TIMOR ORIENTAL: Turismo para paliar pérdidas del petróleo

El gobierno de Timor Oriental dio luz verde a la construcción de un complejo turístico y un gran centro comercial, con restaurantes y la primera escalera mecánica de este empobrecido país insular, a fin de atraer turistas adinerados.

El Grupo Jape Australia, perteneciente a una familia sino-timorense con propiedades en Dili y la septentrional ciudad australiana de Darwin, comenzó la construcción de Timor Plaza en un área de más de cinco hectáreas cerca del puente Comoro, cuyo costo ascenderá a 30 millones de dólares.

A las afueras de esta ciudad, en Tasi Tolu, un constructor de Singapur está pronto para transformar un terreno estatal de 118 hectáreas un centro turístico de lujo al que no le faltará nada, un hotel de 400 habitaciones, un campo de golf de 27 hoyos y un parque empresarial, financiado por un inversor privado.

Timor Oriental estuvo 24 años bajo ocupación militar de Indonesia, hasta 1999. Gran parte de la infraestructura del país fue destrozada por el ejército invasor y los grupos rebeldes. Cuando se independizó en 2002 era uno de los países más pobres de Asia y no ha logrado revertir la situación pues ocupa el lugar 158 del Índice de Desarrollo Humano, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

El gran crecimiento poblacional de 3,5 por ciento y la prevalencia de la agricultura de subsistencia plantea varios desafíos al gobierno. La principal fuente de divisas es el petróleo, que representa alrededor de 95 por ciento de la riqueza nacional y le dejó unos 4.000 millones de dólares en 2008, según el informe de la Autoridad Bancaria y de Pagos del 31 de diciembre de ese año.
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Este país depende de la ayuda de donantes extranjeros, que se reunieron en Dili del 2 al 4 de abril para discutir planes de seguridad y de desarrollo en el marco de la segunda Reunión de Socios para el Desarrollo de Timor Oriental desde la crisis política y la violencia social de 2006.

La iniciativa, organizada por el gobierno, se propone acortar la brecha entre sus propias actividades y las de las agencias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y el Banco Mundial, a fin de cumplir las Prioridades Nacionales para el año que viene.

Los donantes discutieron sobre la cantidad de dinero que habrá que destinar a paliar las necesidades urgentes en un contexto de aumento del gasto público aumenta y caída del precio internacional del crudo.

Un comunicado del Fondo Monetario Internacional, leído por el representante residente de la ONU, Tobias Rasmussen, elogia la política gubernamental de ahorrar e invertir una cantidad significativa de los ingresos que deja el crudo en el Fondo de Petróleo, pero advirtió que en el futuro habrá que será necesario un control estricto de los gastos.

"Pero es importante reconocer que los recursos petroleros son de corta duración, mientras que elevar el nivel de vida es un emprendimiento de largo plazo", señaló.

"Si el sector privado no crece será imposible generar los puestos de trabajo necesarios que exige el rápido aumento de población y no quedará mucho para cuando se acabe el crudo", añadió Rasmussen.

Al término de la reunión, el consultor de asuntos socioeconómicos de la Misión de la ONU en Timor Oriental, Abraham Joseph, consideró "significante" la promesa del gobierno de crear una estrategia de mediano plazo, fundamental para priorizar las inversiones que promueven el desarrollo en los próximos meses.

Los donantes también organizaron un foro con motivo del lanzamiento oficial de las Prioridades Nacionales para 2009. Las prioridades del gobierno del primer ministro, José Alexandre Xanana Gusmao, son la seguridad alimentaria, el desarrollo rural, cuestiones de recursos humanos, servicios sociales, seguridad y buena gobernanza.

El gobierno anunció sus planes de subsidiar las importaciones de arroz, estimular la producción agrícola y asistir a los sectores más vulnerables de la población a fin de atender los aspectos más sensibles como la seguridad alimentaria y el desarrollo rural.

También se mejorará la infraestructura social y económica de áreas rurales a fin de promover actividades redituables que no tengan vínculos con el petróleo.

Timor Oriental tiene que encontrar la forma de atraer inversionistas, en especial tras la caída del precio internacional del petróleo. Los ingresos netos dejados por la venta de crudo en septiembre de 2008 fueron unos 186 millones de dólares, comparados con los 97 millones registrados en marzo de este año, según la Autoridad Nacional de Petróleo.

El centro comercial y el centro turístico significan "un voto de confianza en el futuro del país y reflejan la estabilidad política que reina desde febrero de 2008", explicó Ian Storey, del Instituto de Estudios de Asia Sudoriental, con sede en Singapur, al ser consultado acerca de si esos proyectos serían capaces de atraer inversores extranjeros y disminuir la dependencia en el petróleo.

"No sorprenden esas iniciativas pues el gobierno tiene interés en promover el turismo. Es claro que tanto el centro comercial como el hotel apuntan a un público extranjero pues la mayoría de los timorenses son pobres", añadió.

Tony Jape, gerente general del Grupo Jape Australia, también es optimista.

"Timor Oriental registró varios avances pese a que no hace mucho que se independizó. El primer gobierno puso la infraestructura y el contexto y el segundo le está dando buen uso. Eso nos da confianza porque indica que ve al progreso con buenos ojos", señaló.

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