ELECCIONES-MÉXICO: Polarizar, esa es la estrategia

Con epítetos agresivos los candidatos a las elecciones presidenciales de México polarizan la intención de voto y atizan el ambiente ya bastante caldeado por conflictos sindicales y campesinos, que en los últimos 15 días han cobrado la vida de tres personas.

A poco tiempo de las elecciones del 2 de julio, las campañas de los dos principales candidatos a la presidencia de México, Andrés López Obrador, del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), y Felipe Calderón, del gobernante Partido Acción Nacional (PAN), recurren a declaraciones personalistas, que no dejan lugar a la neutralidad.

El candidato de izquierda a la presidencia de México, López Obrador, es "un esquizofrénico y representa un peligro", mientras el conservador Calderón, es un "títere mentiroso movido por los de arriba", son algunas de las arremetidas verbales de sus homólogos rivales.

"La estrategia de los candidatos en este momento es polarizar la elección con campañas negativas. Esto no debe asustar, es parte de los planes y podrían funcionar de acuerdo a la óptica de cada partido, aunque no necesariamente atraerá a electores o favorecerá a la democracia ", dijo a IPS Alberto González, un consultor político independiente.

Paralelamente a las campañas electorales, diversos enfrentamientos sociales han marcado la agenda política.

El gobierno de Vicente Fox mantiene desde febrero una fuerte disputa con el sindicato de los mineros, cuyo líder no es reconocido por el presidente. El conflicto ha desembocado en varias huelgas en las plantas de producción y en movilizaciones callejeras, patrocinadas por federaciones sindicales nacionales, varios de cuyos dirigentes apoyan a López Obrador.

En abril, la policía quiso desalojar a un grupo de huelguistas que ocupó una planta siderúrgica, lo que derivó en una batalla campal en la que resultaron muertos dos trabajadores.

Otro conflicto social violento se desató la semana pasada, cuando la organización campesina Frente del Pueblo en Defensa de la Tierra, que aglutina a pobladores y campesinos de la localidad de San Salvador Atenco, a unos 15 kilómetros de la capital, se enfrentó con la policía por la reubicación de floricultores de una zona no autorizada, arrojando un saldo de un muerto y más de 30 heridos.

Con golpes, cateos de casas y bombas lacrimógenas, la policía retomó el control del pueblo de unos 40.000 habitantes y encarceló a los dirigentes del Frente, organización que en 2002 impidió con violentas protestas que el gobierno concretara su proyecto de construir un aeropuerto en la zona, hecho que lo consolidó como actor social de la comunidad.

El subcomandante Marcos, jefe de la guerrilla zapatista que visita la capital en el marco de una gira pacífica por todo el país, sostuvo que el Frente merece el apoyo de todos los luchadores sociales. A ese tenor, indicó que permanecerá en la ciudad para encabezar protestas en demanda de que se saque de la cárcel a los detenidos.

El gobierno ha optado por la represión para polarizar al país y así perjudicar a López Obrador, dijo a IPS el politólogo Luis Ortiz, de la Universidad Nacional Autónoma de México. En tanto que el candidato izquierdista opina que al gobierno le ha faltado destreza política para atender los conflictos sociales.

Para el candidato del PAN, Calderón, ante los conflictos sociales hay que aplicar la ley y encauzar a los violentos ante los jueces.

En Atenco, "Marcos encontró la coartada perfecta y el escenario mediático ideal para tratar de ser un actor central en la sucesión presidencial (…) es el ganador de la crisis a pesar de que sus bonos están por los suelos", señaló el columnista del diario El Universal, Ricardo Alemán.

El jefe del indígena Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), alzado en armas en enero de 1994 en el sureño estado de Chiapas, es el motor de la llamada "otra campaña", un recorrido pacífico por el país, que se desarrolla de manera simultánea pero divergente a la campaña electoral.

La intención de la gira de Marcos, que hasta antes del conflicto en Atenco había recibido escasa atención de los medios de comunicación, es reunir a la "mera (verdadera) izquierda" y a los grupos marginados en un frente que desde la lucha social y pacífica impulse cambios en el país, explican los zapatistas.

Mientras el tono belicoso de los candidatos se impone, los más de 70 millones de electores potenciales muestran poco interés en la contienda electoral.

A menos de dos meses de las elecciones, 40 por ciento de los ciudadanos afirma que no acudirá a votar y sólo 62 por ciento conoce la fecha exacta de los comicios, según indica una encuesta nacional realizada a domicilio entre el 28 de abril y el 2 de mayo, por la firma privada Mitofsky y aplicada a 1.500 mayores de edad.

La mayoría de las encuestas señala que los ciudadanos no tienen mayor entusiasmo en la elección y que el abstencionismo podría ser mayor a 40 por ciento. En las elecciones pasadas de julio de 2000, la abstención alcanzó 36 por ciento.

Según los más recientes sondeos, el candidato favorito es Calderón, del PAN, seguido de cerca por López Obrador del PRD. Tales posiciones contrastan con las registradas apenas dos meses atrás, cuando el izquierdista tenía una clara ventaja.

El cambio en las preferencias es atribuido por los observadores a la agresiva campaña del PAN en los medios de comunicación, en contra de su principal oponente.

Otro factor del cambio de las preferencias es el impacto en la opinión pública de los ataques del candidato izquierdista al presidente Fox, que mantiene una aprobación de más de 60 por ciento, y su negativa de participar el 25 de abril en el primero de dos debates pactados entre los contendientes. El siguiente debate será el 6 de junio, al cual López Obrador manifestó su voluntad de participar.

El PRD ha acusado de presuntos actos de corrupción al gobierno de Fox en su reciente propaganda política. Además, señala que hay un complot en su contra desde los medios de comunicación, el gobierno y los sectores adinerados.

Entre tanto, el gobierno de Fox mantiene en la radio y televisión cuñas sobre sus presuntos logros, igual que la municipalidad de la capital, que hasta 2005 fue comandada por López Obrador.

El estatal, pero independiente Instituto Federal Electoral, llamó al gobierno y a todas las autoridades locales a frenar su propaganda para no influir en la contienda.

"Por el bien de todos", es el eslogan de López Obrador, quien cuenta con el apoyo de los minoritarios partidos Del Trabajo y Convergencia, mientras el de Calderón es "Para que vivamos mejor".

Los otros candidatos son Roberto Madrazo, del opositor y ex gobernante Partido Revolucionario Institucional, a quien los favoritos llevan más de 10 puntos de ventaja, y Patricia Mercado, de la socialdemócrata Alternativa, y Roberto Campa, de Nueva Alianza, que juntos no suman cinco por ciento de las preferencias.

El proceso electoral mexicano, donde además del presidente se elegirán 300 diputados y 128 senadores, cuesta al Estado unos 1.200 millones de dólares, lo que lo convierte en uno de los más caros del mundo.

Cuarenta por ciento de esa cantidad se entrega a los partidos en competencia, que según la ley tienen categoría de "entidades de interés público". Con ese dinero desarrollan su campaña y el resto sirve para financiar la organización de los comicios y el funcionamiento de los órganos electorales.

Las campañas electorales que son pagadas por el Estado, pero que también reciben fondos privados que no pueden superar al financiamiento público, se extenderán hasta ocho días antes de los comicios.

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe