EDUCACION-CHINA: Escuelas rurales luchan por sobrevivir

Cinco o seis alumnos preescolares o de primer grado de enseñanza primaria deben compartir un pupitre en la escuela de Xiajiawan, en este condado del suroeste de China.

Cuando no hay suficientes sillas para todos los niños, algunos deben quedarse de pie toda la clase, e incluso escribir parados.

Estas situaciones son comunes en Xiajiawan, situada en la ladera de una montaña a unos 30 kilómetros de la sede de del condado de Longlin, en la Región Autónoma de Guangxi Zhuang, y en muchas otras escuelas del empobrecido interior de China.

El sector principal de la escuela es una estructura de piedra y barro con ventanas sin vidrios, construida en 1990.

Los 184 alumnos inscriptos exceden la capacidad del edificio de una sola planta, por lo tanto se improvisó un aula en la parte trasera, pero le falta una de las paredes y las otras tres consisten en tablones, entre los cuales se cuela el viento gélido en el invierno.

”No tenemos suficientes aulas, pupitres ni dormitorios”, se quejó el director, Yang Guozhi.

La escuela también aloja a 42 estudiantes cuyos hogares quedan al menos a una hora y media de caminata, pero debido a la falta de dormitorios, la mayoría deben pasar la noche apretados en un pequeño entrepiso por encima del aula.

”Cada semana, estos niños traen a la escuela su propio arroz y verduras, y deben cocinárselos ellos mismos después de clase”, contó Yang, de 38 años, quien ocupa la dirección desde hace cuatro.

Yang es el único miembro del personal que figura en la planilla, y cobra 600 yuan (unos 72 dólares) por mes.

Los otros cuatro maestros son contratados de manera informal por las comunidades locales por un magro salario de 150 a 200 yuan (18 a 24 dólares) al mes, y también cultivan sus propias granjas para poder subsistir.

Yang Guangyin, de 24 años, es uno de esos maestros, y de su salario mensual de 18 dólares saca 24 al año para comprar textos, cuadernos o lápices para sus alumnos.

Aunque el gobierno central promueve un sistema de educación obligatoria de nueve años, todavía cobra una ”cuota escolar unificada”, que en realidad varía de un lugar a otro.

En Beijing, cada alumno paga en promedio 800 yuan (100 dólares) por semestre, pero en las áreas rurales, el máximo fijado por las autoridades es de 60 yuan (siete dólares) por semestre.

Pero incluso esa suma está fuera del alcance de los padres de muchos estudiantes de Xiajiawan, explicó el director Yang.

En 2001, el ingreso promedio de cada agricultor del condado de Longlin fue inferior a 1.000 yuan (125 dólares).

”Ahora nuestra escuela sólo cobra 30 yuan (3,5 dólares) por semestre, y aun así es muy difícil cobrar la cuota”, relató Yang.

Pasados dos meses del comienzo del último semestre, la escuela sólo recaudó el equivalente a 36 dólares de sus 184 alumnos inscriptos, cuando debió haber recaudado 690 dólares. Los maestros deben hacerse cargo de la diferencia.

”En general, la cuota de textos no se termina de cobrar hasta el final del año escolar”, y otros materiales de estudio son responsabilidad de los maestros, explicó el director.

El gobierno local no están en condiciones de ayudar a la escuela, porque apenas puede cumplir con sus propias obligaciones, declaró Liang Zhigang, un funcionario del municipio.

Otras escuelas rurales de Longlin están en condiciones similares.

Algunas reciben ayuda de un programa de rotación de libros patrocinado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), por el cual 65 alumnos de primer y segundo grado de cada escuela obtienen en forma gratuita textos de chino y matemática.

Cuando pasan de grado, deben dejar esos textos para la próxima generación. Un total de 58.500 escolares de Guangxi se han beneficiado del programa, que cuenta con financiación del gobierno de Australia.

Pero esa ayuda sólo significa una solución transitoria, señalaron expertos, según los cuales el principal problema de la educación primaria en China es la dispersión de las escuelas rurales y su falta de infraestructura y de personal calificado.

”Con tantas escuelas pequeñas en esas áreas pobres, la calidad de la educación no puede garantizarse, porque ninguna de ellas puede pagar a maestros calificados para cada grado y cada materia”, señaló Zhou Xiaozheng, profesor de sociología de la Universidad del Pueblo, de Beijing.

El Ministerio de Finanzas anunció que destinaría el equivalente a 625 millones de dólares para mejorar la educación básica en áreas rurales en el período 2001-2005.

Pero algunos expertos opinan que el gobierno debería asumir plena responsabilidad por la educación rural y ofrecer educación gratuita y obligatoria.

La inversión en enseñanza primaria rural ha sido mucho menor que en la educación básica y superior en las áreas urbanas en los últimos años, aunque en el campo reside 70 por ciento de la población estudiantil de nivel primario y secundario.

”Si el gobierno se niega hoy a invertir 100 millones de yuan por año en educación primaria, en el futuro no podrá reparar el daño producido ni invirtiendo el triple o el cuádruple”, advirtió Wu Changshun, director de la escuela media número cinco de Beijing. (FIN/IPS/tra-en/cr/js/mlm/ed/02

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