Avanza la peor epidemia de ébola en la historia de la RDC

Personal sanitario adopta fuertes medidas de seguridad para conducir a su entierro a una víctima de ébola en la República Democrática del Congo. El actual brote en el este de ese país afticano cobró más de 2300 vidas en apenas tres meses. Imagen: Ramatoulaye Maz / Unocha

GINEBRA – Con 2325 muertes registradas y 4945 casos confirmados, la epidemia de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) se convirtió este lunes 17 en la más mortífera de la historia del país, confirmó la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El actual brote es el número 17 en ese país centroafricano de 2,35 millones de kilómetros cuadrados y 115 millones de habitantes, solo superado por el que castigó áreas de África occidental entre 2014 y 2016 con 28 000 contagios y 11 000 muertes.

Entre 2018 y 2020 el ébola afectó al oriente de la RDC con 2299 muertos en un total de 3381 casos registrados. El actual brote se desató el pasado mayo con la cepa viral Bundibugyo, para la que no existen vacunas ni tratamientos específicos.

Los contagios se duplican cada semana en las zonas más críticas, las del noreste fronterizo con Uganda y Ruanda, asoladas por años de guerra entre el ejército y milicias irregulares, con centenares de miles de personas desplazadas y refugiadas.

Se movilizaron recursos gubernamentales e internacionales de emergencia para proporcionar atención y suministros médicos, y capacitación y equipos de protección a los profesionales de la salud, pero la velocidad de transmisión supera la capacidad de respuesta de los equipos sobre el terreno.

Las agencias de las Naciones Unidas intensifican las campañas de concienciación en las escuelas, además de enviar kits de higiene, en una lucha diaria que, indicó la OMS, procura garantizar el acceso seguro a las comunidades y salvar vidas.

El ébola es una enfermedad vírica grave y a menudo mortal que afecta a los seres humanos y a otros primates, y que causa fiebre, dolores, vómitos, diarrea y hemorragias a menudo mortales.

Se transmite mediante el contacto directo con líquidos corporales de personas infectadas o superficies contaminadas, y el combate al virus es fundamentalmente de prevención con medidas de higiene, así como tratamientos de hidratación y otros cuidados que ayudan a elevar la tasa de sobrevivencia.

Los equipos humanitarios en el oriente congoleño trabajan para reforzar áreas vitales, que van desde la vigilancia epidemiológica y el tratamiento de pacientes hasta los entierros seguros y la detección activa de casos en las comunidades.

Anne Ancia, representante de la OMS en la RDC, dijo que “contener esta propagación es mucho más importante, porque inicialmente se originó en Ituri y Kivu del Norte (frontera noreste), y ahora se ha extendido a otras provincias”.

“Esto implica más trabajo y más personas en riesgo de contraer la enfermedad. Por lo tanto, la tarea principal es contener la epidemia, y la circulación de personas es crucial. El acceso a ciertas zonas tiene una seguridad deficiente, lo que dificulta aún más la contención de esta epidemia”, expuso Ancia.

La OMS y otras entidades se apoyan parcialmente en Monusco, una fuerza de paz de la ONU, y han pedido reiteradamente a los contendores armados que se abstengan de combatir en el contexto de la epidemia para posibilitar el acceso de los equipos de salud a las áreas afectadas o amenazadas por el brote.

El impacto de la epidemia va mucho más allá de los diagnósticos de ébola: el temor al contagio aleja a la gente de los centros de salud, y en la provincia de Ituri (4,2 millones de habitantes) y en otras regiones, los servicios básicos se han paralizado.

Algunos ejemplos son las tasas de vacunación infantil y los nacimientos en hospitales, que se han desplomado en más de 40 %, poniendo en riesgo a cientos de madres y niños y colapsando el sistema sanitario.

Por ellos las agencias humanitarias tratan de intensificar las campañas de concienciación en las escuelas y garantizar la distribución continua de artículos de higiene y protección.

Tom Fletcher, jefe de la oficina de asuntos humanitarios de la ONU, destacó que la actual epidemia de ébola “sigue siendo la más rápida jamás registrada, mata a una persona cada 30 minutos”.

“El virus del ébola está ganando terreno. No podemos permitir que eclipse nuestra respuesta. Muchas vidas están en riesgo. El mundo debe despertar y movilizarse”, agregó.

A-E/HM

 

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe

Lo más leído

[wpp heading='Popular Posts' limit=6 range='last24hours' post_type='post' stats_views=0 ]