COMERCIO: La OMC lanza una nueva ronda de negociaciones

Un nuevo proceso de ensanche de la mundialización de la economía comenzará este fin de semana, mientras perduran críticas por los desequilibrios causados en la primera etapa de la cruzada liberalizadora que promueve la Organización Mundial de Comercio (OMC).

El consejo general de la OMC prevé fijar este viernes la fecha en que se reunirá la conferencia ministerial que dará la orden de partida de una nueva ronda de negociaciones multilaterales para ampliar la liberalización del comercio.

La conferencia ministerial se celebrará en Estados Unidos, probablemente la primera semana de diciembre de 1999.

Las perspectivas de la nueva negociación anticipan el mismo cuadro de desigualdad entre países en desarrollo y países industrializados que caracterizó a la anterior Ronda Uruguay, realizada entre 1986 y 1994.

El brasileño Rubens Ricupero, secretario general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), previno el riesgo de que los países en desarrollo vuelvan a presentarse sin preparación previa a la negociación.

Un alto número de países en desarrollo carecen de recursos para mantener equipos de funcionarios del área comercial en las sedes de las negociaciones.

De los 48 estados miembros del grupo de países del Sur en desarrollo, 20 todavía no son miembros de la OMC y la mayoría, con excepción de Bangladesh, carecen de posibilidades de disponer siquiera de información sobre el desarrollo de las negociaciones multilaterales.

En el colmo de la desprotección, Ricupero citó el caso de Sierra Leona, cuyos intereses ante la OMC fueron atendidos hasta ahora por una organización no gubernamental.

En un ejemplo de los desequilibrios en la OMC, el experto dominicano Federico Cuello comparó las negociaciones con una pelea entre un peso pesado y un peso mosca.

Cuello asistió esta semana en Ginebra, junto con medio centenar de expertos de países en desarrollo, a una reunión convocada por la UNCTAD para analizar las futuras negociaciones desde la perspectiva del Sur.

La OMC cuenta entre sus miembros a 133 países del mundo industrializado y en desarrollo, pero sus negociaciones aún no son universales porque otros 33, entre los que figuran China, Rusia, Ucrania y Arabia Saudita, todavía esperan que se apruebe su incorporación.

Los puntos de la futura negociación serán determinados por la conferencia ministerial de Estados Unidos, pero ya hay algunos asuntos pendientes de la Ronda Uruguay que quedarán incluidos de hecho en el orden del día.

Una de las cuestiones primordiales se refiere a la aplicación de los acuerdos alcanzados durante la Ronda Uruguay, en especial al cumplimiento de los compromisos asumidos por los países industrializados para otorgar acceso a los mercados en sectores que interesan al mundo en desarrollo.

Los países en desarrollo expresan su preocupación por la aplicación que hacen los industrializados del Acuerdo sobre Textiles y Vestuario y del Acuerdo sobre Agricultura.

En particular, cuestionan al Norte industrial por el uso de protecciones contingentes, como medidas "antidumping" (contra el comercio desleal), de compensación y de salvaguardia para bloquear importaciones de países en desarrollo.

El programa de negociación incluirá puntos de futuras negociaciones pendientes desde la Ronda Uruguay, así como nuevas deliberaciones en materia de agricultura y servicios.

En el punto agrícola, uno de los más críticos, pesan los intereses de la Unión Europea, una gran potencia proteccionista, los del Grupo de Cairns, que agrupa a exportadores agrícolas que no subsidian su producción, los de países menos adelantados y de los países en desarrollo importadores netos de alimentos.

En la próxima ronda corresponderá también revisar el acuerdo sobre los aspectos de los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio y el acuerdo sobre medidas en materia de inversiones relacionadas con el comercio.

Otro punto del programa se refiere a los nuevos puntos de negociación, que incluyen el comercio y el ambiente, comercio e inversiones, comercio y política de competencia, transparencia en contratación pública y facilitación del comercio.

Uno de los nuevos asuntos, que ya figura en la lista de los más controvertidos, es el de comercio electrónico, fomentado por Estados Unidos, que promueve la liberalización de las transacciones que se materialicen a través de la red de computadoras Internet.

El director general de la OMC, el italiano Renato Ruggiero, insistió este miércoles en que solo el libre intercambio podrá superar la crisis financiera desatada desde hace un año.

Ruggiero exaltó los resultados de la liberalización comercial reflejada en un aumento de las exportaciones, que en 1950 equivalían al siete por ciento del producto mundial y en la actualidad llegan al 25 por ciento.

El sistema de comercio multilateral no provee todas las respuestas a las dificultades actuales, admitió Ruggiero. Pero sería errado subestimar o ignorar las contribuciones que el sistema puede dar a la economía mundial, advirtió. (FIN/IPS/pc/mj/if/98

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