El presidente de Colombia, Andrés Pastrana, llamó hoy a impulsar un orden internacional inspirado los derechos humanos y en la solución pacífica de los conflictos, al instalar hoy la XIII Conferencia Ministerial del Movimiento de Países No Alineados (NOAL) en Cartagena.
Pastrana reivindicó el derecho de los miembros de NOAL para participar en igualdad de condiciones en la definición de un nuevo orden mundial que recoja los intereses de los países en desarrollo.
El mandatario colombiano expresó su preocupación por la tendencia a un mundo unipolar liderado por Estados Unidos y por las actuaciones internacionales que se desarrollan por fuera de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y de su Consejo de Seguridad.
Medio centenar de cancilleres y un centenar de delegaciones, asisten a la conferencia de dos días, así como representantes de países observadores e invitados y de entidades como la Cruz Roja, agencias de la ONU y la Organización para la Solidaridad con los Pueblos de Asia y Africa.
A la reunión asiste como invitado el embajador de Estados Unidos en Colombia, Curtis Kamman.
Esta XIII conferencia ministerial corresponde a la que habitualmente realiza NOAL a la mitad del período entre dos cumbres presidenciales.
En esta instancia se tratará de elaborar una postura común de los más de 130 países de NOAL hacia la sesión de la Asamblea General de la ONU que comenzará en septiembre, denominada "del Milenio", anunció el canciller de Colombia, Guillermo Fernández de Soto.
El ministro colombiano mencionó entre las grandes preocupaciones de NOAL el armamentismo, el tráfico de armas pequeñas, la gobalización, el comercio, la lucha contra el narcotráfico, la asistencia humanitaria.
También destacó entre los motivos de debate los choques entre India y Paquistán, dos miembros fundadores de NOAL, la prevención de desastres, el sistema de protección de los derechos humanos y la intervención humanitaria.
El canciller colombiano notó la existencia de una nueva tendencia en materia de derechos humanos, según la cual no solo se castiga a los estados infractores sino que también se extiende la responsabilidad penal a las personas o grupos que puedan cometer crímenes como el genocidio.
La creación del Tribunal Penal Internacional para el juicio de crímenes de guerra y genocidio, acordada en Roma en 1998, es un avance importante, y los detalles deben ser resueltos por un comité que debe presentar su informe a la Asamblea General de la ONU en septiembre, agregó Fernández de Soto.
Los problemas relativos a la intervención humanitaria internacional en países en guerra también serán abordados por la la ONU. Pero el gobierno colombiano postula soluciones preventivas de modo de evitar las soluciones militares que "suelen ser más gravosas", dijo el canciller.
"Cualquier intervención humanitaria debe hacerse en el marco de los principios de la carta de la ONU", agregó.
También se debe compatibilizar las legislaciones nacionales con la constitución del Tribunal Penal Internacional, que "contempla, por ejemplo, la cadena perpetua y muchos países la tienen proscrita".
Fernández desmintió que los ministros prevean considerar el caso del ex dictador chileno Augusto Pinochet. "En la agenda no se incluyen casos particulares y en una reunión en la que participan más de 100 estados hay que tener en cuenta las diferentes posiciones y criterios", explicó. (FIN/IPS/tm/mj/ip/00


