca como un sector independiente. Su siguiente paso es lograr que diferentes organizaciones costeras regionales de la India, tanto afiliadas a la Fifo como independientes, presenten solicitudes oficiales similares.

Jain sugiere que la FAO pueda dar respuesta a esta necesidad poniendo en marcha consultas a nivel mundial y regional, recabando opiniones de expertos de entre profesionales de la pesca, científicos marinos, organizaciones de pescadores, expertos en trabajo y seguridad, y responsables políticos con experiencia directa sobre el terreno.

La FAO, aduce, también puede elaborar directrices de asesoramiento revisadas que tengan en cuenta los contextos específicos de cada país, al tiempo que promueven las mejores prácticas en la gobernanza pesquera.

«Esto se puede ver desde dos perspectivas: si conseguimos el reconocimiento nacional como sector independiente, otros países, especialmente en Asia, podrían sentirse animados a seguir nuestro ejemplo. Al mismo tiempo, si una organización como la FAO reconoce esta necesidad, también puede generar un efecto de propagación a nivel mundial», afirma Jain.

En la India, señala Jain, el gobierno sigue clasificando oficialmente a los pescadores como «agricultores», lo que constituye la mayor tergiversación que la Fifo pretende corregir.

A ello también influye el impulso que ha recibido la acuicultura en este siglo. Aunque los comités consultivos de la India cuentan con expertos con experiencia en el sector pesquero, las decisiones finales suelen estar marcadas por perspectivas administrativas que pasan por alto las necesidades de los pescadores.

Como resultado, los planes pesqueros han estado mal coordinados, pasan por alto los riesgos de seguridad y operativos en el mar, subestiman las necesidades de capital e infraestructura, o no abordan los retos posteriores a la captura y de comercialización propios del sector.

Además, los pescadores carecen de un sistema regulado de fondos de previsión o planes de seguros, algo que el gobierno central ha hecho obligatorio para los trabajadores asalariados por días en todo el país.

Sin embargo, Sebastian Mathew, un asesor pesquero jubilado del Colectivo Internacional de Apoyo a los Pescadores (ICSF, en inglés), tiene una perspectiva ligeramente diferente sobre el tema. A diferencia de la agricultura y la ganadería, la pesca es un medio de vida «tradicional» en declive en la India en general, afirma.

En este siglo hay menos personas que continúen con el oficio heredado de la generación anterior y, en su lugar, buscan ocupaciones alternativas.

Mathew considera que esto también conlleva una pérdida sustancial de conocimientos tradicionales. Aunque este fenómeno también se aplica a la agricultura, considera que es más acuciante en el caso de la pesca.

«Además, cuando hablamos de una mejor asignación centralizada de recursos para la pesca, debemos reflexionar sobre hasta qué punto se están utilizando adecuadamente los fondos actuales, especialmente por parte de los gobiernos estatales», agrega.

A su juicio, «salvo en el caso de la acuicultura, ¿estamos promoviendo realmente las prácticas de pesca artesanal y utilizando nuestros recursos financieros de forma sensata para ello?».

Uno de los sindicatos de pescadores de Sri Lanka ha manifestado su interés en unirse a Fifo en este movimiento, afirma Jain. También se ha puesto en contacto con representantes de varios países asiáticos y europeos que dependen en gran medida del sector pesquero, al igual que la India.

Este movimiento se distingue de otras campañas llevadas a cabo por los sindicatos y organizaciones de pescadores en el pasado, señala Jain, debido a la vía oficial elegida para poner de relieve la cuestión, en lugar de recurrir a protestas o agitaciones manifestativas.

La organización también tiene previsto celebrar un taller a nivel nacional en el que expertos y representantes de las comunidades costeras puedan presentar sus ideas sobre este tema.

T: MF / ED: EG

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