BOGOTÁ – Con una diferencia de menos de uno por ciento, el candidato de extrema derecha Abelardo de la Espriella ganó la presidencia de Colombia sobre el izquierdista Iván Cepeda, de acuerdo con el conteo rápido de votos que aún depende de un examen judicial para convertirse en resultado firme y definitivo.
De la Espriella obtuvo 12 959 542 votos (49,66 %) según ese cómputo, y Cepeda 12 708 712 (48,70 %), una diferencia de 250 830 sufragios entre los 26 095 102 emitidos (hubo 647 611 nulos o en blanco), lo que mostró una participación récord del electorado, 63,42 %.
En medio de una crispación sin precedentes y una aguda polarización política, De la Espriella reclamó su victoria con respaldo de líderes de derecha y de extrema derecha del exterior, mientras que Cepeda, con apoyo del presidente saliente Gustavo Petro, demandó la revisión por jueces electorales de unas 33 000 actas.
“Celebremos, pero encaremos aquellos que pretenden desconocer la decisión mayoritaria del pueblo colombiano”, dijo De la Espriella en un mitin en la norteña ciudad de Barranquilla, apenas conocidos los primeros resultados. “Petro y Cepeda, absténgase de desatar un incendio social”, agregó.
Cepeda, quien quedaría como senador según la legislación colombiana “tendrá todas las garantías para ejercer la oposición. Pero ni se le ocurra estimular la violencia”, dijo De la Espriella desde su “Ventana al Mundo”, una cabina protegida por vidrios blindados desde la cual habla a sus seguidores por temor a un atentado.
Miles de seguidores del Pacto Histórico, la coalición que respalda a Petro y Cepeda, salieron a las calles de Bogotá y de Cali, al suroeste, para expresar desolación y protesta por los resultados, que atribuyen a irregularidades en muchas mesas de voto.
Petro pidió calma a sus seguidores en esas ciudades.
Cepeda dijo que “será el escrutinio el que determine el resultado final”, refiriéndose al trabajo iniciado por jueces electorales de nivel municipal, departamental y nacional, y sostuvo que de las 122 000 mesas hay 33 000 con irregularidades detectadas, incluyendo un gran número de las del exterior.
De los casi 600 000 colombianos que sufragaron en el exterior, más de 63 % lo hicieron por De la Espriella, quien ganó en los consulados de América Latina y Estados Unidos, mientras que Cepeda obtuvo más votos en Europa.
El resultado, de cualquier modo, en primer lugar, muestra la inclinación electoral de la región hacia la derecha y la extrema derecha manifestada en las elecciones de los últimos tres años en Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Honduras, Paraguay y Perú.
Las excepciones han sido los procesos de Guatemala, México y Uruguay, mientras que en Brasil medirán fuerzas en la elección presidencial de finales de este año, con el izquierdista presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el aspirante de extrema derecha Flavio Bolsonaro como los principales contendores.
En Colombia, que por primera vez tuvo con Petro un presidente de izquierda, también por vez primera llegaría al cargo un civil gestado fuera del universo político creado por los partidos Liberal y Conservador, implantados desde el siglo XIX.
De la Espriella es un abogado y empresario de 47 años, casado, con doble nacionalidad colombiana y estadounidense, y quien se dio a conocer -y por lo cual fue fuertemente cuestionado- como defensor de figuras del paramilitarismo, el narcotráfico y el operador del mercado negro en la vecina Venezuela, Alex Saab.
Conformó para estas elecciones una agrupación, “Defensores de la Patria”, que hizo intenso uso de las redes sociales para promocionar su oferta de “patria milagro”, con recortes de burocracia y de impuestos, una política de seguridad de mano dura, y una nueva apuesta por la economía extractiva anatematizada por Petro.
Un factor relevante en esta elección, como ocurrió en Perú el mes pasado en la contienda entre la derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez, fue la importancia del voto en el exterior, con 1,4 millones de colombianos habilitados para sufragar en 116 consulados en los cinco continentes.
Los números totales muestran a un país políticamente partido casi por mitad y con el centro político repartido casi a partes iguales entre ofertas extremas, lo que podría mermar el empuje de la derecha y ofrecer opciones de resistencia a la izquierda.
Brian Winter, editor jefe de la revista académica estadounidense American Quarterly, señaló que De la Espriella “esperaba un mandato más amplio”, mientras que la izquierda “emerge enérgica, agraviada y donde suele sentirse más feliz: en la oposición. Podrían ser cuatro años turbulentos”.
Mientras Colombia espera el veredicto final de los jueces electorales, en el exterior las figuras de derecha y extrema derecha más vinculadas a este país han expresado su entusiasmo y apoyo por la victoria de De la Espriella, comenzando por las de Estados Unidos.
“Ganó”, escribió en su red social Truth, junto a una foto de De la Espriella, el mandatario estadounidense Donald Trump, mientras que su secretario de Estado, Marco Rubio, dijo que ese gobierno “espera colaborar estrechamente con su próxima administración”.
Estados Unidos procurará con De la Espriella “impulsar la cooperación en materia de seguridad regional, poner fin a la inmigración ilegal a Estados Unidos y fortalecer nuestros lazos económicos. El futuro de Colombia está por venir”, aseguró Rubio.
Se sumaron rápidamente a las felicitaciones el presidente argentino Javier Milei, el ecuatoriano Daniel Noboa, el chileno José Antonio Kast, la costarricense Laura Fernández, el boliviano Rodrigo Paz, el dominicano Luis Abinader y el paraguayo Santiago Peña.
Desde Europa lo hicieron con prontitud el jefe del partido español de extrema derecha Vox, Santiago Abascal, y la primera ministra italiana Giorgia Meloni. Asimismo, el aspirante presidencial brasileño Flavio Bolsonaro y la líder opositora venezolana María Corina Machado.
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