CUBA: Partido Comunista arremete contra "indisciplina social"

El gobernante Partido Comunista de Cuba (PCC) exhortó a terminar con la "indisciplina social" como un asunto de "repercusión estratégica" para la sobrevivencia de la revolución socialista.

"Los enemigos tratarán siempre de estimular ese mal, apoyados en los elementos antisociales de todo tipo, una de las bases de la contrarrevolución", dijo este martes en un editorial el diario Granma, vocero oficial del PCC.

El artículo, difundido además en amplias versiones en los noticieros radiales matutinos, añadió que "esa lección también fue aprendida en los turbios desenlaces registrados en la antigua Unión Soviética y en otros países socialistas".

"El país necesita de una sociedad disciplinada; para los cubanos, terminar con la indisciplina social es un asunto de repercusión estratégica", puntualizó la nota, propagada en el contexto de una fuerte ofensiva policial contra la delincuencia .

Granma mencionó, entre las "irregularidades de carácter subjetivo presentes en un grado u otro en el país", el robo, el despilfarro, la malversación y el desvío de recursos.

En su opinión esos delitos y "las manifestaciones antisociales" encuentran su causa principal "en el incumplimiento de distintas regulaciones establecidas por el Estado revolucionario".

"Es, por tanto, la indisciplina uno de los factores más urgidos a erradicar en estos momentos definitorios de lucha", afirma el editorial.

Para el PCC, ese problema figura "entre los elementos que más entorpecen y le restan efectividad al esfuerzo que realiza el pueblo y a los resultados que reclama la nación".

Luego de aclarar que no es nuevo el llamado "a luchar contra el desorden", el periódico recordó exhortaciones anteriores de altos funcionarios del país a imponer "la disciplina financiera y acabar con la indisciplina social".

En ese sentido, el general de ejército Raúl Castro, segundo en la nomenclatura del poder y hermano del presidente Fidel Castro, alertó en 1994 que el fenómeno se registraba "en todos los niveles".

"Hay quien se cree intocable, amigo de éste y no del otro. La disciplina tiene que ser general", dijo Raúl Castro en reuniones del PCC realizadas ese año en las cuales alertó, además, que "lo último que puede permitir un país es el caos".

"Todo Estado que se respete tiene su instrumento represivo para hacer cumplir la ley", acotó, según la versión de Gramna, el ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y segundo secretario del comité central del PCC.

El diario comentó que a los "fenómenos adversos" surgidos en Cuba luego del desplome del campo socialista, principal sostén económico de la isla hasta los años 80, "está vinculado cierto resquebrajamiento del orden general en los últimos años".

Según el periódico, a esa situación "no es ajena la labor enemiga, que trata por cualquier medio de subvertir el ordenamiento del país y alienta toda acción de indisciplina popular".

Agrega que a inicios de los años 90 se "reflejaron de modo más notorio fenómenos negativos de enriquecimiento ilícito, ausencia y abandono del trabajo" y "aumento de la actividad delictiva y antisocial".

Según el vocero de los comunistas cubanos, ha sido "criticada la falta de control de los recursos materiales", aunque admitió que "se ha exigido por lo general muy poco a los que tienen la obligación intransferible de responder por esos medios".

"A la disciplina le son ajenas la justificación, la inercia, el maltrato a la propiedad social, el descontrol de los recursos, el amiguismo, la tolerancia, la falta de combatividad y de exigencia", advirtió.

Luego de afirmar que todas esas manifestaciones deben ser "enfrentadas resueltamente por la sociedad en su conjunto", el editorial recordó que para ello hay "legislación suficiente en el país".

El llamamiento oficial a combatir la indisciplina social se suma al incremento de la acción policial contra la delincuencia, en cuyo combate se involucró además a los Comités de Defensa de la Revolucion, la mayor organización de masas del país.

Bajo el titulo de "Delincuencia versus Revolución", el semanario Juventud Rebelde, portavoz de la Unión de Jóvenes Comunistas, llamó también a enfrentar el problema.

"La delincuencia es hoy la mejor de las quintas columnas que andan buscando quienes apuestan por el fracaso (o sea la destrucción) del modelo político y económico cubano", conjeturó el periódico en su última edición.

Por otro lado, fuentes del sector académico alertan que Cuba tiene tres condiciones elementales que favorecen la corrupción: rasgos de economía de mercado, intervencionismo estatal en las actividades económicas y determinados niveles de ejercicio discrecional del poder.

En ese sentido, el nuevo código penal vigente desde agosto del año pasado introdujo reformas encaminadas a sancionar fuertemente los delitos cometidos en el ejercicio de la administración pública.

Desde 1996 se encuentra en vigor además un Código de Etica que exige a los funcionarios públicos ser honrados, modestos y austeros, así como evadir cualquier tipo de voluntarismo, vanidad, improvisación o mediocridad profesional en la toma de decisiones.

"Quienes asuman la administración estatal no deben beneficiarse ni beneficiar a otros por razón de parentesco o amistad, o a cambio de recibir otros favores", señala el documento. (FIN/IPS/pg/mj/ip/98

Archivado en:

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe