LIBROS-CHILE: Las intimidades del dictador

«La Familia. Historia privada de los Pinochet», el libro que describe el corroído entorno íntimo del ya fallecido dictador chileno, ha generado diversas reacciones en este país y también en Ecuador, donde inclusive podría revelarse la identidad de un hijo suyo no reconocido.

La investigación de los periodistas chilenos Fernando Vega y Claudia Farfán comienza y termina con la poco conocida historia de amor entre Augusto Pinochet y una bella ecuatoriana llamada Piedad Noé, romance iniciado en Quito en 1957, cuando el entonces mayor del ejército se encontraba destinado a esa capital.

La existencia de esta amante, fallecida en 1990, es uno de los grandes rumores nunca confirmados que involucran al general que el 11 de septiembre de 1973 derrocó al gobierno democrático del socialista Salvador Allende y que mantuvo sometido al país por 17 años. Por primera vez esta relación es documentada en detalle por una investigación periodística.

Según el libro de 227 páginas, este idilio, lejos de terminar en 1959, como creyó la esposa de Pinochet, Lucía Hiriart, se extendió por casi cuatro décadas, atizada con cartas y encuentros esporádicos.

La historia entre Pinochet y su amante estuvo a punto de acabar con el matrimonio con Hiriart que se extendió por 63 años, aseguran testigos entrevistados.

El sentimiento de culpabilidad que por décadas cargó el general por su romance extramarital explica, para algunos, la docilidad que manifestó hacia su temperamental esposa durante toda su vida, sostiene el texto. Su mujer solía recriminarlo en público, terminando las conversaciones con la frase "Augusto, ya estás hablando tonteras", aseguran Farfán y Vega.

Bajo el subtítulo "El mito del sexto hijo", el libro también recoge otra antigua historia que indica que el general tuvo un hijo no reconocido en Ecuador, que hoy tendría 50 años y que habría sido intensamente buscado inclusive por la inteligencia cubana para desestabilizar al régimen. Pero los autores no pudieron comprobar su existencia durante la investigación.

Pero el 28 de junio el diario El Comercio, de Quito, publicó el relato de un médico de ese país, Fabián Guarderas, quien dice ser amigo de este supuesto hijo de Pinochet y una pianista quiteña. Según su testimonio, el hombre, de nombre Juan, estaría dispuesto a practicarse una prueba de ADN para revelar su identidad.

En sus declaraciones, Guarderas da a entender que Piedad, la supuesta amante de Pinochet que protagoniza el libro de los periodistas chilenos, es la madre de Juan, aunque su apellido no sería Noé y habría muerto hace cuatro años.

Pero los autores han señalado que, si efectivamente el general tuvo un sexto hijo, no fue con fue con la Piedad descrita por ellos.

"Es una versión que hay que investigar. Nosotros hemos estado detrás de varias de esas pistas, pero no hemos encontrado al hijo. Es un poco sorprendente" la historia relatada por Guarderas, dijo Vega a IPS. "Hay que seguir atento a este caso en desarrollo", acotó.

Guarderas inclusive aseguró que Juan, quien se habría enterado siendo un adolescente que Pinochet era su padre, estudia presentar acciones legales contra Farfán y Vega por la forma en que abordaron la historia de Piedad en el texto.

En este sentido, Vega dice estar tranquilo porque ellos no hablaron de la madre de Juan si es que éste realmente existe.

Para algunos, la historia de Chile podría haber cambiado si Pinochet se hubiera separado de su esposa para quedarse con Piedad en Ecuador.

Antes de las declaraciones de Guarderas, la viuda del general escribió una carta pública donde desmiente las aseveraciones del libro. "Bajo pretexto de ser una investigación periodística, sus autores lucran con rumores que distorsionan la realidad, agregando con calumnias una cuota de fantasía", dice Hiriart.

"No es menor la infamia que se comete al dedicar páginas al 'mito del sexto hijo', que se basa sólo en rumores, sin que se entregue antecedente serio alguno, con lo que sólo se busca denostar la honra de nuestro núcleo familiar", apuntó.

En el libro, los autores relatan los gastos desorbitados y el rígido conservadurismo de Hiriart, así como los numerosos escándalos en los que estuvieron involucrados los cinco hijos del dictador, quien mostraba favoritismos por algunos e indiferencia hacia otros, trato diferenciado que provocó graves problemas entre ellos y que inclusive se extendió a sus nietos.

La investigación publicada por el sello Debate, de la editorial Random House Mondadori, entrega un detallado perfil de Lucía, Augusto, María Verónica, Marco Antonio y Jacqueline, quienes fueron económicamente dependientes de su padre y hasta hoy no pueden superar sus desavenencias.

Farfán y Vega han descrito a la familia como desunida, corroída por el dinero y el poder.

La progresiva pérdida de influencia de Pinochet, desde que en 1990 terminó la dictadura y en 1998 dejó la comandancia en jefe del ejército, empezó a desintegrar al clan, que vivió momentos complejos como la detención del general en Londres el 16 de octubre de 1998 tras una orden de captura internacional dictada por el juez español Baltasar Garzón por delitos de genocidio.

El general viajó a la capital británica para operarse, pero terminó recluido 503 días en una casa hasta que el entonces ministro británico del Interior Jack Straw decidió no extraditarlo a España por razones de salud.

El cuarto capítulo del libro está dedicado a la fortuna familiar, avaluada en 26 millones de dólares e investigada por la justicia por evasión de impuestos y malversación de caudales públicos. Parte del dinero, depositado en el Banco Riggs, fue descubierto accidentalmente en 2004 por una comisión especial del Senado de Estados Unidos.

"Aquel que gobernó por más tiempo en la historia de Chile no estaba al mando de su familia", resumió el analista político Patricio Navia en el diario local La Tercera en una crítica al libro de Farfán y Vega publicada el 29 de junio.

"El que amenazó la transición (a la democracia) si se tocaba a alguno de sus hombres, parecía incapaz de ejercer sobre sus hijos la misma autoridad que desplegó sobre la nación y producir el mismo temor que generaba en sus adversarios y la reverencia que producía en sus simpatizantes", observó.

Hoy son considerados "herederos políticos" de Pinochet su hija Lucía, elegida en 2008 concejal de la acaudalada comuna de Vitacura, en Santiago, y uno de los hijos de ésta, Rodrigo García, quien se presentará como candidato a diputado en las elecciones parlamentarias de este año.

El libro casi no hace referencias a las más de 3.000 personas asesinadas y desaparecidas y a las 35.000 torturadas durante el régimen militar de Pinochet, lo cual es visto por algunos como un intento por humanizar o blanquear la figura del dictador, muerto el 10 de diciembre de 2006.

Según los autores, las violaciones a los derechos humanos simplemente "no eran tema para la familia".

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