POLÍTICA-BRASIL: Asambleas tras democracia participativa

Las asambleas populares deberán multiplicarse por Brasil y en todos los ámbitos, como forma de profundizar la democracia y encarar acciones colectivas, concluyeron los 8.000 representantes de movimientos sociales reunidos del martes a este viernes en Brasilia.

Es el mecanismo que permite articular, organizar y unir la diversidad de luchas, reclamos y visiones del mundo que movilizan los sectores de la población, especialmente los excluidos, explicó a IPS Luiz Bassegio, uno de los coordinadores de la "Asamblea Popular, Mutirao por un Nuevo Brasil" (Mutirao significa trabajo colectivo de vecinos en beneficio de uno).

El encuentro en Brasilia, promovido por más de 40 organizaciones eclesiásticas, campesinas, indígenas, de trabajadores desempleados y de otros grupos marginados, aprobó una carta al pueblo brasileño y el documento "Nuestros próximos pasos", con una agenda y calendario de "luchas comunes".

La carta, encabezada por la frase "La emancipación de los oprimidos será obra de ellos mismos", de Karl Marx, explica la necesidad de movilización y participación de todos los ciudadanos en las asambleas, para combatir las desigualdades, las opresiones y "la subordinación del bien común al interés particular".

El mundo ve ampliar las desigualdades y la cantidad de pobres, ya que el "progreso" no beneficia a las mayorías, y Brasil es un ejemplo, con el uno por ciento más rico de la población concentrando 13 por ciento del ingreso nacional, lo mismo que la mitad más pobre, señala el documento.

Las altas tasas de interés, el costo de la deuda pública, la explotación del trabajo infantil, la tierra en manos de pocos, la escasez de inversiones públicas en favor de los pobres, violaciones impunes de los derechos humanos, "criminalización" de los movimientos sociales y medios de comunicación dominados por pocas familias son los problemas apuntados.

Los reclamos comunes comprenden "una reforma política de hecho", la suspensión del pago de la deuda, el aumento del salario mínimo nacional y de las jubilaciones, la reducción de la jornada de trabajo y de los intereses sobre la deuda pública, cuya tasa "es la más alta del mundo"..

Además, los 8.000 participantes de la Asamblea rechazaron los acuerdos comerciales mundial y continental, la presencia de tropas brasileñas en la misión de la Organización de las Naciones Unidas en Haití y la acción explotadora de empresas brasileñas, como la petrolera Petrobrás, en los países vecinos.

En cambio apoyaron la Alianza Bolivariana de las Américas (ALBA), lanzada por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en contraposición al Área de Libre Comercio de las Américas, impulsada por Estados Unidos.

El programa de luchas propone movilizaciones nacionales en fechas de celebraciones variadas, como el Día de las Mujeres, el de Defensa del Agua, de los pueblos indígenas y el de la Independencia Nacional. En 2006, reuniones de este tipo locales y estaduales deberán culminar en una Asamblea Nacional al finalizar el año.

Lo que se pretende es ejercitar una "democracia directa y participativa", ya que las elecciones se comprobaron insuficientes para solucionar los problemas nacionales, arguyó Bassegio, secretario del movimiento Grito de los Excluidos continental..

La frustración provocada por el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva y su izquierdista Partido de los Trabajadores acentuó la necesidad de movilizar y organizar la sociedad para influir en los destinos del país, acotó.

Las asambleas son una forma de organizar por territorios los movimientos y grupos populares, como los trabajadores desempleados, los afectados por represas, los "sin techo" de las ciudades, mujeres campesinas e indígenas, en su mayoría excluidos de las instituciones tradicionales y no atendidos por las grandes centrales sindicales, sostuvo.

Los debates en esta primera asamblea nacional "cuestionaron radicalmente el actual modelo económico" y la ausencia de control democrático sobre el Estado y los políticos, buscando definir "el Brasil que queremos a largo plazo, dentro de 10 o 15 años", según Bassegio, también coordinador del Servicio Pastoral de Migrantes en Sao Paulo.

El encuentro tuvo como resultado importante "abrir perspectivas de acciones unitarias más amplias" entre las variadas organizaciones participantes y "enriquecer la visión de la realidad brasileña" por parte de los movimientos sociales, resumió para IPS Ivo Poletto, asesor de la institución católica Caritas.

Una discusión de los problemas bajo la óptica de los ecosistemas brasileños, como la Amazonia, el semiárido del nordeste, el área húmeda del Pantanal y el clima temperado del sur, "abrió caminos interesantes", permitió definir desafíos conjuntos, destacó.

Es así que los distintos grupos que viven en la Amazonia compartieron varias formas de convivencia con los bosques tropicales sin destruirlos, los pobladores del Cerrado (la sabana que ocupa extensas áreas centrales de Brasil) se dieron cuenta de sus luchas comunes y de su peso en la vida nacional, como fuente de aguas y alimentos que abastecen gran parte del país.

En esta primera Asamblea Popular de ámbito nacional, que se pretende hacer permanente, participaron 180 indígenas de 20 grupos de todas partes de Brasil.

Su participación directa ocurrió en el tema "Valores, género y etnias", pero trataron de discutir los 10 asuntos del encuentro, ya que sus vidas son afectadas por todos, desde economía a salud y educación, señaló Aurivan Barros, líder del grupo Truká.

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