IRAQ: Aliado clave de EEUU se pronuncia contra la guerra

Yemen advirtió a Estados Unidos que una guerra contra Iraq pondrá en riesgo la campaña internacional contra el terrorismo, de la que participa el gobierno yemenita.

La advertencia fue divulgada mientras Estados Unidos desarrolla nuevas investigaciones sobre las ramificaciones en Yemen de la red islámica Al Qaeda, a la que el gobierno de George W. Bush atribuye los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra Nueva York y Washington.

El nuevo cauce de investigación se abrió tras la detención en Pakistán del yemenita Ramzi bin al-Shibh, supuesto coordinador de los atentados en Estados Unidos.

El subsecretario (viceministro) de Defensa de Estados Unidos, Paul Wolfowitz advirtió la semana pasada que la persecución de miembros de Al Qaeda en Yemen ”aún está en una etapa muy temprana”, y que esperaba ”más energía” del gobierno yemenita en la búsqueda de militantes islámicos ”en zonas remotas” del país.

Bin al-Shibh fue capturado el viernes por autoridades pakistaníes junto con otros nueve supuestos integrantes de Al Qaeda, siete de los cuales también eran yemenitas. Washington asegura que numerosos radicales islámicos huyeron a Yemen tras la caída en Afganistán del régimen islámico de Talibán.

El primer ministro yemenita Abd al-Qadir Ba-Jamaal declaró al semanario 26 de Septiembre, perteneciente al ejército, que su país ”ha pedido el levantamiento de las sanciones (internacionales) contra el pueblo iraquí, y por eso rechaza cualquier ataque contra Iraq o el derrocamiento de su régimen”.

El gobierno de Yemen ha insistido en que Iraq y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) alcancen un acuerdo para reanudar las inspecciones sobre armas de destrucción masiva que, según el gobierno de Bush, posee el régimen de Saddam Hussein.

Pero ”los problemas entre Iraq y la ONU no deben convertirse en una excusa para iniciar acciones que podrían destruir para siempre la legitimidad internacional. La ONU no debe lastimar de nuevo al pueblo iraquí”, que ”tiene derecho a elegir el régimen que quiera”, dijo Ba-Jamaal.

Las condiciones impuestas por Iraq a la reanudación de los controles dejan en evidencia una mayor flexibilidad en Bagdad, pues ”los iraquies tienen derecho a que se les dé detalles sobre los inspectores” antes de permitirles el ingreso a áreas cuyo acceso a extranjeros está prohibido, según Ba-Jamaal.

El Consejo Consultivo del presidente Alí Abdulá Saleh calificó en agosto las sanciones contra Iraq de ”graves e insoportables” y sostuvo que funcionarios estadounidenses clave procurarían acabar con cualquier gobierno que constituya una amenaza para Israel.

”Estados Unidos planifica atacar Iraq sin respetar los sentimientos de árabes y musulmanes ni la soberanía del país”, y la operación representaría ”una seria violación de las convenciones internacionales que prohíben la intervención en los asuntos internos de otros países”, afirmó el Consejo.

”Creo que las bajas serían muchas” en caso de una invasión a Iraq, afirmó el asesor político del presidente Saleh, Abdulkarim al-Iryani.

Yemen realiza gestiones para que los países árabes adopten una posición unificada contra cualquier ataque contra Iraq. El presidente Saleh dijo en Arabia Saudita el mes pasado que tal campaña militar sería ”injustificable”.

”Atacar Iraq rompería la coalición internacional contra el terror y originaría más odio contra Estados Unidos en Medio Oriente”, dijo Saleh.

Pero el mundo árabe está lejos de exhibir una posición única, como lo demuestra el ofrecimiento por parte de Arabia Saudita a Estados Unidos de bases para atacar Iraq si la operación es autorizada por la ONU, formulado por el canciller Said al-Faisal entrevistado por la cadena televisiva estadounidense CNN.

”La determinación de Estados Unidos de subyugar al pueblo iraquí y a Saddam Hussein es una causa familiar de los Bush”, dijo Mohammed Al-Afandi, residente de Sana'a, en alusión al presidente y a su padre, George Bush, que encabezó también como jefe del gobierno la guerra del Golfo en 1991, también contra Iraq.

El diario gubernamental Al-Jumhurya afirmó que Estados Unidos ya no respeta la posición de los países árabes que respaldaron la ”guerra contra el terrorismo” tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

”Los países árabes expresaron su oposición a un ataque contra Iraq y luego se mantuvieron en silencio. ¿Pero los árabes respaldarán a Iraq? ¿Abrirán sus fronteras y pondrán fin al embargo?”, se preguntó el periódico. (FIN/IPS/tra- eng/ns/ss/mj/ip/02

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