PERU: La presión internacional vale en puja Fujimori-Toledo

Las últimas presiones de Estados Unidos y la UE a Perú por la transparencia de los comicios de este domingo añaden presión a un clima político ya caldeado, marcado por la certeza de una segunda ronda entre el actual presidente Alberto Fujimori y su principal adversario, Alejandro Toledo.

El Senado de Estados Unidos pidió el viernes al presidente Bill Clinton que opere "con otras democracias del hemisferio para el restablecimiento de la democracia en Perú".

El mismo viernes, la UE (Unión Europea) se manifestó en un comunicado "profundamente preocupada por ciertos aspectos del desarrollo de las elecciones", pero dijo confiar en que el acto comicial de este domingo "sea libre, imparcial y conforme a las normas internacionales".

Las suspicacias de Washington y la UE se basan en informes de 34 misiones enviadas a Perú, tanto oficiales como no gubernamentales, de observadores electorales de 11 nacionalidades, entre ellos belgas, británicos, holandeses italianos y japoneses.

También asisten representantes de los organismos electorales estatales de Bolivia, Colombia y Ecuador.

Los observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA), presididos por el ex canciller guatemalteco Eduardo Stein, y del Instituto Nacional Demócrata y el Centro Carter, ambos de Estados Unidos, han expresado dudas sobre la transparencia y equidad en el proceso electoral.

El gobierno de Fujimori, quien compite este domingo por una irregular reelección a un tercer mandato consecutivo, ya sabe que soportará una intensa presión externa si la comunidad internacional no percibe las elecciones como justas y libres.

Esa es la mitad del problema que deberá enfrentar Fujimori si obtiene un triunfo cuestionable, pues sus opositores anunciaron su disposición de desatar una ola de violencia social si advierten fraude.

Las últimas encuestas prevén un virtual empate entre Fujimori y Toledo, con 42 por ciento de votos promedio cada uno, y que será necesario dirimir la Presidencia en una segunda vuelta, antes del 9 de mayo.

"Fujimori trató de evitar la segunda vuelta no solo por el ritmo de avance de la votación potencial de Toledo en los últimos días sino también porque es obvio que los simpatizantes de las candidaturas descartadas (en la primera ronda) sumarán votos a su rival", comentó la periodista Carmen Lara.

"Pero no le será facil realizar el fraude que, según sus adversarios, ha preparado, por la vigilancia de la comunidad internacional y porque la oposición ha organizado un verdadero ejército de observadores para controlar el cómputo en más de 80 por ciento de las mesas de sufragio", afirmó Lara.

Coletta Youngers, de la no gubernamental Oficina de Washington para América Latina (WOLA), señaló que "la desconfianza internacional sobre las elecciones peruanas es irreversible", y advirtió que "cualquiera sea el resultado, no se cambiará esa opinión porque el proceso ya ha sido sesgado".

"Si Fujimori ganara en primera vuelta y no se descubrieran evidencias de fraude, nadie lo creería. Muchos piensan que si gana Toledo será a pesar del fraude, y que si gana Fujimori será por el fraude", añadió Youngers.

La misión de la OEA difundió en la noche del viernes su último informe previo a las elecciones, en el que destaca como prioridad de su misión la de contribuir a que la población peruana ejerza su derecho al voto de manera viable.

Stein reiteró que el proceso electoral peruano "exhibe un cuadro reiterado de insuficiencias, obstáculos, irregularidades y abusos", y señaló que "el pueblo peruano llegará a las urnas con un sentimiento de fatalidad sobre un fraude irreparable en relación a los resultados, cualquiera que ésos sean".

Días atrás, la misión de la OEA pidió a las autoridades electorales peruanas un inventario del material que se utilizará en los comicios para despejar sospechas sobre el supuesto doble juego de cédulas y actas que, según opositores, se usarían para fraguar resultados.

El defensor del Pueblo, Jorge Santistevan, coincidió con Stein en señalar que el punto clave de la supervisión son las mesas receptoras de votos.

Los dispositivos de seguridad para impedir que se alteren los resultados han sido calificados de apropiados tanto por Stein como por la Defensoría del Pueblo, que ha designado representantes para custodiar el traslado de las actas y que las mantendrá en custodia luego del cómputo general.

"Para la mision de la OEA, el control de las mesas de votación es el punto vulnerable en el proceso, pues si realmente existe voluntad de fraude se producirá en esa etapa. Ese riesgo se puede evitar mediante personeros (representantes) de la oposición en todas las mesas", agregó Stein.

