
Minerales más o menos libres de conflicto
Los países de la región africana de los Grandes Lagos avanzan muy poco en un plan internacional de certificación para evitar la exportación de “minerales de sangre».
Las conflictos bélicos, las guerras civiles, los alzamientos y golpes de Estado, los genocidios y la violencia étnica y política están a la orden del día en buena parte del mundo. La lista de zonas turbulentas es extensa, y los más afectados son siempre los pobres, las mujeres, las niñas y los niños. Lea más en IPS Noticias.

Los países de la región africana de los Grandes Lagos avanzan muy poco en un plan internacional de certificación para evitar la exportación de “minerales de sangre».

Cuando Colombe Ituze Ndutiye comenzó a dibujar a los seis años pensaba que se convertiría en una caricaturista. Ahora, con 25, ostenta la distinción de ser la primera diseñadora de Ruanda en tener su propia marca de moda: “INCO icyusa”.

Imagine un orfanato de 300 niños abandonados por haber sido fruto de violaciones sexuales. Ahora imagine una aldea donde solo en el último año fueron violados 11 bebés de entre seis meses y un año y 59 infantes de entre

Amani acaba de cumplir 22 años. Hace dos meses abandonó su casa de Damasco para huir de la guerra civil siria. Tras un viaje peligroso que le llevó toda la noche, llegó a Zaatari, el campamento de refugiados en la

Frente al aumento de la violencia sexual en zonas de guerra, la ONU comenzó a designar a mujeres a cargo de algunas de las misiones de paz más importantes, además de crear la figura de la “asesora de género” como
Cuando se cumplen 34 años de la crisis de los rehenes estadounidenses en Irán, cada vez más analistas creen que Washington y Teherán avanzan hacia una distensión en las relaciones, si no a una reconciliación.

La mayoría de los países de la Comunidad Africana Oriental (CAO) se comprometieron a adoptar una visa común para promover el turismo en la región. Pero Tanzania duda al conflicto en la República Democrática del Congo (RDC).

“Oh, verde Battir, madre del aire”, canta Mariam Ma’mmar en honor a su aldea cisjordana. La estación cálida, próxima a su fin, hizo que la tierra se secara en todas partes, pero no aquí, donde echa raíces una forma pacífica

El referendo no vinculante del mes pasado sobre el estatus de Abyei, abrumadoramente a favor de la unión con Sudán del Sur, y la celebración que le siguió no constituyen ninguna solución inmediata para esa codiciada región.

“Estamos tristes. Queremos de nuevo a nuestro presidente”, dijo el marfileño Yao Amadine a IPS en una esquina de Abiyán, capital económica de este país africano, luego de que la Corte Penal Internacional (CPI) se negó a darle libertad condicional

La guerra civil de Sri Lanka llegó a su fin hace cuatro años, pero las mujeres aún pelean una dura batalla en las zonas que vivieron el conflicto, en el este y el norte de este país insular.

Cuando Chris Bak regresó al disputado territorio fronterizo de Abyei, que esta semana votó para decidir si se unirá a Sudán o a Sudán del Sur, a duras penas identificó el poblado en el que había crecido. “Todo está sucio.
En su libro “The World Without Us” (El mundo sin nosotros), un éxito de ventas de 2007, el periodista Alan Weisman imagina al planeta Tierra regenerándose tras la desaparición de los seres humanos.

Mahmoud Abu Yousef, de 28 años, vende medias en una de las estaciones del metro de la capital egipcia. Este joven huyó en febrero de Siria con su esposa y su hijo de un año, luego de que sus padres

Aunque el primer ministro de Pakistán volvió a pedir públicamente a Estados Unidos que ponga fin a sus ataques con aviones teledirigidos (“drones”) en su país, antes de reunirse esta semana con el presidente Barack Obama, documentos secretos revelan una

La escasez de alimentos alcanzó niveles extremos en el campamento para refugiados de Yarmuk, en la capital siria. Líderes religiosos islámicos emitieron una “fatua” (edicto) que autoriza matar y comer gatos, perros, ratones, ratas y monos.

“Me casé a los 14 y a los 20 ya tenía cuatro hijos», recuerda Nafia Brahim. A sus 50 años, esta kurda de Siria trabaja para que ninguna otra mujer deje de ser dueña de su propio destino.