DEFENSA-EEUU: Mudanza a Asia Pacífico

Afganistán e Iraq ya no serán la prioridad militar de Estados Unidos, sino Asia Pacífico, según la nueva estrategia de defensa revelada por el presidente Barack Obama.

Entre otros pasos, el nuevo documento estratégico, titulado "Sosteniendo el liderazgo mundial de Estados Unidos: prioridades de defensa para el siglo XXI", llama a nuevas inversiones en la seguridad cibernética y una mayor confianza en el poder naval y aéreo, en oposición a las fuerzas terrestres, cuyas filas serán reducidas en decenas de miles en los próximos años.

"Mientras veamos más allá de las guerras en Afganistán e Iraq…. seremos capaces de garantizar nuestra seguridad con menores fuerzas terrestres convencionales", afirmó Obama el jueves 5 en una conferencia en el Pentágono, sede del Departamento de Defensa.

"Así que, sí, nuestras fuerzas militares serán más pequeñas, pero el mundo debe saber que Estados Unidos va a mantener su superioridad militar con fuerzas armadas ágiles, flexibles y que están listas para una amplia gama de contingencias y amenazas", agregó.

La nueva estrategia, elaborada por el Pentágono de acuerdo con un pedido hecho por el propio Obama en abril, prevé recortes en el presupuesto de defensa por unos 450.000 millones de dólares en los próximos 10 años.
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Pero, tras el fracaso en noviembre pasado de un "súper comité" bipartidista creado para alcanzar un acuerdo sobre cómo reducir el déficit sin precedentes que afronta Washington, de billones de dólares, el Pentágono podría incluso ser obligado a recortar unos adicionales 600.000 millones de dólares a lo largo de la década.

El presupuesto de defensa de Estados Unidos, de más de 700.000 millones de dólares en 2012, representa 40 por ciento del gasto militar anual mundial y supera los presupuestos combinados de las 20 naciones más poderosas.

Obama señaló que, aun después de los recortes, el presupuesto de defensa estadounidense sería "más grande que el de 10 países juntos". "Tenemos responsabilidades globales que exigen nuestro liderazgo", afirmó.

Gran parte del ahorro será hecho gracias a la reducción de las fuerzas terrestre. El ejército será el más afectado.

Aunque los detalles de los recortes serán anunciados a fines de este mes o a comienzos de febrero, es probable que las filas del ejército disminuyan de los actuales 570.000 soldados a 490.000 en los próximos años, según altos funcionarios del Pentágono.

Los infantes de marina (marines), que hoy suman 200.000, se verán mucho menos afectados, pues probablemente sean asignados a tareas navales, cuya importancia crecerá debido al cambio de eje de la estrategia estadounidense, que pasará de Asia central y Medio Oriente a Asia Pacífico, como ya había sugerido Obama en la última gira que hizo a esa región en noviembre pasado.

En efecto, fue durante ese viaje que Obama anunció el despliegue de 2.500 marines a una base en el norte de Australia, y que el periódico The New York Times calificó de "la primera expansión de largo plazo de la presencia militar estadounidense en el Pacífico" desde la Guerra de Vietnam (1964-1975).

El nuevo eje fue confirmado en el documento estratégico presentado el jueves. Este subraya que los intereses económicos y de seguridad de Estados Unidos están "inextricablemente unidos" a la región.

"En consecuencia, para que las fuerzas militares de Estados Unidos continúen contribuyendo a la seguridad global, tendremos que reequilibrarnos hacia la región de Asia Pacífico", indica.

El Pentágono también ahorrará dinero postergando o cancelando la compra de costosas armas, especialmente unos casi 2.500 aviones de combate F-35.

La estrategia además sugiere recortes en el poderío nuclear. "Es posible que nuestras metas de disuasión puedan ser alcanzadas con una fuerza atómica menor, reduciendo el número de armas nucleares en nuestro inventario, así como su papel en la estrategia de seguridad nacional estadounidense", añade el documento.

La estrategia también sugiere que Washington estaría abandonando la idea, que predomina desde el fin de la Guerra Fría, de que puede librar dos grandes guerras terrestres en diferentes partes del globo a la misma vez.

Esto fue criticado por el presidente del Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, Bud McKeon, del opositor Partido Republicano.

Obama "está claramente repitiendo los errores del pasado, dándole a las fuerzas mucho menos de lo que se necesita para las amenazas que afrontamos", dijo a los editores del neoconservador American Enterprise Institute.

"La posibilidad de dos operaciones simultáneas de contingencia es real. Uno solo necesita ver a la actual inestabilidad en Corea del Norte y las amenazas que llegan de Irán, por ejemplo", añadió.

McKeon también señaló que la reducción de tropas en el terreno llevaría de regreso a Estados Unidos "al equilibrio previo a los atentados del 11 de septiembre" de 2001 en Nueva York y Washington.

"La próxima vez que tengamos que participar de una gran operación terrestre, no contaremos con las fuerzas que necesitamos, como nos pasó con Afganistán e Iraq", dijo.

De la misma forma, el director ejecutivo de la belicista Iniciativa de Política Exterior, Jamie Fly, calificó la estrategia presentada por Obama de "muy peligrosa".

"Entiendo que la mayoría de los estadounidenses están cansados de compromisos prolongados en zonas de guerra, pero lo cierto es que nunca sabemos qué va a haber en el horizonte", dijo a IPS.

* El blog de Jim Lobe puede leerse en http://www.lobelog.com.

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