PERIODISMO-EEUU: Iraq acaparó la atención en 2006
Por cuarto año consecutivo, Iraq dominó la cobertura de asuntos internacionales en tres de los tres principales informativos televisivos de Estados Unidos en 2006, según el anual Informe Tyndall.
Por cuarto año consecutivo, Iraq dominó la cobertura de asuntos internacionales en tres de los tres principales informativos televisivos de Estados Unidos en 2006, según el anual Informe Tyndall.
El nuevo secretario general de la ONU, el surcoreano Ban Ki-Moon, se negó a expresar su opinión sobre la pena de muerte, en contraste con su predecesor Kofi Annan, que se oponía públicamente a la pena capital.
En 2006, los iraníes fueron testigos de dos acontecimientos que afectarán especialmente sus vidas este nuevo año. El gobierno del presidente Mahmoud Ahmadinejad fue golpeado en dos elecciones clave y el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó sanciones contra
La guerra de 34 días entre Israel y el grupo extremista islámico Hizbolá dejó a Líbano destruido en lo físico y desestabilizado en lo político en 2006. El nuevo año no promete un futuro mejor.
La ejecución del ex presidente iraquí Saddam Hussein (1979-2003), realizada al inicio de la festividad musulmana de Eid Al Adha, indignó a muchos en todo Medio Oriente.
El juicio previo a la condena a muerte y ejecución del ex presidente iraquí Saddam Hussein fue injusto y estuvo plagado de defectos, coincidieron dos de las principales organizaciones internacionales de derechos humanos.
Tras la ejecución del ex dictador iraquí Saddam Hussein casi cuatro años después de que Estados Unidos liderara la invasión y ocupación de su país, Medio Oriente sigue frente al abismo.
La ejecución del ex dictador iraquí Saddam Hussein (1979-2003) puede causar más inestabilidad a la ocupación estadounidense cada vez más violenta y caótica.
Los iraquíes están preocupados por un posible agravamiento de las divisiones internas a causa de la ejecución del ex presidente Saddam Hussein (1979-2003), incluso aquellos que fueron perseguidos por su gobierno.
Este año surgió una guerra civil religiosa en Iraq y se produjo un recrudecimiento del conflicto, mucho más abierto, entre chiitas y sunitas en el mundo árabe.
Mucho después de que se aplacara la controversia mundial sobre las caricaturas de Mahoma publicadas en diarios de todo Occidente, los medios de prensa de Yemen aún sufren las consecuencias.
El gobierno de Iraq, encabezado por el primer ministro Noori Al-Maliki, parece haber acabado por completo con los sueños de paz y desarrollo de la población.
Frustrado por el bloqueo del diálogo con el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas), el cauteloso presidente palestino Mahmoud Abbas se embarca en la apuesta política más arriesgada de su larga carrera: convocar a elecciones anticipadas.
Para alcanzar la paz en Medio Oriente, la comunidad internacional debe aislar a Irán. Ese fue el mensaje que portó el primer ministro británico, Tony Blair, en su última gira por esa región.
Los iraquíes confiaban en que su situación mejoraría en 2006, de acuerdo con las promesas de su gobierno y del estadounidense. Pero este año fue el peor del que tengan memoria, con violencia, fragmentación social y religiosa y una economía
Siria parece ahora dispuesta a ofrecerle a Israel lo que este país siempre quiso, pero ahora impone condiciones.
Mientras en Iraq se agrava el caos y la lucha sectaria, Egipto mira con preocupación otros dos focos de inestabilidad más cercanos y también amenazados por la sombra de la guerra civil: Líbano y Palestina.