Frágiles avances contra el hambre en Gaza

Mujeres en Gaza reciben cajas con alimentos proporcionados por las agencias de las Naciones Unidas y sus asociados. La asistencia ha mejorado desde que pactó un cese del fuego en ese territorio palestino el pasado octubre, pero aún es frágil e insuficiente, y centenares de miles de sus habitantes están en una siutuación de crisis alimentaria. Imagen: Ali HAssan / Flash90

NACIONES UNIDAS – Los habitantes de la Franja de Gaza se alimentan algo mejor que hace unos meses, pero la crisis alimentaria que siguió a la guerra de 2023-2025 en ese territorio palestino dista mucho de haber terminado, indicó este jueves 23 un reporte de tres agencias de las Naciones Unidas.

El progreso, impulsado en gran medida por mayor acceso a la asistencia humanitaria en materia de alimentos, nutrición, agricultura y salud, sigue siendo frágil, y la mayoría de los 2,1 millones de habitantes de la Franja depende de esa asistencia.

Si bien ha mejorado el acceso a Gaza -que Israel controla y restringe, y en ocasiones simplemente impide-, permanece abierto solo un cruce fronterizo, el de Kerem Shalom-Abu Salem en el extremo sur de la Franja, lo que limita el flujo de bienes esenciales que podrían contribuir a la recuperación.

Carl Skau, director ejecutivo interino del Programa Mundial de Alimentos (PMA) declaró que “se han logrado avances en materia de seguridad alimentaria en Gaza, pero son frágiles y pueden revertirse fácilmente”.

“La situación humanitaria general sigue siendo brutal: las familias carecen de agua, saneamiento y medicamentos. Necesitamos acceso sostenido, financiación y estabilidad para que la población pueda comenzar a recuperarse”, dijo Skau.

Por añadidura, las fuerzas de Israel ocupan más de la mitad de los 365 kilómetros cuadrados de la Franja, a orillas del Mediterráneo oriental, por lo que cientos de miles de palestinos viven hacinados y en campamentos en una estrecha faja de tierra junto al mar.

En el examen de la situación participaron la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), empleando la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria por Fases (CIF).

El análisis revela que casi 1,4 millones de personas, 67 % de la población de Gaza, aún enfrentan inseguridad alimentaria aguda en nivel de crisis o peor (fase 3 o superior de la CIF, que cuenta hasta 5, el nivel de hambruna).

Esa cifra, sin embargo, es inferior a la de finales de 2025, cuando aproximadamente 1,6 millones de personas, 77 % de la población, se encontraban en esa fase.

En mayo pasado, se distribuyeron paquetes de alimentos a 1,5 millones de personas, 700 000 residentes recibieron asistencia financiera, y los programas de nutrición llegaron a 60 % de los niños menores de cinco años.

Para septiembre de 2025, solo 500 000 personas recibían ayuda alimentaria y menos de uno por ciento de los niños pequeños recibían apoyo nutricional.

A pesar de estos avances, los organismos de la ONU destacan que las raciones siguen siendo insuficientes en cantidad, calidad y diversidad alimentaria. Las importaciones de productos frescos y proteínas continúan siendo irregulares.

Se prevé que, durante el próximo año, unos 74 000 niños seguirán necesitando tratamiento por desnutrición aguda, mientras que alrededor de 25 000 mujeres embarazadas o en período de lactancia requerirán apoyo nutricional.

Unas 212 000 personas siguen viviendo en condiciones de «emergencia» (fase 4 de la CIF), especialmente en zonas cercanas a la línea controlada por el ejército israelí, donde el acceso para la ayuda humanitaria sigue siendo particularmente difícil.

La guerra en Gaza estalló después de que el 7 de octubre de 2023 la milicia islamista Hamas atacó el sur israelí, perecieron más de 1100 personas, y 250 fueron tomadas como rehenes. Israel respondió con una operación militar a gran escala, que incluyó bombardeos masivos, hasta que se logró un alto el fuego el 10 de octubre de 2025.

