Informe sobre los ODS demanda acabar con las guerras y aumentar la inversión en las personas

El Informe sobre Desarrollo Sostenible 2026, publicado por la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, revela que menos de una de cada cinco metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, los ODS, se está cumpliendo actualmente a nivel mundial. Imagen: Laura Jarriel / ONU

PARÍS  – Cuando el mundo entra en los últimos años antes de la fecha límite de 2030 para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), un nuevo informe de las Naciones Unidas revela que la incertidumbre económica, el cambio climático, los conflictos y las crecientes tensiones geopolíticas están suponiendo obstáculos para que los países cumplan los objetivos.

El Informe sobre Desarrollo Sostenible 2026, publicado por la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (SDSN, en inglés), constata que, a nivel mundial, menos de una de cada cinco de las 169 metas de los 17 ODS va por buen camino.

Los autores señalan que la gran mayoría de los Estados miembros de la ONU siguen comprometidos con el marco, pero que un pequeño número de países, entre los que destaca Estados Unidos, obstruyen el avance con su oposición activa al paradigma del desarrollo sostenible y a las instituciones multilaterales que lo sustentan.

El laureado economista Jeffrey D. Sachs, presidente de la SDSN y autor principal del informe, destacó los éxitos, pero señaló que los conflictos estaban afectando gravemente a la consecución de los objetivos.

«El apoyo al desarrollo sostenible como paradigma global sigue siendo firme en todo el mundo. Han surgido ejemplos de éxito notables en Asia Oriental y Meridional, así como en muchos otros países y regiones. El desarrollo sostenible no puede lograrse en medio de conflictos continuos, lo que convierte a la paz en la máxima prioridad de nuestro tiempo», afirmó Sachs.

Agregó que «a medida que se acerca el hito de 2030, la próxima era del desarrollo sostenible debe centrar la atención mundial en la implementación y en garantizar una financiación sólida y una gobernanza eficaz a todos los niveles».

El informe destaca avances alentadores, especialmente en Asia, donde países como India y China han registrado algunos de los progresos más rápidos desde que se adoptaron los ODS en 2015, que sucedieron a los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que fueron ocho y se establecieron en 2000.

El informe llega en un momento crítico en el que los gobiernos están iniciando los debates sobre qué debe suceder tras los ODS a partir de 2030, mientras muchos países siguen lidiando con la incertidumbre económica, el cambio climático, los conflictos y las crecientes tensiones geopolíticas.

«El compromiso con los ODS sigue siendo firme a nivel mundial», afirma el informe, señalando que una amplia mayoría de países continúa apoyando las resoluciones sobre desarrollo sostenible en las Naciones Unidas.

Los ODS fueron adoptados por los 193 Estados miembros de la ONU en 2015 como un plan de acción universal para acabar con la pobreza, proteger el planeta y garantizar la prosperidad para todos. Los objetivos abarcan una amplia gama de cuestiones, entre ellas el hambre, la salud, la educación, la igualdad de género, la acción por el clima, la paz y la justicia.

Once años después, el nuevo informe concluye que los avances con respecto a la Agenda 2030 y sus 17 ODS han sido desiguales.

A nivel mundial, solo 6,5 % de las metas de los ODS van por buen camino para alcanzarse de aquí a 2030. Los mayores avances se han registrado en ámbitos como el acceso a Internet, las suscripciones a banda ancha móvil, el acceso a la electricidad, la reducción de las tasas de fecundidad entre adolescentes y las nuevas infecciones por el VIH.

Al mismo tiempo, algunos de los mayores retos del mundo siguen sin resolverse.

Las metas relacionadas con el hambre, la agricultura sostenible, la corrupción, la libertad de información y los sistemas judiciales eficaces se encuentran entre las más alejadas de su consecución. El informe ha identificado el ODS 2, el del «Hambre cero», y el ODS 16, «Paz, justicia e instituciones sólidas», como los ámbitos que se enfrentan a algunos de los retrocesos más graves.

Los países afectados por la guerra, la inestabilidad política y unas finanzas públicas débiles siguen quedando rezagados.

Finlandia mantuvo su posición como el país con mejor desempeño del mundo en el Índice de los ODS, seguida de Suecia y Dinamarca. Sin embargo, incluso estos países líderes se enfrentan a retos significativos en ámbitos como el consumo responsable, la acción por el clima y la protección de la biodiversidad.

En el otro extremo de la clasificación se encuentran países que luchan contra los conflictos y la inseguridad, entre ellos Chad, la República Centroafricana y Sudán del Sur.

Una de las conclusiones más destacadas del informe es el papel cada vez más importante que desempeñan Asia Oriental y Meridional en el avance del desarrollo sostenible.

Según el estudio, Asia Oriental y Meridional han superado a todas las demás regiones en cuanto al progreso de los ODS desde 2015. Las economías emergentes que partían de niveles de desarrollo más bajos han avanzado, en general, más rápido que muchos países más ricos.

El informe señala que India y Etiopía registraron los mayores avances entre los principales países, mejorando sus puntuaciones en los ODS en 9,6 y 9,7 puntos porcentuales, respectivamente, desde 2015. Filipinas y Vietnam también registraron avances significativos.

