Thalif Deen

Thalif Deen, IPS United Nations bureau chief and North America regional director, has been covering the U.N. since the late 1970s. A former deputy news editor of the Sri Lanka Daily News, he was also a senior editorial writer for Hong Kong-based The Standard. He has been runner-up and cited twice for “excellence in U.N. reporting” at the annual awards presentation of the U.N. Correspondents’ Association. A former information officer at the U.N. Secretariat, and a one-time member of the Sri Lanka delegation to the U.N. General Assembly sessions, Thalif is currently editor in chief of the IPS U.N. Terra Viva journal. Since the Earth Summit in Rio de Janeiro in 1992, he has covered virtually every single major U.N. conference on population, human rights, environment, social development, globalisation and the Millennium Development Goals. A former Middle East military editor at Jane’s Information Group in the U.S, he is a Fulbright-Hayes scholar with a master’s degree in journalism from Columbia University, New York.
Las protestas contra la injusticia racial y la brutalidad policial en Estados Unidos se propagaron por todo el país, incluida la sede de las Naciones Unidas: Nueva York. Pero la cúpula del organismo mundial mantiene silencio sobre la crisis. Foto: Shirin Yaseen/ONU

Grandes potencias silencian con vetos a los jefes de la ONU

Las protestas masivas en más de 120 ciudades de Estados Unidos por injusticia racial y brutalidad policial se hicieron globales la primera semana de junio, en medio de amenazas presidenciales de usar la fuerza militar contra manifestantes en Washington.

Iraq ha buscado proveedores alternativos para la expansión de su mercado de armas, cuyo principal proveedor hasta 2018 fue Estados Unidos, según informó el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo

Movimientos en el milmillonario mercado de armas de Medio Oriente

Cuando el presidente Saddam Hussein dirigió uno de los regímenes más autoritarios del mundo en el Medio Oriente militarmente volátil entre 1979 y 2003, los periódicos estadounidenses lo describían rutinariamente como «el hombre fuerte de Iraq», ya que la mayoría