Lamento negro, un disco de poemas musicalizados e interpretados por la peruana Susana Baca, logró el reconocimiento internacional con la obtención del premio Grammy Latino al mejor álbum folclórico.
Los ritmos afroperuanos del disco de Baca se impusieron a Maren, del músico vasco Kepa Jukera, Bonito que canta, de la colombiana Petrona Martínez, Orisha aye yemaya, del cubano Lázaro Ríos, y Hepta, de la banda gallega Berrogüetto.
Pablo Neruda, César Vallejo, César Calvo, Alejandro Romualdo y la compositora Chabuca Granda son algunos de los autores de los poemas a los que Baca puso música en este trabajo, que logró el galardón entregado en la ceremonia realizada el 18 de este mes en la occidental ciudad estadounidense de Los Angeles.
Aunque Baca es desde 1998 artista exclusiva del sello discográfico Luaka Bop, del músico de rock escocés David Byrne, el Grammy fue para una grabación no comercial, registrada en Cuba hace 16 años, y descubierta por una productora independiente estadounidense que decidió reeditarla hace unos meses sin consentimiento de la cantante.
Maestra de escuela, investigadora de las raíces folclóricas negras, autora de un libro y de varias colecciones de discos, Baca es considerada una de las voces más importantes de Perú.
Su casa en Lima es sede del instituto Negro Continuo, donde se dictan clases de teoría musical para los jóvenes cultores de la música negra.
Allí funciona una biblioteca pública sobre la historia y la literatura de los descendientes de africanos en Perú y una discoteca especializada.
Para muchos, Byrne fue el descubridor de Baca, por la difusión internacional que dio a su música a través de Luaka Bop, un sello que también cuenta en su catálogo al cubano Silvio Rodríguez y al brasileño Tom Zé, entre otros.
Sin embargo, cuando Byrne conoció a Baca, ella era ya una cantante de culto en los círculos intelectuales peruanos, había grabado algunos trabajos en sellos alternativos y brindado un centenar de conciertos en varios lugares del mundo.
En Nueva York, el cineasta argentino Bernardo Palomo mostró a Byrne un vídeo con Susana cantando y bailando 'María Landó', pieza basada en un poema de César Calvo, y (Byrne) de inmediato viajó a Lima para contratarla, relató la periodista Aury Tang.
Algunos pueden haberse sorprendido por la vigencia del folclore de raíces negras en un país donde predomina la cultura indígena andina.
Pero la tradición africana se asienta sobre todo en la costa central del país, sobre el océano Pacífico, y se manifiesta en la literatura, la música, la danza y las artes plásticas.
Baca nació y pasó su niñez en el vecindario limeño de Chorrillos. Su madre bailaba y su padre tocaba la guitarra, mientras la abuela entonaba canciones negras para acunarla.
He nacido en un barrio de pescadores, en donde había muchos negros como yo. En el callejón donde viví se hacía música con guitarra, golpeando un cajón y entrechocando cucharas. No eran fiestas con tocadiscos, se cantaba a pura garganta y sin efectos, sostuvo.
Su talento se manifestó en la escuela, pero nadie creyó que su futuro fuera la música. Estudió para ser maestra de educación inicial y trabajó un par de años en una remota aldea indígena en la sierra central.
Musicalmente estoy bien plantada en mi raíz, la música afroperuana, pero no puedo seguir cantando los temas tradicionales como lo hacían mis abuelos en el siglo pasado. Creo que debo interpretarlos como los siento ahora, como mujer de este tiempo, explicó a IPS.
Las letras de las canciones fueron siempre importantes para mí y pronto llegué a la conclusión de que no podía seguir cantando piezas comerciales, cuyas letras no tenían que ver con mi realidad ni con lo que sentía, agregó.
Por supuesto que he enfrentado muchos obstáculos, no sólo por mis ideas, que eran censuradas por ser críticas de la sociedad. Es difícil ser mujer, negra y además hija de la cocinera. Es duro sentir la discriminación por el color de la piel, pero es una vivencia útil si la conviertes en una causa, sostuvo.
Su carrera artística estuvo marcada por dos intereses: la reconstrucción de la historia de los negros en Perú y el entendimiento de la poesía como uno de los ritmos esenciales de la vida, dijo Baca a un diario estadounidense cuando recibió la candidatura al Grammy.
Miren la paradoja, durante muchos años me cerraban las puertas diciéndome que la poesía no vende, y ahora recibo el Grammy por una colección de poemas que grabé hace 16 años y que muy pocos conocen, comentó.
Por supuesto que le debo mucho a David Byrne, con el disco que me grabó me puso en contacto con muchos públicos. Luaka no pide a los artistas que cambiemos, no nos sugiere nada, nos deja ser, sostuvo.
Byrne fue el primero que puso a los cantantes cubanos en Estados Unidos, su aporte a la cultura es importante, concluyó. (FIN/IPS/al/dcl/cr/02