Perecieron 73 000 palestinos en Gaza, hubo más de 173 000 heridos, se desplazó de sus hogares a 90 % de la población y se destruyó la mayor parte de lo construido en la Franja, padeciendo la población durante el conflicto por falta de agua, alimentos, y servicios esenciales, desde salud hasta comunicaciones.

El análisis de la ONU registra que, desde que concluyó el alto el fuego -muy frágil, pues han muerto más de 1000 personas y varios miles han sufrido heridas en distintos incidentes y ataques-, la ayuda ha aumentado considerablemente.

Más allá de la crisis inmediata, las agencias hacen hincapié en la necesidad de recuperar los medios de subsistencia.

Se observan algunas señales alentadoras en ciertas zonas agrícolas, donde los agricultores han recuperado el acceso a sus tierras, semillas, ganado y servicios veterinarios. En particular, los rebaños de ovejas han aumentado 33 %.

Pero estas iniciativas siguen siendo limitadas. Más de 70 % de las tierras cultivables de Gaza permanecen inaccesibles, y solo tres por ciento está utilizable actualmente. La prohibición de acceso al mar también continúa privando a los pescadores de su sustento.

“La seguridad alimentaria en Gaza no podrá restablecerse hasta que se reanude la producción local de alimentos”, declaró el director general de la FAO, Qu Dongyu, quien pidió que se levanten las restricciones a los insumos agrícolas y los suministros humanitarios.

Las tres agencias instaron a la comunidad internacional a aumentar urgentemente la financiación para la ayuda alimentaria, la atención médica, el agua, el saneamiento y la recuperación de los medios de subsistencia.

Advirtieron que, sin nuevos recursos, los avances logrados corren el riesgo de desaparecer rápidamente, y los 2,1 millones de habitantes de Gaza podrían verse sumidos en una crisis aún más profunda.

A-E/HM

 

 

NACIONES UNIDAS – Los habitantes de la Franja de Gaza se alimentan algo mejor que hace unos meses, pero la crisis alimentaria que siguió a la guerra de 2023-2025 en ese territorio palestino dista mucho de haber terminado, indicó este jueves 23 un reporte de tres agencias de las Naciones Unidas.

 

El progreso, impulsado en gran medida por mayor acceso a la asistencia humanitaria en materia de alimentos, nutrición, agricultura y salud, sigue siendo frágil, y la mayoría de los 2,1 millones de habitantes de la Franja depende de esa asistencia.

 

Si bien ha mejorado el acceso a Gaza -que Israel controla y restringe, y en ocasiones simplemente impide-, permanece abierto solo un cruce fronterizo, el de Kerem Shalom-Abu Salem en el extremo sur de la Franja, lo que limita el flujo de bienes esenciales que podrían contribuir a la recuperación.

 

Carl Skau, director ejecutivo interino del Programa Mundial de Alimentos (PMA) declaró que “se han logrado avances en materia de seguridad alimentaria en Gaza, pero son frágiles y pueden revertirse fácilmente”.

 

https://ipsnoticias.net/temas/programa-mundial-de-alimentos-pma/

 

“La situación humanitaria general sigue siendo brutal: las familias carecen de agua, saneamiento y medicamentos. Necesitamos acceso sostenido, financiación y estabilidad para que la población pueda comenzar a recuperarse”, dijo Skau.

 

Por añadidura, las fuerzas de Israel ocupan más de la mitad de los 365 kilómetros cuadrados de la Franja, a orillas del Mediterráneo oriental, por lo que cientos de miles de palestinos viven hacinados y en campamentos en una estrecha faja de tierra junto al mar.

 

En el examen de la situación participaron la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), empleando la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria por Fases (CIF).

