YEMEN: Periodistas presos por defender a Mahoma

Mucho después de que se aplacara la controversia mundial sobre las caricaturas de Mahoma publicadas en diarios de todo Occidente, los medios de prensa de Yemen aún sufren las consecuencias.

La publicación de 12 viñetas sobre Mahoma en el diario danés Jyllands-Posten el 30 de septiembre de 2005 y reiterada en los meses siguientes por la prensa de decenas de países causó una ola de indignación en el mundo islámico, que incluyó protestas violentas y boicots comerciales.

En Yemen, la polémica continúa. Los periodistas luchan contra las condenas a prisión dictadas contra directores de medios de prensa que publicaron las ilustraciones.

El director del diaro Yemen Observer, Mohammed al-Asadi, fue multado con 2.525 dólares a comienzos de este mes. El tribunal ordenó su detención hasta que la multa fuera pagada.

Al-Asadi había dispuesto la publicación de las caricaturas con una gran cruz encima, para mostrar su oposición a las ilustraciones. El recurso permitía, al mismo tiempo, informar a los lectores de qué se estaba informando.
[related_articles]
«Nosotros no abusamos del profeta, y el veredicto no tiene base», declaró el periodista desde la cárcel. «Rechazo el veredicto completamente, y presentaré apelación.»

Los abogados de Al-Asadi, Mohammad Naji Allaw y Khalid al-Anisi, consideraron que el fallo era «ilegal y riesgoso».

«Es muy peligroso. La vida de Al-Asadi está en peligro. Cualquier fanático que crea actuar en defensa del profeta puede matarlo, porque el tribunal dijo que era culpable. Los fanáticos pueden sentir que recibió un castigo demasiado liviano, y asumir la tarea de matarlo», sostuvieron.

En cambio, Taha Khalid, asesor del clérigo Abdul-Majid al-Zindani, anunció que presentará una apelación para reclamar una sentencia más severa.

«No es un veredicto apropiado. El castigo legal es de un mínimo de cinco años. El juez es libre de elegir entre el máximo y el mínimo, pero no cuando se trata de una condena de prisión», agregó.

El juez Sahl Hamzah falló que, «según la ley, Al-Asadi cometió un delito. Su intención de condenar las caricaturas no lo excusa. En la ley no hay nada que lo defienda, ni siquiera que haya publicado las caricaturas con un buen propósito.»

Pero el magistrado aclaró que, aunque Al-Asadi haya cometido un delito, no es un hereje.

En noviembre, el tribunal que condenó a Kamal al-Olufi, director del periódico Al-Ri al-Aam, alegó que la publicación de las ilustraciones constituye un insulto al profeta Mahoma.

Al-Olufi fue condenado a un año de cárcel, se le prohibió escribir por 18 meses y se clausuró su diario por seis meses.

El fiscal permitió que Al-Olufi espere el resultado de la apelación en libertad, pero poco después ordenó sellar las oficinas del periódico. También contradijo su propio dictamen y dictó orden de arresto contra el periodista, que hoy se encuentra prófugo en un paradero desconocido.

«No puedo aguardar el resultado de la apelación en libertad y con el periódico en la calle. Eso significa que no hay un ambiente seguro para que los medios y los periodistas», expresó Al-Olufi en una carta al Sindicato de Periodistas Yemenitas.

Miembros de la organización de trabajadores realizaron protestas contra las sentencias. «Es erróneo usar a nuestro profeta para discusiones políticas y para ajustar cuentas», dijo a IPS el sindicalista Alí al-Jaradi.

Los diarios no insultaron al profeta, sino que lo defendieron contra la blasfemia de Jyllands-Posten y de otros periódicos del mundo, aseguró el sindicato.

«Nos resulta vergonzoso oír las sentencias contra Al-Rai Al-Aam y el Yemen Observer, ver cómo se persigue a Al-Olufi para encarcelarlo y cómo se le prohíbe escribir durante 18 meses», dijo el sindicato en una petición elevada al presidente Alí Abdullah Saleh.

«Nos avergonzamos aún más cuando las autoridades implementaron un veredicto primario al cerrar el periódico y perseguir a su editor como a un delincuente», añadió.

El Comité para Proteger a los Periodistas, con sede en Nueva York, también condenó la sentencia de prisión contra Al-Olufi.

«Estamos profundamente preocupados por esta dura sentencia», dijo el director ejecutivo del Comité, Joel Simon.

«Los periodistas nunca deberían ser encarcelados por lo que publican. Aunque reconocemos que estas caricaturas pueden haber causado ofensa, no puede haber ninguna justificación para un arresto», agregó.

El Tribunal de Apelaciones de Sana’a ordenó el 18 de diciembre la suspensión de la condena a prisión contra Al-Olufi, pero quedan pendientes los procedimientos de la apelación.

En diciembre, a Akram Sabra, director del semanario Al-Huriya, tercera publicación que reprodujo las ilustraciones de Mahoma, y a Yahya al-Abdel, periodista de ese medio, se les prohibió escribir durante 30 días. Un tribunal los declaró culpables de denigrar al Islam.

«Apelaremos, a pesar de que este veredicto ha sido el más indulgente por este caso», dijo el abogado Khaled al-Ansi.

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe