Las negociaciones de paz que Ecuador y Perú sostienen desde que concluyó el conflicto armado de 1995, producto de un viejo diferendo territorial, entraron hoy en su fase final en medio del optimismo de los cuatro países garantes del proceso.
Las delegaciones negociadoras de Ecuador y Perú se reunieron este lunes en el palacio de Itamaraty, en Rio de Janeiro, con el objeto de suscribir un cronograma final de reuniones que podrían concluir entre marzo y abril con la firma de la paz definitiva, según fuentes de la cancillería ecuatoriana.
Para Argentina, Brasil, Chile y Estados Unidos, garantes del Protocolo de Rio de 1942, que establece los actuales límites territoriales, la firma de un acuerdo definitivo podría realizarse en abril en el marco de la Cumbre de las Américas que se llevará a cabo en Santiago de Chile.
"Nos daría una enorme satisfacción ver que en la Cumbre se suscriba la paz definitiva ante la presencia de todos los jefes de Estado y de gobierno de América Latina y Estados Unidos", dijo Peter Romero, subsecretario adjunto para asuntos latinoamericanos del gobierno de Washington.
Estos cuatro países también son garantes del Acuerdo de Paz de Itamaraty, suscrito en 1995, que permitió el cese al fuego en el conflicto armado que se libró en el primer trimestre de ese año en la región amazónica del río Cenepa.
"Creemos que la paz está muy cerca", ya que el proceso de negociaciones se ha caracterizado "por su constancia, seriedad y voluntad de los dos países", anotó Romero.
"Nuestro optimismo (de los garantes) está justificado porque hemos puesto especial atención en este conflicto territorial que es prácticamente el último que queda sobre la mesa en América Latina", comentó a la televisión local.
Sin embargo, para Fernando Trazegnies, jefe de la delegación peruana, aunque Lima va la mesa de negociaciones "con todo el entusiasmo", hay que "ser conscientes de que aún faltan puntos por resolver".
Edgar Terán, principal de la comisión ecuatoriana, sostiene la misma opinión al considerar que "el optimismo cabe en estos momentos, pero un optimismo prudente". "Aún no hemos concluido", precisó.
El punto más difícil y polémico de las negociaciones será fijar en el terreno una frontera común.
Ecuador mantiene su tesis de "inejecutabilidad" del Protocolo de 1942 (que puso fin a la guerra de 1941) al argumentar errores de nomenclatura en algunas zonas (que habrían derivado en los enfrentamientos de 1981 y 1995).
Asimismo, ha expuesto su vieja aspiración de acceder soberanamente al río Amazonas, que se vio truncada con la firma del Protocolo.
Esos temas serán abordados en el último punto de esta fase final, ya que, como en todo el proceso, se decidió ir de los aspectos más sencillos a los más difíciles.
Los otros puntos que se tratarán en las próximas reuniones corresponden al pacto de comercio y libre navegación amazónica, integración fronteriza común y formación de una delegación binacional sobre medidas de confianza mutua y seguridad. (FIN/IPS/mg/dg/ip/98


