SANTIAGO – América Latina y el Caribe tiene una batería de al menos cinco grandes activos para enfrentar las rupturas que experimenta el mundo, afirmó un estudio de 13 analistas de primer nivel encabezados por los expresidentes Michelle Bachelet de Chile e Iván Duque de Colombia.
La región “tiene capacidades productivas, humanas y financieras que merecen ser valoradas en su justa dimensión y en su gran potencial”, expuso Bachelet, dos veces presidenta de Chile (2006-2010 y 2014-2018) y actualmente aspirante a la secretaría general de las Naciones Unidas.
De su lado, Duque, quien gobernó Colombia entre 2018 y 2022, destacó que “una región con capacidad de acción colectiva tiene mayores posibilidades de mantener relaciones beneficiosas con las principales potencias mundiales, sin subordinarse a ninguna de ellas”.
Ambos exmandatarios presentaron este martes 4 el informe “Rupturas y oportunidades: propuestas para que América Latina y el Caribe prospere en la nueva era geopolítica”, junto al secretario ejecutivo de la Cepal, José Manuel Salazar-Xirinachs, en esta capital chilena.
La Cepal (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) reunió la comisión que efectuó el estudio y cuyo mensaje central es que el mundo cambió y que la región “tiene con qué” navegar exitosamente esta “nueva era geopolítica”.
El informe identificó ocho rupturas que se producen simultáneamente a nivel mundial, la primera de las cuales es la reconfiguración de la globalización, que ha pasado de ser celebrada como un factor de estabilidad y eficiencia a ser vista como factor de vulnerabilidad y utilizada como un instrumento de poder y coerción.
Luego están la erosión del multilateralismo y la reconfiguración de la gobernanza global, más fragmentada, con alianzas selectivas y plataformas que compiten entre sí.
Se pasa de la hegemonía unipolar, con dominio estadounidense, a una competencia multipolar asimétrica, con redistribución progresiva del poder. Y se reconfigura el poder blando: cae el de Estados Unidos y va en ascenso el de China.
Retrocede la democracia y aumenta la polarización política: el mundo atraviesa un proceso de erosión democrática, creciente polarización política y reducción de países clasificados como democracias liberales.
Luego están la desinformación y crisis de la verdad en la era de la inteligencia artificial, lo que mina la confianza en las instituciones, alimentando la polarización y reduciendo la legitimidad democrática.
Hay retroceso en materia de derechos de la mujer, igualdad de género e inclusión: Los avances logrados en estos ámbitos durante las últimas décadas se enfrentan a cuestionamientos cada vez mayores y, en algunos contextos, a un retroceso.
Y, para cerrar, el fin del consenso mundial sobre el clima: Las medidas relacionadas con el clima se están viendo cada vez más subordinadas a las estrategias industriales, a las preocupaciones sobre seguridad energética y a la competencia geopolítica. En algunos sectores se pone en duda el consenso científico.
Frente a ese escenario mundial, la Comisión sostiene que la región cuenta con un conjunto de activos que se han revalorizado en el actual contexto geopolítico.
Entre ellos se cuentan su abundante dotación de recursos naturales; sus capacidades productivas, humanas y financieras; el gran tamaño de su mercado; su calidad de región libre de armas nucleares y de guerras entre Estados, y sus activos intangibles (poder blando).
Entre los datos que respaldan su diagnóstico, el informe destaca que América Latina y el Caribe concentra 46 % de las reservas mundiales de litio, 35 % de las de cobre, 28 % de las de grafito y 23 % de las de tierras raras.
Es la principal región exportadora neta de alimentos del mundo; alberga casi la mitad de la biodiversidad terrestre del planeta y un tercio de sus recursos de agua dulce, y cuenta con la matriz eléctrica más limpia del mundo.
El informe agrega que el mercado regional, de más de 660 millones de personas, podría ser un motor de diversificación productiva, aunque hoy el comercio intrarregional representa solo 14 % de las exportaciones totales de la región, una de las tasas más bajas del mundo
Peo el conjunto de activos ofrece a la región una gran oportunidad para impulsar su desarrollo y aumentar su proyección e influencia internacional.
Sin embargo, el informe plantea que esto no sucederá espontáneamente: se requieren estrategias claras, instituciones fuertes y gobernanza efectiva.
Propone 10 diez recomendaciones, organizadas en tres ejes: aprovechar el momento movilizando activos estratégicos; fortalecer la gobernanza, las instituciones y la democracia, e impulsar la capacidad de agencia internacional y regional.
Se plantea “la necesidad de un cambio de juego para aprovechar las oportunidades con estrategias de desarrollo y de inserción internacional innovadoras. Las 10 propuestas son una hoja de ruta concreta para movilizar los activos”, apuntó Salazar-Xirinachs.
“Tenemos también influencia política, aunque a veces nos cueste creerlo y entenderlo. Nuestra diversidad, nuestro patrimonio cultural, la influencia y visibilidad que tiene la región en el mundo, nos da una influencia que debemos saber aprovechar”, sostuvo Bachelet.
Duque puntualizó: “Nuestra propuesta no es contra algún país, o a favor de algún bloque. Es generar espacios propios para actuar y decidir”.
La Comisión que nutrió el informe se integró con personalidades como Josep Borrell, alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad entre 2019 y 2024, y la primera ministra de Barbados, Mia Mottley.
También el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Leonardo Lomelí; Aloizio Mercadante, presidente del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil, y Harsha Vardhana Singh, director general adjunto de la Organización Mundial del Comercio (OMC) entre 2005 y 2013.
Participaron académicos y responsables de centros de estudios y asesoría política y económica de Europa, Asia y África, y la Cepal destacó el respaldo ofrecido por el secretario general de la ONU, António Guterres.
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