PALESTINA-ISRAEL: «No hay más opción que dos estados»
Jerrold Kessel y Pierre Klochendler entrevistan a SAEB EREKAT, jefe negociador palestino
Las conflictos bélicos, las guerras civiles, los alzamientos y golpes de Estado, los genocidios y la violencia étnica y política están a la orden del día en buena parte del mundo. La lista de zonas turbulentas es extensa, y los más afectados son siempre los pobres, las mujeres, las niñas y los niños. Lea más en IPS Noticias.
Jerrold Kessel y Pierre Klochendler entrevistan a SAEB EREKAT, jefe negociador palestino
La restauración de un viejo cine en el norteño pueblo cisjordano de Jenín es todo un acontecimiento. En 2002, esa localidad estuvo a la vanguardia de la resistencia a la ocupación israelí, y ahora es el modelo de una Palestina
«Asegúrate de darle esto a tu padre», dijo un inspector municipal israelí a un niño palestino de 10 años en la puerta de su casa en Jerusalén oriental, mientras le tendía una notificación judicial de demolición de vivienda.
Activistas de derechos humanos y juristas de Estados Unidos cuestionan la enmienda de la Ley de Comisiones Militares que durante la presidencia de George W. Bush (2001-2009) habilitó las cortes marciales contra supuestos terroristas.
Mientras se procesa la investigación por los motivos que llevaron a un psiquiatra del ejército de Estados Unidos a asesinar a 13 personas en una base militar de Texas, soldados en el cuartel consideran que el incidente «trae la guerra
El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmoud Abbas, anunció su renuncia a la reelección, al evaluar que Estados Unidos no presionaba lo suficiente a Israel para que frenara los asentamientos judíos ilegales en Cisjordania.
Las mujeres palestinas siguen sufriendo abusos y la negación de derechos humanos básicos a manos de colonos y soldados israelíes en los territorios ocupados.
Jon Elmer entrevista a LEILA KHALED, del FPLP
Cientos de agricultores y criadores de ganado que viven en cuevas y tiendas de campaña en un área aislada de Cisjordania cuentan con electricidad gratuita gracias a la inventiva de dos físicos israelíes.
«Los inmigrantes traen muchas enfermedades, como tuberculosis, hepatitis, sarampión, sida y drogas. Si no frenamos ese flujo, el Estado judío estará bajo amenaza», dijo el ministro del Interior de Israel, Eli Yishai, líder del ultraortodoxo partido Shas.
A medida que la oleada de implicaciones morales y legales del Informe Goldstone sobre la guerra de Israel contra Gaza continúa en ascenso, la población de ese territorio palestino toma el asunto en sus manos y prepara demandas judiciales.
«Sabíamos que algo malo iba a suceder cuando vimos que se instalaron controles en las carreteras y que había policías por todas partes. Los israelíes estaban demoliendo más casas», dijo a IPS el empresario y líder comunitario palestino Naim Awisat.
Las autoridades de Israel han dedicado las últimas semanas a intimidar a palestinos que participan en acciones contra la ocupación de territorio árabe, y que gozan de creciente apoyo de la comunidad internacional.
El primer ministro israelí Benjamín Netanyahu batalla en varios frentes, hasta ahora sin suerte, para amortiguar la enorme presión internacional desatada por el informe Goldstone, que acusó a este país de cometer crímenes de guerra en la franja de Gaza.
La escena se repite cíclicamente en uno de los sitios sagrados más volátiles del mundo, reverenciado tanto por musulmanes como por judíos, en el corazón de la ciudad de Jerusalén.
El grupo pro-israelí StandWithUs se dedica a sugerir que organizaciones judías moderadas como J Street reciben dinero de donantes árabes, e incluso a cuestionar a una organización de derechos humanos tan reconocida como Human Rights Watch.
Lejos de los focos de los medios de comunicación, un grupo de humanistas israelíes trabajan silenciosamente para derribar las barreras que los separan de sus vecinos palestinos.