El proceso de paz de Colombia permanece estancado por discrepancias entre el gobierno y las guerrilleras FARC sobre la creación de una comisión internacional observadora que, según analistas, daría mayor credibilidad a la negociación.
El último intento del comisionado presidencial de paz, Víctor Ricardo, por buscar una fórmula mediadora con los delegados de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) fracasó el viernes, aunque las partes expresaron que se mantendrá "un canal de diálogo abierto".
La creación de la Comisión Internacional de Verificación fue aprobada en persona por el líder de las FARC, Manuel Marulanda, y el presidente colombiano, Andrés Pastrana, el 2 de mayo, pero la discrepancias en torno de sus funciones aún obstaculizan las negociaciones.
Ricardo recordó que Marulanda y Pastrana firmaron un acuerdo en el que se estableció la creación de la comisión, que "cumpliría funciones de acompañamiento y verificación de los inconvenientes que se presentaran en la zona" desmilitarizada en la que se desarrollan las conversaciones.
El viernes, el gobierno propuso a las FARC iniciar las negociaciones y fijar un plazo para integrar la Comisión Internacional de Verificación y sus responsabilidades, lo que no fue aceptado por las FARC, que insistieron en que esa instancia no es necesaria en esta etapa inicial del proceso.
Raúl Reyes, uno de los negociadores de las FARC, dijo que en el documento firmado por Marulanda y Pastrana se señalaba que la Comisión sería nombrada "de común acuerdo entre las partes" y que la guerrilla no considera necesaria su integración aún.
La decisión de las FARC del viernes afecta el clima del proceso, que en la semana que termina sufrió tensiones adicionales cuando el jefe de la Oficina de Política Antidrogas de la presidencia de Estados Unidos, Barry McCaffrey, calificó a la organización armada de "narcoguerrilla".
En respuesta a las afirmaciones de McCaffrey, Pastrana dijo que no existe evidencia de que las FARC sean narcotraficantes, lo que a su vez fue ratificado por el fiscal Alfonso Gómez, quien indicó que no hay ninguna investigación judicial a la cúpula rebelde por ese motivo.
No obstante, el Ejército reiteró sus calificativos de "narcoterroristas" para las FARC, a las que acusaron de estar detrás de un atentado con coche bomba a una sede militar el viernes en Medellín, que dejó una decena de muertos y más de 30 heridos.
El comandante de la IV Brigada del Ejército que opera en Medellín, general Eduardo Herrera, afirmó que el atentado podría ser una represalia de las Milicias Bolivarianas, células urbanas de las FARC, por los operativos en su contra.
La negativa de las FARC a integrar la Comisión de Verificación responde, según las Fuerzas Armadas, a que no desean que se controlen sus acciones en la zona cuya desmilitartización dispuso el gobierno en el sudeste colombiano para desarrollar el diálogo de paz.
McCaffrey y el comandante de las Fuerzas Armadas colombianas, Fernando Tapias, acusaron a la organización rebelde de utilizar la zona desmilitarizada para planear sus ataques a cuarteles del Ejército y realizar actividades vinculadas al narcotráfico.
El ex canciller Augusto Ramírez, de la no gubernamental Comisión de Conciliación Nacional que promueve la solución política para el conflicto, hizo este sábado un llamado a las partes para un acercamiento que permita continuar el diálogo.
Ramírez, quien coordinó la misión de paz de Naciones Unidas para El Salvador, dijo a IPS que el acompañamiento y la verificación internacional es importante pues "le da seriedad, estatura moral e imparcialidad al proceso".
El ex canciller indicó también que la primera condición para que esta tarea de verificación tenga éxito es que se fijen con claridad las reglas de juego en la zona desmilitarizada.
Entre las condiciones que debe cumplir la Comisión figuran la total neutralidad frente a las partes y una amplia capacidad logística para que no se convierta en "una cortina de humo" que oculte irregularidades, agregó Ramírez.
Ernesto Borda, docente de la privada Universidad Javeriana, sostuvo que la verificación internacional es importante para "la mutua construcción de confianza entre las partes".
Según Borda, "un tercero puede considerar con mayor imparcialidad el grado de compromiso entre las partes y vigilar el cumplimiento de los compromisos que acuerden".
Para el arzobispo Nel Beltrán, las discrepancias entre el gobierno y las FARC para la constitución de la comisión tienen su origen en "la ausencia de reglas de juego" que no quedaron claras en su inicio.
El ex ministro Alvaro Leyva, afín a las FARC y asilado en Costa Rica, hizo un llamado a las partes para que "no se dejen vencer por los enemigos del proceso" y hagan prevalecer la voluntad de paz que han expresado.
Leyva dijo que las diferencias entre las partes respecto de la creación de la Comisión "no debe sobredimensionarse", pues "lo importantes es que las partes siguen buscando un acuerdo". (FIN/IPS/yf/mj/ip/99


