Empresas extranjeras prometieron invertir este año en México 12.377 millones de dólares, 24 por ciento más que en 1999, mientras que el gobierno reafirma su compromiso con la liberalización económica.
Más de 350 compañías integradas en el Consejo Mexicano de Inversión canalizarán capitales a los sectores automotor, electrónico y de telecomunicaciones, entre otros, anunciaron el lunes en el marco del quinto Encuentro de Inversión Extranjera.
El ingreso de capitales extranjeros al sector productivo mexicano se duplicó del periodo 1990-1994 al 1995-1999, al pasar de 27.000 millones de dólares a 54.000 millones.
El presidente Ernesto Zedillo expresó su satisfacción por la inversión comprometida y destacó que existen "buenas razones" para considerar que se cumplirán las metas de inflación anual de 10 por ciento.
No obstante los buenos resultados obtenidos "por el esfuerzo de todos los mexicanos (…) estamos resueltos a perseverar en el impulso a una economía de mercado sana y dinámica", afirmó el jefe del Ejecutivo.
Zedillo, quien entregará el poder en diciembre al vencedor de las elecciones del 2 de julio, reiteró "el profundo compromiso de México con la liberalización económica".
La inversión prevista para este año significará la generación de 46.310 empleos directos y otros miles más de indirectos, afirmó el secretario (ministro) mexicano de Comercio, Herminio Blanco, en la reunión.
Pero dicha cifra está muy lejos del millón de empleos anuales que se requieren, según analistas económicos. En 1999 se crearon poco más de 500.000 empleos, de acuerdo con cifras oficiales.
El desempleo abierto alcanzó 3,2 por ciento en 1998, contra el 3,7 por ciento de 1997.
La comisión de Trabajo y Previsión Social de la Cámara de Diputados informó que apenas 40 por ciento de los 38 millones de mexicanos que conforman la población económicamente activa (PEA) disponen de empleo estable.
Alrededor de 45 por ciento de los hombres y mujeres en edad de trabajar efectúa actividades en el sector informal. De continuar esa tendencia, para 2010 más de 70 por ciento de la PEA habrá sido absorbido por la llamada economía "subterránea", acotó el estudio.
Para recuperar el bienestar económico y social de las familias mexicanas no será suficiente con crear más empleos, pues además resulta indispensable revertir la deficiente calidad de la mayoría de las fuentes de trabajo abiertas en la década pasada.
Esa conclusión está contenida en un diagnóstico sobre la materia del estatal Consejo Nacional de Población (Conapo), según el cual los asalariados mexicanos se pauperizaron al tiempo que el autoempleo se expandía como alternativa de supervivencia.
La baja calidad de los empleos guarda relación directa con el rezago educativo de la población mexicana, señaló Conapo. Veintidós por ciento de la PEA posee instrucción media superior o superior.
Otro 40 por ciento de ese segmento tiene solo estudios primarios y en algunos casos no concluidos, 29 por ciento más estudió algún grado de secundaria y nueve por cuento carece de formación escolar, sostuvo Conapo.
Una encuesta privada reveló, por otro lado, que 22 por ciento de los trabajadores mexicanos por cuenta propia son menores de 25 años, 48 por ciento tienen entre 25 y 44 años y el resto son mayores de 45 años.
En la reunión con inversionistas extranjeros, que congregó a empresarios de Europa, Asia y Estados Unidos, Yoshihisa Toki, presidente de Panasonic México, dijo que la canalización de inversiones en este país obedece a la excelente mano de obra local.
Una mano de obra barata y calificada fue el incentivo para instalar dos nuevas plantas este año y el próximo por parte de Panasonic, en asociación con la firma dedicada al desarrollo de tecnología Thompson Multimedia, afirmó Toki.
La inversión anunciada permitirá el establecimiento de 196 centros de producción en el país, 50 por ciento de los cuales tendrá capital europeo, 48 por ciento estadounidense y dos por ciento asiático.
En un estudio denominado Panorama Laboral 1999, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) informó que 18 millones de personas carecen de empleo en América Latina y el Caribe.
El año pasado hubo 4,5 millones de desocupados más que en 1998, cuando la cifra ascendió a 13,5 millones, señaló el organismo.
Entre los países calificados por la OIT como de "mediano desempeño laboral" se encuentran Chile, Panamá, Uruguay y México.
En esas naciones, "la situación del empleo, los salarios y la productividad evolucionan de manera diversa, pues el deterioro de algunos indicadores se compensa con las mejoras de otros", según la organización. (FIN/IPS/pf/mj/if/00


