Merma el crecimiento de América Latina, según el FMI

El crecimiento económico de América Latina en general se mantiene lento, con cifras modestas en sus principales economías, como las de Brasil, México, Argentina y Chile, por contraste con las emergentes de Asia, en un contexto global todavía amenazado por los riesgos de inflación y conflictos. Foto: Max Valencia/FAO

WASHINGTON – La economía de América Latina y el Caribe crecerá este año 1,6 por ciento, dos décimas menos de lo estimado al despuntar el año, de acuerdo con el informe de perspectivas económicas mundiales publicado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) este martes 11.

 

Ese bajo crecimiento se registra en un contexto mundial en el que “dominan los riesgos a la baja y la niebla en torno a las perspectivas económicas mundiales se ha espesado”, según dijo el director de investigaciones del FMI, Pierre-Olivier Gourinchas, al presentar el informe en esta capital.

El crecimiento económico mundial, que fue de 3,4 % en 2022, se reducirá a 2,8 % este año y avanzará hasta no más de tres por ciento en 2024, concentrándose la desaceleración en las economías avanzadas, especialmente en la zona euro y el Reino Unido.

En cambio, muchas economías de mercados emergentes y en desarrollo se están recuperando, y el crecimiento de fin de año se aceleró a 4,5 % en 2023 desde el 2,8 % en 2022, según el informe Perspectivas Económicas Mundiales presentado a las reuniones de primavera (boreal) del FMI y el Banco Mundial.

 

En la punta están los mercados emergentes de Asia y, en particular, India, que creció 6,8 % en 2022, crecerá 5,9 % este año y 6,3 % el próximo; y China, que tras crecer tres por ciento en 2022 avanzará este año hasta 5,2 %, y luego 4,5 % en 2024.

En América Latina, Brasil, que creció 2,9 % en 2022, descenderá hasta solo 0,9 % este año antes de pasar a 1,5 % el próximo. México, la segunda economía regional, pasa de 3,1 % el año pasado a 1,8 % en 2023 y 1,6 % en 2024.

Argentina sufre una fuerte caída, de 5,2 % el año pasado a solo 0,2 % en 2023 y dos por ciento en 2024, debido en parte a “una sequía masiva que está teniendo un gran impacto en la economía, y se espera que sea algo transitorio”, dijo Gourinchas.

Chile también verá descender su producto interno bruto, que creció 2,4 % en 2022 pero este año será negativo (-1,0 %), antes de recuperarse en 1,9 % en 2024.

Otro bajón lo experimenta Colombia, al pasar de 7,5 % en 2022 a solo uno por ciento este año y 1,9 % en 2024.

Panamás también desciende, pues pasa de 10 % de crecimiento en 2022 a un estimado de cinco puntos este año y cuatro el venidero.

Venezuela, cuya economía se desplomó entre 2015 y 2020, con pérdidas de hasta 30 % del PIB en un año, creció ocho por ciento en 2022, a modo de rebote, y se espera un crecimiento de cinco por ciento en 2023 y 4,5 % en 2024.

En el resto de las economías latinoamericanas el crecimiento será modesto pero estable en 2023, con el más bajo (1,8 %) en Bolivia y el más alto en República Dominicana (4,2 %), y se pronostican cifras similares para 2024.

El conjunto del Caribe aparece mucho más favorecido, a medida que se estabiliza la actividad turística tras años de confinamiento por la pandemia covid-19, y por el peso del boom petrolero que experimenta Guyana.

Así, la economía guyanesa, cuyo PIB creció 62 % el año pasado, aumentará 37 % este año y 45 % en 2024, según las proyecciones del Fondo.

Entre los destinos turísticos, Bahamas, Barbados, Belice y Santa Lucía, que crecieron por encima de 10 % el año pasado, se estabilizan a entre tres y cinco por ciento este año y una cifra algo más modesta el próximo.

Otro tanto ocurre con Jamaica y Trinidad y Tobago, que de 4,0 y 2,5 % en 2022 pasan este año a 2,2 y 3,2 %, y a números apenas algo inferiores en 2024.

En cuanto a la inflación mundial, el FMI considera que seguirá cayendo, pero más lentamente de lo previsto y deseado, a siete por ciento este año y 4,9 % en 2024.

“La inflación es mucho más rígida de lo previsto. Si bien ha disminuido, eso refleja principalmente la fuerte reversión de los precios de la energía y los alimentos. Pero la inflación subyacente, que excluye la energía y los alimentos, aún no ha alcanzado su punto máximo en muchos países”, apuntó Gourinchas.

El FMI advierte que la economía mundial atraviesa “un momento muy incierto, con los efectos acumulativos de los últimos tres años de impactos adversos, en particular, la pandemia covid-19 y la invasión de Ucrania por parte de Rusia”, por lo que experimenta “una recuperación rocosa”, según el título que dio a su reporte.

A-E/HM

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