El predominio del petróleo en el sector energético se acabará muy pronto o se prolongará con la reducción de los daños ambientales gracias a la responsabilidad social de las compañías, según pronósticos contradictorios de empresarios y expertos en un congreso internacional.
El aire nunca estuvo tan limpio en las ciudades europeas desde el inicio de la era industrial en el siglo XIX, sostuvo ante el XVII Congreso Mundial del Petróleo en Río de Janeiro el presidente del grupo francés TotalFinaElf, Jean-Paul Vitter.
Un mayor consumo de derivados del petróleo no produce necesariamente mayor contaminación, pues los avances tecnológicos permitieron que esos combustibles sean menos contaminantes hoy, según Vitter.
El gran desafío de la industria petrolera en las próximas dos décadas será continuar reduciendo la emisión de dióxido de carbono, el principal de los gases invernadero a los cuales la mayoría de los científicos atribuyen el recalentamiento del planeta, agregó.
En su evaluación, el petróleo, cuyas reservas mundiales alcanzan para 120 años, predominará por mucho tiempo y por eso será necesario un esfuerzo para hacer menos contaminante su uso.
Por más fuentes alternativas de energía que se desarrollen en los próximos 20 años, la participación de los derivados del petróleo en el transporte bajará solo del 98 por ciento actual a 90 por ciento, pronosticó.
No piensan así los ambientalistas que defendieron una urgente sustitución de los combustibles fósiles en la Arena de Responsabilidad Social, seminario realizado en el marco del Congreso Mundial de Petróleo celebrado del lunes al jueves, con la presencia de 3.461 delegados de 78 países y 630 periodistas.
La solución, ante la gravedad de los problemas ambientales, especialmente el cambio climático, no es hacer menos contaminantes los combustibles fósiles sino reducir su consumo y alentar las fuentes de energía renovables y limpias, dijeron representantes de organizaciones no gubernamentales en la Arena.
El próximo Congreso Mundial de Petróleo, en 2005, ya debería considerar esa transición, sentenció el coordinador de cuestiones energéticas de Greenpeace Internacional, Benedict Southworth.
El petróleo es un cáncer que constituye la principal causa del efecto invernadero y de la contaminación urbana que daña la salud de los niños, agregó Southworth.
Las petroleras tendrán que convertirse y concentrar su esfuerzo en las fuentes alternativas de energía si quieren evitar su extinción y daños irremediables al planeta, dijo el cantante y compositor Gilberto Gil, también conocido por su militancia ambientalista.
El sector petrolero fue responsable del fracaso de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible, concluida el miércoles en la nororiental ciudad sudafricana de Johannesburgo, acusó el director de la organización no gubernamental brasileña Fundación SOS Mata Atlántica, Mario Mantovani.
La influencia de estas poderosas y arrogantes compañías determinó la posición de Estados Unidos y de países exportadores de petróleo, que impidieron aprobar la propuesta brasileña de elevar a 10 por ciento para 2010 la participación de las fuentes renovables en la generación mundial de energía, señaló Mantovani.
Pero los enfrentamientos cedieron el paso en la Arena a cierto realismo y a la posibilidad de cooperación.
Los efectos negativos del petróleo pueden ser mitigados por un mejor desempeño, buenas prácticas corporativas y nuevas tecnologías en la producción y en el consumo, dijo el ex presidente de la filial brasileña del no gubernamental Fondo Mundial para la Naturaleza y del gubernamental Instituto Brasileño de Medio Ambiente, Eduardo Martins.
Eso es necesario porque la transición será muy larga, ya que se prevé un gran aumento de la demanda energética mundial, cerca de 60 por ciento en los próximos 20 años, observó Martins, hoy presidente de la empresa consultora E.labore, especializada en estrategias ambientales.
El sector petrolero fue uno de los primeros en impulsar iniciativas de responsabilidad social, afirmó el superintendente del no gubernamental Instituto Ethos, Waldemar de Oliveira Neto.
Aumenta cada día el número de empresarios que reconocen que el éxito económico solo no asegura el dinamismo y la competitividad de una compañía y que exigen, también, atención a la calidad de vida de la población y protección ambiental, dijo Oliveira Neto, cuya organización promueve la ética empresarial.
La Arena de Responsabilidad Social cumplió su objetivo de promover un diálogo entre las organizaciones no gubernamentales y la industria petrolera, contribuyendo a cambiar actitudes empresariales, evaluó el presidente del Comité Organizador Brasileiro del Congreso Mundial de Petróleo, Joao Carlos de Luca.
Cerca de 1.000 personas asistieron a los debates entre 41 expositores durante cuatro tardes.
Además de la Arena, el Congreso incluyó por primera vez una muestra de acciones sociales, donde estuvieron representadas 35 organizaciones no gubernamentales e instituciones o proyectos municipales.
Pocos empresarios, sin embargo, se interesaron por conocer tales iniciativas, se quejaron a IPS varios de los empleados o voluntarios encargados de explicar los proyectos. (FIN/IPS/mo/mj/en/02


