ADÍS ABEBA – África no tiene problemas de ideas, sino que la dificultad radica en cómo ponerlas en práctica, afirmaron los líderes en un foro de dos días convocado para promover la acción en materia de desarrollo, que concluyó este viernes 12 en la capital etiope.
En su intervención en el primer Foro sobre el Impacto en el Desarrollo de África (Adif, en inglés), el secretario ejecutivo de la Comisión Económica para África (Cepa), Clever Gatete, hizo hincapié en que África debe pasar rápidamente de las grandes ideas a su correcta implementación para generar empleo y acelerar el crecimiento económico en el continente.
«África posee uno de los mayores activos estratégicos del mundo: su gente», afirmó Gatete.
Gatete señaló que más de 60 % de los africanos tiene menos de 25 años, lo que convierte a África en el continente más joven del mundo, pero también en el que tiene más dificultades para ofrecer oportunidades de empleo a ese grupo etario.
Muchas soluciones, ninguna acción
Los datos de investigación muestran que África cuenta con soluciones para el éxito del desarrollo, pero la pregunta sigue siendo: ¿por qué estas soluciones probadas no se han adoptado y extendido por todo el continente?
África no carece de políticas eficaces, como se evidencia en el ambicioso marco político de la Agenda 2063 y en los planes nacionales de desarrollo. Décadas de inversión no han generado beneficios sociales y económicos impresionantes en muchos países africanos, y es crucial abordar la brecha de implementación e impulsar la creación de empleo.
África necesita generar más de 15 millones de puestos de trabajo al año para atender a su floreciente población joven. Más de un millón de jóvenes están desempleados en África. Para 2050, uno de cada tres jóvenes del mundo vivirá en África. Se prevé que la población activa joven en África crezca en más de 73 millones de personas para 2050, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
La OIT estima que 53 millones de jóvenes africanos no tenían empleo, ni seguían estudios ni recibían formación en 2023, y la gran mayoría de los que sí encuentran trabajo siguen concentrados en empleos informales y de baja productividad.

«Si el mayor reto de África es el empleo, entonces la mayor oportunidad de África es también el empleo», afirmó Gatete, y añadió: «¿Por qué? Porque África posee muchos de los ingredientes necesarios para la transformación que buscamos».
El foro, celebrado bajo el lema «Salvar la brecha de implementación: mejores prácticas y soluciones innovadoras para la creación de empleo en África», tiene como objetivo acelerar el cambio para generar empleos significativos y oportunidades económicas en toda África.
Para ello, se buscó fomentar el diseño de políticas basadas en datos empíricos y fundamentadas en la investigación aplicada sobre el empleo, así como crear consenso en torno a soluciones financiables y mejores prácticas.
«Este foro no trata de identificar buenas ideas, sino de responder a preguntas sobre cómo actuar para generar un impacto», afirmó Gatete, subrayando que el futuro de África depende de su capacidad para movilizar recursos nacionales, atraer inversiones, desarrollar industrias competitivas y crear oportunidades de empleo sostenibles para su creciente población.
Los organizadores del foro destacaron que entre los ingredientes del éxito de África se encuentran un abundante talento emprendedor, vastos recursos de energía renovable y minerales críticos esenciales para la transición energética global.
Además, África cuenta con mercados urbanos en crecimiento. La Zona de Libre Comercio Continental Africana (AfCFTA), conformada por 55 Estados del continente, puede impulsar la creación de empleo gracias a su potencial para aumentar el comercio intraafricano hasta en 45 % para 2045.
África se está industrializando, con proyectos clave que impulsan el crecimiento económico en todo el continente.
Desde la emergencia de Marruecos como un importante centro de fabricación de automóviles hasta el ecosistema de emprendimiento impulsado por la innovación de Ruanda, pasando por los parques industriales y agroindustriales de Etiopía. Kenia ha desarrollado una economía digital reconocida a nivel mundial, mientras que Egipto está ampliando su base manufacturera.
«Las pruebas por sí solas no generan cambios; las pruebas deben traducirse en políticas y prácticas que sean aplicables», afirmó Mona Iddrisu, directora del Programa de Juventud, Empleo y Competencias del Centro Africano para la Transformación Económica.
En un momento en que África debe crear millones de empleos de calidad para su creciente población joven, el Adif ofrece una plataforma única para ir más allá del debate y centrarse en la implementación, consideró. Ello, dijo, porque reúne a responsables políticos, investigadores, innovadores, socios para el desarrollo y el sector privado con el fin de identificar soluciones, forjar alianzas y trazar vías prácticas para su ejecución.
La vicesecretaria general de las Naciones Unidas, Amina Mohammed, destacó que el foro se celebraba en un momento crucial para que África pasara del diseño de políticas a la generación de impacto.
«Las aspiraciones de desarrollo de África son claras. La Agenda 2063, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y el Pacto del Futuro proporcionan un plan de acción común para el crecimiento inclusivo, el desarrollo sostenible y la dignidad para todos», señaló Mohamed.
Pero, añadió, «los planes de acción no crean puestos de trabajo. Los compromisos no generan medios de vida. Las estrategias no transforman las comunidades a menos que vayan acompañadas de resultados. Esto es especialmente urgente para los jóvenes de África».
Gatete, al pedir que se invierta en las habilidades y capacidades de las personas para satisfacer las demandas de una economía cambiante, sugirió una solución clave. «Si África quiere crear puestos de trabajo a la escala necesaria, debemos construir un ecosistema propicio completo para un crecimiento inclusivo y generador de empleo», remarcó.
T: MF / ED: EG


