PALESTINA: Bloqueo enturbia el agua

Más de 70 toneladas de aguas servidas, o parcialmente tratadas, deben volcarse a diario al mar en este territorio palestino a causa del bloqueo israelí. Organizaciones humanitarias temen por la contaminación y sus consecuencias en la salud de la población.

La sequía en los territorios palestinos agravó la escasez de agua potable en Gaza. Crédito: Mel Frykberg
La sequía en los territorios palestinos agravó la escasez de agua potable en Gaza. Crédito: Mel Frykberg
"La salud de los 1,5 millones de habitantes de Gaza está en peligro", dijo a IPS Mahmoud Daher, de la Organización Mundial de la Salud (OMS), tras la divulgación de un informe de esa agencia sobre una serie de análisis realizados al agua contaminada de este territorio palestino.

El asedio israelí se traduce en falta de combustible, electricidad y repuestos necesarios para hacer funcionar las plantas de tratamiento de agua potable y residual.

El resultado es que los sistemas hídricos y de saneamiento están al borde del colapso porque sólo se tiene la energía necesaria para que funcionen las usinas de desalinización y de tratamiento, las bombas domésticas y las que llevan las aguas servidas fuera de las áreas pobladas por un plazo limitado.

Después de que el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas) se arrogó por la fuerza el control de Gaza en junio de 2007, tras ganar las elecciones parlamentarias palestinas de enero de 2006, Israel consideró territorio hostil a esa franja territorial de 360 kilómetros cuadrados y densamente poblada, selló la frontera y decretó un embargo que contó con el respaldo de la comunidad internacional.
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Desde entonces, el Estado judío sólo deja entrar un mínimo de suministros humanitarios a este territorio, y eso tras una intensa intervención y presión mundial.

Además de reducir de forma drástica el suministro de combustible y electricidad, Israel prohibió la importación de repuestos fundamentales que, según organizaciones humanitarias, son necesarias para hacer funcionar la infraestructura de Gaza.

A fin de evaluar el grado de contaminación, la OMS tomó muestras de agua de mar en 13 zonas de riesgo en cinco municipalidades de la franja de Gaza. También se realizaron dos análisis microbiológicos para estudiar la presencia de excrementos humanos y animales.

Los resultados mostraron que tres áreas de la franja de Gaza y una de la ciudad fronteriza de Rafah están contaminadas con heces humanas (coliformes fecales) y animales (estreptococo fecal). La concentración bacteriana encontrada fue de 30,8 por ciento.

Además, en la ciudad de Gaza, son tres las áreas contaminadas con heces animales. La concentración fue 23,1 por ciento.

El peligro es que el agua de mar contaminada se filtre al acueducto subterráneo tras los dos años de sequía.

La sequía implica que los 160 millones de metros cúbicos de agua que se extraen de las napas freáticas de la franja de Gaza no se pueden reponen porque el promedio de lluvias sólo alcanzó los 85 millones de metros cúbicos anuales en los últimos dos años.

"El déficit es reemplazado por agua de mar contaminada que se filtra al acueducto y nos obliga a excavar cada vez más profundo para cubrir el suministro", dijo a IPS Monther Shoblak, gerente general de la Compañía de Agua de las Municipalidades Costeras, órgano responsable de gestionar los servicios de agua y saneamiento.

"Estamos muy preocupados por el posible brote de enfermedades causadas por el agua contaminada como tifoidea, cólera, disentería y gastroenteritis", añadió Daher, de la OMS.

Tras la divulgación de los resultados de los análisis de la OMS, la Autoridad de Agua Palestina recomendó el mes pasado a los residentes de Gaza hervir el agua para cocinar y beber a causa de la escasez de hipoclorito de sodio, compuesto químico empleado como desinfectante.

La OMS también indicó que los nitratos encontrados en el agua potable de Gaza, procedentes de las aguas servidas y de los químicos empleados por la agricultura, y que se filtran a las napas freáticas, tienen una concentración 13 veces mayor que los estándares de seguridad internacionales.

Los doctores de Gaza señalaron que las altas concentraciones de nitratos son, en parte, responsables de la gran cantidad de casos de anemia entre los palestinos. Aunque también la pobreza y la desnutrición, exacerbada por el embargo económico y la consiguiente destrucción de la economía del territorio, tiene responsabilidad en el problema.

La situación se agrava más con la escasez de energía y combustible, y la limitada cantidad filtros de agua y surtidores de combustible.

Eso implica que los 135 pozos, las tres plantas de tratamiento y las cuatro estaciones de bombeo de agua de lluvia que hay en Gaza, todas a petróleo o electricidad, están casi paralizadas.

Sólo 20 pozos funcionan con electricidad, y debido a los cortes hay que hacerlos funcionar con generadores de emergencia, pero tampoco existe el suficiente combustible.

Según la Compañía de Agua de las Municipalidades Costeras, sólo 37 de las 122 bombas de agua tienen combustible. Eso hace que 30 por ciento de los habitantes de Gaza tengan agua potable de cuatro a ocho horas una vez por semana, 40 por ciento cada cuatro días y 30 por ciento una vez cada dos días.

La comunidad internacional brinda ayuda financiera y técnica. Pero tres plantas de tratamiento de aguas servidas planificadas quedaron en suspenso a causa del bloqueo, dijo a IPS Mike Bailey, de la organización humanitaria Oxfam en Jerusalén.

Oxfam está asociada a la Compañía de Agua de las Municipalidades Costeras y participa en la financiación y construcción de varios proyectos de agua y saneamiento en todos los territorios palestinos.

"El Banco Mundial financia una usina de tratamientos de aguas residuales en Beit Lahiya, en el norte de Gaza, el Banco de Desarrollo Alemán contribuye con otra en la mitad de la franja de Gaza y el gobierno japonés, con otra más en Khan Yunis, en el sur", indicó Bailey.

Pero pese a la disponibilidad de fondos, todos debieron suspender las operaciones pues ninguna empresa constructora comenzará a trabajar a sabiendas de que no podrán contar con los suministros necesarios y de que los israelíes no las dejarán entrar a este territorio, apuntó.

Una planta de tratamiento de aguas residuales en Beit Lahiya, también financiada por el Banco Mundial, fue terminada, aunque un año después de lo previsto y gracias a la intervención directa del ex primer ministro británico Tony Blair (1997-2007), ahora representante de la Unión Europea en el llamado Cuarteto de impulsores de la paz en Medio Oriente, también integrado por Estados Unidos, la ONU y Rusia.

El frágil y provisorio cese del fuego que entró en vigor el 20 de junio pretendía aliviar la situación de alguna manera y lograr que Israel aliviara el asedio, pero el Estado judío volvió a sellar la frontera luego de que varios misiles fueran disparados contra su territorio, a lo que siguió el asesinato de varios combatientes de la resistencia en Cisjordania.

El acuerdo es resultado de varios meses de negociaciones entre representantes de Israel, Hamas y mediadores egipcios.

La ONU también acusó a las Fuerzas de Defensa Israelíes de haber cometido siete violaciones al cese del fuego. Dos civiles de Gaza recibieron varios disparos por acercarse demasiado de la valla fronteriza, alegaron los israelíes.

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