El informe indica que la India ha subido 18 puestos en la clasificación de los ODS desde 2015, lo que representa una de las mayores mejoras entre las principales economías. China mejoró en 14 puestos durante el mismo período.

«Los países de Asia Oriental y Meridional han logrado un mayor progreso en los ODS que los de cualquier otra región desde 2015», señala el informe.

Los investigadores atribuyen gran parte de este progreso a las mejoras en los indicadores socioeconómicos, incluido el acceso a los servicios, las infraestructuras y la inclusión financiera, aunque los objetivos medioambientales siguen siendo un reto en muchos países.

El perfil de la India que figura en el informe muestra avances en el uso de Internet, los servicios digitales, la conectividad de las carreteras rurales y el acceso a los servicios públicos en línea. Sin embargo, persisten los retos en ámbitos como la contaminación atmosférica, las condiciones de vida urbanas y la inversión en investigación.

Aunque el apoyo al desarrollo sostenible sigue siendo generalizado, el informe ha puesto de manifiesto la preocupación por las crecientes tensiones en la cooperación internacional.

Un nuevo Índice de Apoyo de los Países al Multilateralismo basado en la ONU sitúa a Barbados en primer lugar entre los 193 Estados miembros de la ONU, mientras que Estados Unidos ocupa el último puesto.

Barbados, Antigua y Barbuda, Uruguay, Trinidad y Tobago, las Maldivas y varios otros países en desarrollo ocupan las primeras posiciones de la clasificación.

Además, el informe ha descrito a Estados Unidos como un «caso atípico» con un rendimiento débil en los seis indicadores utilizados para medir el apoyo a la cooperación multilateral. Señala que Washington se opuso a las resoluciones relacionadas con los ODS y se retiró de más de 60 organizaciones internacionales a principios de 2026, tras el retorno a la Casa Blanca de Donald Trump.

«Se ha producido una fuerte caída en todas las regiones del mundo en la proporción de votos de los Estados miembros de la Asamblea General de las Naciones Unidas que coinciden con los de Estados Unidos», afirma el informe.

Añade que Estados Unidos votó con la mayoría internacional en solo 5 % de las votaciones registradas en la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2025.

La India se clasifica entre los países que muestran un apoyo moderado al multilateralismo basado en las Naciones Unidas, junto con Canadá, Italia, Corea del Sur y Egipto.

El informe advierte además de que el creciente gasto militar y la participación cada vez mayor en conflictos están debilitando el apoyo a la cooperación multilateral en muchas partes del mundo.

Al referirse al multilateralismo, Guillaume Lafortune, vicepresidente de la SDSN y autor principal y coordinador del informe, afirmó que los vientos en contra geopolíticos estaban poniendo a prueba la resiliencia del sistema multilateral

«El momento actual exige que todos los países reafirmen los principios de la Carta de las Naciones Unidas, empezando por el artículo 1, y cooperen en la construcción de una arquitectura de seguridad global y regional creíble», dijo.

Remarcó que «la próxima era del desarrollo sostenible debe dar prioridad a la implementación a través de una arquitectura financiera global reformada, una mayor implicación de las instituciones continentales, regionales y locales, pero también un papel central de la sociedad civil y las universidades a la hora de impulsar la rendición de cuentas, la innovación y las soluciones sobre el terreno».

Más allá de las clasificaciones y las estadísticas, el informe incluye encuestas a expertos y a más de 1000 participantes de 127 países sobre los obstáculos para alcanzar los ODS.

Entre los obstáculos citados con mayor frecuencia se encontraban la falta de voluntad política, la mala ejecución de las políticas aprobadas, los fallos de gobernanza, la corrupción, la escasa participación ciudadana y la financiación insuficiente.

Los participantes en la encuesta también destacaron el cambio climático, los sistemas de seguimiento deficientes y la coordinación institucional fragmentada como obstáculos importantes.

Según el informe,  89 % de los encuestados identificó la falta de aplicación de las estrategias aprobadas como un obstáculo importante, mientras que 87 % señaló las tensiones geopolíticas como una barrera significativa para el progreso.

Los encuestados de Asia Oriental y Asia Meridional expresaron, en general, opiniones más positivas sobre el progreso en sus países en comparación con los encuestados de América del Norte y América Latina.

El informe sostiene que la próxima fase de los esfuerzos de desarrollo mundial debe centrarse menos en crear nuevos objetivos y más en garantizar su aplicación.

Los investigadores han esbozado ocho prioridades para los próximos años, entre las que se incluyen poner fin a las guerras, reorientar el gasto militar hacia el desarrollo humano, adoptar planes de inversión a largo plazo, reforzar la cooperación regional, crear nuevos mecanismos de financiación globales y establecer marcos de gobernanza para tecnologías emergentes como la inteligencia artificial y la biotecnología.

El documento también propone la creación de nuevos campus de la ONU en Asia, África y América Latina, y aboga por sistemas más sólidos de rendición de cuentas, datos abiertos y toma de decisiones participativa.

«Reforzar la aplicación es la prioridad clave para la agenda posterior a 2030», reza el informe.

A menos de cuatro años de que finalice el plazo de los ODS, el informe afirma que el futuro del desarrollo sostenible no dependerá de nuevas promesas, sino de la capacidad de los gobiernos y las instituciones para cumplir las promesas ya realizadas.

T: MF / D: EG

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