El presidente hondureño Carlos Flores aseguró hoy haber consolidado la subordinación de las Fuerzas Armadas al poder civil, al cabo de una jornada dominada por la incertidumbre y el temor a un golpe de Estado.
Flores afirmó en un breve mensaje por red de radio y television que se han asegurado las reformas constitucionales de enero, que acabaron con la autonomía del Ejército para poner a los militares bajo control civil.
El presidente se dirigió a la opinión pública tras una sesión de emergencia en la casa de gobierno en la que discutió la crisis institucional con el ministro de Defensa, Edgardo Dumas, y con los integrantes de la Junta de Comandantes de las Fuerzas Armadas.
Flores, que destituyó al viceministro de Defensa, general Roberto Lázarus, y a otros oficiales de alto rango, dijo que el alto mando militar le expresó su lealtad.
Los cambios realizados en la cúpula militar consolidan la legalidad, jerarquía, displina y profesionalismo de las Fuerzas Armadas, afirmó.
La transmisión durante varias horas de marchas militares por cadena de radio y televisión, antes de la intervención de Flores, intranquilizó a la población, que recordó el estilo de los golpes de Estado de las décadas de 1960 y 1970.
La seguridad de la Casa de Gobierno, en una zona céntrica de Tegucigalpa, fue reforzada con soldados y policías con armas de combate.
Mientras, el coronel Daniel López Carballo, jefe del Estado Mayor Presidencial, pasó a ser jefe del Estado Mayor Conjunto, en reemplazo del coronel Eugenio Romero. López Carballo es un oficial de plena confianza de Flores.
También fue nombrado el coronel Julián Arístides González, como subjefe del Estado Mayor Conjunto, en sustitución de Guillermo Antonio Linares, quien pasó a situación de disponibilidad en el Ministerio de Defensa.
El ministro de la Presidencia, Gustavo Alfaro, declaró al término de la sesión de emergencia, que todas las unidades militares del Ejército, la Fuerza Aérea y la Fuerza Naval confirmaron su lealtad al presidente y su acatamiento de los cambios dispuestos.
Por su parte, López Carballo declaró resueltas las manifestaciones de insubordinación registradas en el Ejército tras la reforma constitucional de enero, que acabó con la autonomía del poder militar.
La reforma suprimió la figura de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas y fortaleció al Ministerio de Defensa, cuyo titular es ahora un civil, Edgardo Dumas.
Flores continuó el proceso de desmilitarización de la sociedad hondureña iniciado por Rafael Callejas (1990-1994), que acabó con privilegios económicos a los militares, y por Carlos Reina (1994- 1998), que suprimió el servicio militar obligatorio y traspasó la policía del sector militar al civil.
Estos cambios generaron resistencia entre la oficialidad. López Carballo admitió la existencia de divergencias y discrepancias en las Fuerzas Armadas.
Pero puntualizó que el clima de insubordinación "termina hoy" y comienza "un proceso de diálogo y concertación para restablecer la unidad interna, una nueva vida para cumplir con el papel constitucional y de protección al pueblo" que corresponde a los militares.
El ex presidente Reina comentó que hubo intranquilidad en el pueblo al escuchar las marchas militares en la red de radio y televisión, al tiempo que circularon rumores de golpe de Estado.
"Pero todo está aclarado y se cumplió la ley, para la salud de la democracia de Honduras".
Documentos anónimos distribuidos a lo largo del año señalaron irregularidades en las Fuerzas Armadas, tanto en el manejo de fondos como en materia de respeto de las leyes y reglamentos militares. (FIN/IPS/jrd/ff/ip/99