 

https://ipsnoticias.net/temas/organizacion-de-las-naciones-unidas-para-la-alimentacion-y-la-agricultura-fao/

https://ipsnoticias.net/temas/fondo-de-las-naciones-unidas-para-la-infancia-unicef/

 

El análisis revela que casi 1,4 millones de personas, 67 % de la población de Gaza, aún enfrentan inseguridad alimentaria aguda en nivel de crisis o peor (fase 3 o superior de la CIF, que cuenta hasta 5, el nivel de hambruna).

 

Esa cifra, sin embargo, es inferior a la de finales de 2025, cuando aproximadamente 1,6 millones de personas, 77 % de la población, se encontraban en esa fase.

 

En mayo pasado, se distribuyeron paquetes de alimentos a 1,5 millones de personas, 700 000 residentes recibieron asistencia financiera, y los programas de nutrición llegaron a 60 % de los niños menores de cinco años.

 

Para septiembre de 2025, solo 500 000 personas recibían ayuda alimentaria y menos de uno por ciento de los niños pequeños recibían apoyo nutricional.

 

A pesar de estos avances, los organismos de la ONU destacan que las raciones siguen siendo insuficientes en cantidad, calidad y diversidad alimentaria. Las importaciones de productos frescos y proteínas continúan siendo irregulares.

 

Se prevé que, durante el próximo año, unos 74 000 niños seguirán necesitando tratamiento por desnutrición aguda, mientras que alrededor de 25 000 mujeres embarazadas o en período de lactancia requerirán apoyo nutricional.

 

Unas 212 000 personas siguen viviendo en condiciones de «emergencia» (fase 4 de la CIF), especialmente en zonas cercanas a la línea controlada por el ejército israelí, donde el acceso para la ayuda humanitaria sigue siendo particularmente difícil.

 

La guerra en Gaza estalló después de que el 7 de octubre de 2023 la milicia islamista Hamas atacó el sur israelí, perecieron más de 1100 personas, y 250 fueron tomadas como rehenes. Israel respondió con una operación militar a gran escala, que incluyó bombardeos masivos, hasta que se logró un alto el fuego el 10 de octubre de 2025.

 

Perecieron 73 000 palestinos en Gaza, hubo más de 173 000 heridos, se desplazó de sus hogares a 90 % de la población y se destruyó la mayor parte de lo construido en la Franja, padeciendo la población durante el conflicto por falta de agua, alimentos, y servicios esenciales, desde salud hasta comunicaciones.

 

El análisis de la ONU registra que, desde que concluyó el alto el fuego -muy frágil, pues han muerto más de 1000 personas y varios miles han sufrido heridas en distintos incidentes y ataques-, la ayuda ha aumentado considerablemente.

 

Más allá de la crisis inmediata, las agencias hacen hincapié en la necesidad de recuperar los medios de subsistencia.

 

Se observan algunas señales alentadoras en ciertas zonas agrícolas, donde los agricultores han recuperado el acceso a sus tierras, semillas, ganado y servicios veterinarios. En particular, los rebaños de ovejas han aumentado 33 %.

 

Pero estas iniciativas siguen siendo limitadas. Más de 70 % de las tierras cultivables de Gaza permanecen inaccesibles, y solo tres por ciento está utilizable actualmente. La prohibición de acceso al mar también continúa privando a los pescadores de su sustento.

 

“La seguridad alimentaria en Gaza no podrá restablecerse hasta que se reanude la producción local de alimentos”, declaró el director general de la FAO, Qu Dongyu, quien pidió que se levanten las restricciones a los insumos agrícolas y los suministros humanitarios.

 

Las tres agencias instaron a la comunidad internacional a aumentar urgentemente la financiación para la ayuda alimentaria, la atención médica, el agua, el saneamiento y la recuperación de los medios de subsistencia.

 

Advirtieron que, sin nuevos recursos, los avances logrados corren el riesgo de desaparecer rápidamente, y los 2,1 millones de habitantes de Gaza podrían verse sumidos en una crisis aún más profunda.

 

A-E/HM

 

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