CACHEMIRA: Violencia marca elecciones legislativas

La violencia es el signo de las elecciones legislativas en curso en Cachemira, el único estado indio de mayoría musulmana, afligido por un conflicto separatista desde 1989.

Mientras los separatistas moderados decidieron boicotear los comicios, que comenzaron el 16 de este mes y terminarán el 8 de octubre, los radicales islámicos fueron más allá y prometieron (y cumplieron) matar a candidatos y votantes.

Nueva Delhi aspiraba a una alta participación electoral que afirmara su dominio sobre Cachemira, pero en la primera fase, el día 16, sólo concurrieron a las urnas 47 por ciento de los votantes habilitados.

Varios analistas advirtieron que esa baja participación, motivada por el miedo y la desilusión, no contribuirá a afirmar la posición del gobierno central de India ni de los separatistas, respaldados por el vecino Pakistán.

Ninu Banday y su madre pasaron la mitad de la madrugada acurrucadas en el vestíbulo de su casa en la ciudad de Handwara antes de que comenzara la votación para elegir una nueva asamblea estadual.

Fuera, la noche explotaba con el fuego de las armas automáticas de las fuerzas de seguridad indias, que disparaban desde sus refugios subterráneos.

Handwara, en el norte de Cachemira, es considerada parte de la ”zona roja” en la jerga militar, es decir que está dominada por organizaciones radicales islámicas establecidas al otro lado de la frontera, en Pakistán.

Los militantes declararon los comicios ”ilegales” y amenazaron con asesinar a votantes, políticos y funcionarios electorales.

No se trata de amenazas vacías. El día 11, miembros del grupo fundamentalista Lashkar-e-Toiba mataron a tiros al ministro estadual de Leyes Mushtaq Ahmad Lone y abrieron fuego contra un grupo de manifestantes, causando la muerte a más de 12 personas.

Anteriormente, el ministro de Turismo, Sakina Itoo, fue víctima de dos atentados que no lograron su objetivo.

No sorprende entonces que Banday y su madre estuvieran aterrorizadas, mucho menos si se tiene en cuenta que su vecino y familiar, Ghulam Mohinuddin Sofi, es ministro por la Conferencia Nacional (un partido pro-Nueva Delhi) y candidato al parlamento estadual por Handwara.

Aunque todos los partidos políticos han sido blanco de ataques de radicales islámicos desde el anuncio de las elecciones, el 22 de agosto, la Conferencia Nacional es uno de sus principales objetivos, y ya perdió a muchos de sus candidatos y colaboradores.

Sofi es especialmente vulnerable porque alguna vez perteneció a la Conferencia del Pueblo, que forma parte de la alianza separatista moderada Conferencia Hurriyat de Todos los Partidos.

Desafiando el boicot convocado por Hurriyat y los militantes, Sofi renunció a ese partido para ser candidato en las elecciones, con el argumento de que percibió ”un tremendo entusiasmo por el cambio” en la población de Handwara.

Unas 15.000 personas salieron a las calles para celebrar su decisión, un raro fenómeno en Cachemira desde que estalló la guerra separatista en 1989.

Sofi prometió a su pueblo un gobierno honesto y transparente, en contraste con el actual, que ha recibido numerosas acusaciones de corrupción e ineficiencia.

Para la mayor parte de la población del estado, esos asuntos son más importantes que si Cachemira debería integrarse a Pakistán o permanecer dentro de India.

Handwara no es una circunscripción electoral común. En esta ciudad nació el Frente de Liberación de Jammu y Cachemira, con el propósito declarado de liberar al estado del dominio de Nueva Delhi.

También en Handwara, y no en Srinagar -capital de Cachemira- como se cree, surgieron los planes de la insurgencia armada, en la década de 1980.

Por otra parte, esta también es la ciudad natal del asesinado líder político moderado Abdul Ghani Lone, ex presidente de la Conferencia del Pueblo.

Las fotos de Lone en las paredes de salones de té y otros comercios, con la leyenda ”Mártir de la paz”, son testimonio de su popularidad.

Ahora, Sofi arguye que como Lone, se fue volviendo más moderado a través del tiempo, en especial después de los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos.

Tanto Estados Unidos como la Unión Europea respaldan las elecciones en Jammu y Cachemira, porque consideran que un gobierno con respaldo popular en ese estado dentro de la federación india es la mejor opción posible.

Sofi es consciente de ese respaldo. ”Con el apoyo de la comunidad internacional, India tendrá que esforzarse más por garantizar que los comicios sean libres y justos”, señaló.

”De ese modo, podrá lograrse un cambio político real y, con optimismo, la tan ansiada paz”, concluyó. (FIN/IPS/tra-en/sj/rdr/js/mlm/ip-hd/2002

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