"Lamentablemente, no ha sido posible aglutinar a personeros de todos los partidos en una sola organización, porque todos desconfían entre sí, especialmente en torno de la votación para parlamentarios", comentó Stein.

El diplomático guatemalteco señaló que, como consecuencia de esa situación, entre 20 y 30 por ciento de las 87.000 mesas de sufragio carecerán de personeros opositores.

El número de personeros reclutado por los distintos candidatos opositorees y las organizaciones no gubernamentales supera en mucho el número de mesas receptoras de votos, 98.037 en todo el país, pero no será posible que cubran todas.

"Lamentablemente, los partidos opositores desconfían entre sí. Aunque Toledo es el único adversario de Fujimori con posibilidades reales, las demás fuerzas políticas quieren vigilar directamente para proteger sus votos" a listas parlamentarias", comentó Eduardo Borrell, voluntario de la Defensoría.

Catorce millones de peruanos deberán acudir a las urnas este domingo, tanto en territorio peruano como a alguna de las 4.000 instaladas en el extranjero, para optar entre nueve candidatos presidenciales y elegir 120 parlamentarios entre 1.200 aspirantes a una banca.

Fujimori, quién forzó el texto constitucional para abrir paso a su candidatura para un tercer periodo, a pesar de que la carta fundamental admite solo una reeleccion consecutiva, encabeza las últimas encuestas de tres firmas independientes, con entre 42 y 46 por ciento de las intenciones de voto.

Una cuarta empresa encuestadora asigna el primer lugar, con 42,1 por ciento, a Alejandro Toledo, un economista de centroderecha que en febrero tenía solo seis por ciento de las preferencias y que en dos meses logró hegemonizar los votos de la oposición.

Si se mantienen las tendencias señaladas por las encuestas, ningún candidato superará el 50 por ciento mínimo necesario para ganar en primera vuelta. Será necesario dirimir el próximo presidente en una segunda ronda, que se realizaría antes del 9 de mayo.

Casi 83 por ciento de los electores, tasa que incluye un fuerte sector fujimorista, están seguros, o por lo menos creen posible, que habrá un fraude para imponer la reelección, según las encuestas.

Entre enero y febrero, Fujimori parecía imbatible y la oposición trató de vertebrar una sola candidatura que pudiera derrotarlo. Pero tres reuniones fueron infructuosas, porque todos los candidatos pedían la renuncia del resto.

El electorado opositor resolvió el problema colocándose detrás de Toledo. Descendiente de indígenas, hijo de una familia muy pobre que ganó una beca para estudiar en Estados Unidos y regresó a su país para postularse a la Presidencia.

Se considera que en una segunda vuelta sus posibilidad de ganar son óptimas, porque concentrará los votos de los demás candidatos opositores.

Alberto Andrade, alcalde de Lima y principal candidato opositor hasta enero, obtendrá sólo 4,9 por ciento de los votos, en tanto Luis Castañeda, quien encabezó las encuestas opositoras en un breve periodo de febrero, recibirá 4,1 por ciento, según las encuestas.

El independiente Federico Salas, alcalde de la serrana ciudad de Apurimac, quien lanzó su candidatura con una cabalgata masiva de campesinos a Lima, recibe poco más de tres por ciento de las intenciones de voto, y Abel Salinas, del socialdemócrata Partido Aprista Peruano, sólo 1,7 por ciento.

Víctor García Belaúnde, candidato del centrista partido Acción Popular que gobernó en dos oportunidades (1965-1968 y 1980-1985), es preferido por 0,8 por ciento, y Henry Pease, de Unión Por el Perú, partido creado por el ex secretario general de la Organización de las Naciones Unidas Javier Pérez de Cuéllar, por 0,4 por ciento.

Fuera del marco político convencional, Ezequiel Atacusi, líder del grupo religioso Israelitas del Nuevo Pacto Universal, cuyos adeptos varones usan largas la barba y la cabellera y las mujeres se visten como la Virgen María, obtendrá poco más de uno por ciento de los votos.

Fuera de la competencia electoral, porque no consiguieron suficiente número de firmas para inscribirse, quedaron fuerzas políticas antes importantes, como el Partido Popular Cristiano y el Frente Izquierda Unida, así como el Partido Comunista Peruano. (FIN/IPS/al/mj/ip/00

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