CHILE: Frei estudia pedir libertad "humanitaria" para Pinochet

El gobierno de Chile pediría la liberación por "razones humanitarias" del ex dictador Augusto Pinochet, quien cumple seis días bajo arresto preventivo en una clínica de Londres.

La posibilidad de que el presidente Eduardo Frei apele a un trato humanitario para el anciano general, que convalece de una operación quirúrgica, se abrió paso este jueves tras el fracaso de gestiones diplomáticas y judiciales ante las autoridades de Gran Bretáña.

Los argumentos oficiales chilenos sobre la inmunidad diplomática del ex dictador en su condición de senador y la falta de competencia de la justicia española para juzgarlo fueron nuevamente desechadas el miércoles por el gobierno británico.

Pinochet, dictador desde septiembre de 1973 hasta marzo de 1990, fue arrestado preventivamente el día 16 a solicitud del juez español Baltasar Garzón, quien investiga acusaciones en su contra por genocidio y terrorismo internacional.

El conflicto en torno al general retirado, quien cumplirá 83 años en noviembre, desató en Chile y el exterior un debate sobre la inmunidad diplomática y la persecución judicial internacional de autores de crímenes de lesa humanidad que permanecen impunes.

La perspectiva más probable es que el ex dictador continúe arrestado en Londres hasta completar los 40 días en que legalmente el juez Garzón puede solicitar a Gran Bretaña que lo extradite a España.

El plazo podría acortarse si Garzón interroga próximamente a Pinochet en Gran Bretaña y resuelve que no hay fundamentos para la extradición ni evidencias de culpabilidad en los delitos que se le imputan.

Otra opción jurídica a favor de Pinochet sería un fallo de incompetencia en el caso del máximo tribunal español, lo cual aparece como muy improbable e inseguro, pues tienden a abrirse causas contra el ex dictador en otros países europeos.

En la propia Gran Bretaña, así como en Italia, Francia, Suiza y Bélgica, se promueven querellas criminales contra Pinochet por asesinatos o desapariciones de ciudadanos de esos países en Chile o acciones en el exterior de los aparatos represivos de la dictadura.

Se sugiere también que el ex dictador podría ser devuelto a Chile si lo reclama el magistrado Juan Guzmán, quien investiga 11 querellas criminales contra Pinochet presentadas desde enero de este año por violaciones de los derechos humanos.

Guzmán, quien planeaba interrogar al senador vitalicio en diciembre, dijo este miércoles, sin mucho convencimiento, que podría estudiar esa posibilidad, pero no la puede ejercer mientras no se clarifique el asunto en Gran Bretaña y España.

Dirigentes de la derecha chilena que viajaron a Londres y Madrid para interceder en favor de Pinochet consideran cerrados los canales jurídicos y diplomáticos y dicen que la liberación del ex gobernante pasa por una decisión política en España.

La decisión final en un pedido de extradición corresponde al gobierno español, pero el presidente centroderechista José María Aznar anticipó que respetará la autonomía judicial y no revocará una probable solicitud en ese sentido del juez Garzón.

En tanto, parece agravarse el estado de salud del ex dictador, complicado por el arresto en su convalecencia de la operación a una hernia discal en la región lumbar que se practicó hace dos semanas en el centro médico London Clinic.

El deterioro físico y la avanzada edad de Pinochet serían los factores para que el gobierno chileno incorpore las "razones humanitarias" en sus pedidos para que Gran Bretaña le levante el arresto preventivo.

En esa misma dirección se pronunció el miércoles la ex primera ministra conservadora británica Margaret Thatcher, en una carta publicada por el diario The Times en la que exige la liberación del anciano general chileno.

Thatcher recordó que la próxima semana visitará Londres el presidente Carlos Menem de Argentina, país con el cual Gran Bretaña se enfrentó en 1982 en la guerra por las islas Malvinas, en el Atlántico Sur.

La ex jefa de gobierno recordó el apoyo que la dictadura chilena de aquel entonces prestó en la guerra a los británicos, nunca reconocido oficialmente ni por Londres ni por Santiago.

Según Thatcher "sería vergonzoso predicar la reconciliación" con Argentina "mientras se mantiene arrestado a alquien que durante aquel conflicto hizo tanto para salvar la vida de británicos".

El apoyo de Pinochet a Gran Bretaña en la guerra de las Malvinas fue recordado el sábado por el presidente de Cuba, Fidel Castro, quien calificó el arresto de Pinochet como "moralmente justificable, pero legalmente discutible".

La gestión de Thatcher en favor de Pinochet fue impugnada este jueves en Londres por políticos laboristas, liberales y organismos humanitarios, que advirtieron el poco respeto de la dirigenta conservadora por los derechos humanos. (FIN/IPS/ggr/mj/hd ip/98

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