NACIONES UNIDAS: Medidas contra Al Qaeda han sido insuficientes

Las medidas internacionales contra la organización Al Qaeda, acusada de los atentados del 11 de septiembre del año pasado en Nueva York y Washington, han sido insuficientes, según el grupo especial de la ONU encargado de supervisarlas.

Esas medidas incluyeron la congelación de depósitos por valor de 112 millones de dólares en cuentas bancarias atribuidas a ese grupo, encabezado por el saudita Osama bin Laden, y la difusión de una lista de 223 personas y organizaciones presuntamente vinculadas con sus actividades.

Sobre esas personas pesan entre otras cosas un pedido de confiscación de bienes y una prohibición de viajes internacionales.

Pero los esfuerzos por privar de fondos a Al Qaeda son insuficientes, y eso no se debe sólo a la riqueza personal de Bin Laden, indicó en un informe el grupo de supervisión que el secretario general de la ONU (Organización de las Naciones Unidas), Kofi Annan, designó a pedido del Consejo de Seguridad.

Ese grupo, de cinco integrantes y presidido por el militar retirado británico Michael Chandler, fue formado en 1999 para supervisar sanciones impuestas al movimiento Talibán, fundamentalista islámico y que controlaba la mayor parte del territorio afgano, por negarse a entregar a Bin Laden.

En ese momento, el pedido de captura del saudita se debía a su presunta responsabilidad en los atentados con bombas contra las embajadas estadounidenses en Kenia y Tanzania.

La campaña militar en Afganistán lanzada por Washington tras el 11 de septiembre causó a fines de 2001 la derrota del Talibán, y el mandato del grupo de Chandler fue reformulado por el Consejo de Seguridad, que amplió el alcance de las medidas para abarcar a los miembros de Al Qaeda y a otros presuntos terroristas.

”Hemos ganado batallas, pero la guerra no ha terminado. Al Qaeda aún cuenta con recursos suficientes para planear y lanzar nuevos ataques terroristas”, afirmó Chandler en una conferencia de prensa realizada en Nueva York.

Integrantes de la organización de Bin Laden siguen en acción, en especial en Europa, Africa Septentrional, Medio Oriente y Asia, sostuvo.

Chandler y su grupo propusieron adoptar medidas más severas para desarticular de financiamiento de Al Qaeda y ampliar la lista de personas acusadas de integrar el grupo de Bin Laden o de apoyarlo.

Es preciso asegurar que esa lista sea el ”común denominador” de todas las manejadas por gobiernos que intentan actuar contra Al Qaeda, enfatizaron.

Otra medida conveniente contra Al Qaeda sería marcar todas las armas de bajo calibre desde la fase de producción, y controlar su distribución y venta en el mundo, como han solicitado organismos y activistas para frenar conflictos y otros actos de violencia, indicaron.

El informe debe ser aprobado por el Consejo de Seguridad antes de ser difundido en forma oficial, pero ya se filtró una copia del documento, en el cual se afirma que ”Al Qaeda vive, goza de buena salud y está lista para atacar otra vez, donde y cuando quiera, pese a las exitosas incursiones en su contra de los últimos meses”.

Chandler no respondió con claridad cuando se le pidió que explicaras por qué Al Qaeda es aún una amenaza. Otro integrante del grupo de supervisión se limitó a decir que ”en suma, continúan los movimientos de dinero y de personas” relacionados con la organización de Bin Laden.

Algunos gobiernos expresaron preocupación porque el informe lanza graves acusaciones sin brindar evidencia clara y con base en fuentes anónimas. En especial, las autoridades de Singapur y Mauricio plantearon quejas formales por la mención de esos países como escalas habituales de transferencias de dinero a Al Qaeda.

”El informe no contiene detalle alguno, ni menciona inversiones específicas en Singapur relacionadas con Al Qaeda. Nos pondremos en contacto con el grupo de supervisión para averiguar con qué base realizó comentarios infundados”, advirtió el Ministerio de Relaciones Exteriores de Singapur.

El gobierno de Mauricio se quejó de no haber sido consultado por el grupo de Chandler sobre los presuntos bienes de Al Qaeda en ese país, y negó la existencia de tales bienes.

Chandler sostuvo que el informe fue ”bien recibido” por funcionarios de Estados Unidos, pese a que el Departamento del Tesoro de ese país lo criticó por condiderarlo ”incompleto”, y en especial por afirmar que decrece la eficacia de las medidas estadounidenses para privar de fondos a Al Qaeda.

Según el documento, sólo 10 millones de dólares en cuentas bancarias atribuidas a esa organización fueron bloqueados desde enero, pero funcionarios estadounidenses arguyen que a esa cantidad debe sumarse el dinero del que se incautaron fuerzas de seguridad en operaciones antgiterroristas.

Esta semana fueron incluidos en la lista de la ONU, a pedido de Italia y Estados Unidos, los nombres de 11 personas presuntamente vinculadas con el extremista Grupo Salafist de Llamada y Combate, que opera en Argelia, y de otras 14 organizaciones.

Chandler dijo que el grupo de supervisión desea incluir a otras 38 personas arrestadas en los últimos tiempos por presuntas actividades terroristas.

Una vez que alguien es incluido en la lista, le resulta muy difícil ser borrado de ella. El 27 de agosto, el Consejo de Seguridad decidió tras un prolongado trámite borrar a tres personas y tres compañías que habían sido incluidas por error.

Las personas son Abdi Abdulaziz Ali, Abdirisak Aden y Garad Jama, señalados al mundo como peligrosos terroristas.

”Siento que destruyeron mi vida”, comentó Jama, de 28 años, nacido en Somalia, quien había obtenido la ciudadanía de Estados Unidos y reside en el estado de Minnesota.

La firma de Jama, llamada Aaran y dedicada a la transferencia internacional de dinero, fue cerrada por las autoridades estadounidenses en noviembre, bajo cargos de integrar la red de financiamiento de Al Qaeda.

Medios de comunicación divulgaron el domicilio de Jama, quien vivió con temor de salir de su casa durante meses. La decisión del Consejo de Seguridad en su caso se produjo luego de que el Poder Judicial estadounidense aceptara la demanda que presentó con el argumentgo de que las acusaciones contra él eran falsas.

Otros tres somalíes, residentes en Suecia, no han logrado aún que sus nombres sean borrados de la lista, pese a que el Poder Judicial sueco los absolvió hace meses en un juicio por cargos de terrorismo. (FIN/IPS/tra-ng/ks/ml/mp/ip/02

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe

Lo más leído

[wpp heading='Popular Posts' limit=6 range='last24hours' post_type='post' stats_views=0 ]