ARGENTINA-BRASIL: Acopio de críticas contra represa binacional

Apremiados por la demanda de energía, los gobiernos de Argentina y Brasil reflotaron el plan de la represa hidroeléctrica Garabí sobre el río Uruguay, que para los ecologistas pondrá en riesgo el caudal de ese curso ya muy exigido.

Estreito do Uruguai, entre Rio Grande do Sul y Santa Catarina, cubierto por las aguas del embalse de Itá. Crédito: Fundación Proteger
Estreito do Uruguai, entre Rio Grande do Sul y Santa Catarina, cubierto por las aguas del embalse de Itá. Crédito: Fundación Proteger
"Mientras se habla de construir Garabí, la central (hidroeléctrica argentino-uruguaya) de Salto Grande en el mismo río apenas funciona por falta de agua", dijo a Tierramérica Jorge Cappato, de la Fundación Proteger de Argentina.

"Entre las represas que existen y las proyectadas, en pocos años el río Uruguay se convertirá en un conjunto de estanques. Se inundarán saltos, humedales y bosques, disminuirá la biodiversidad y la calidad del agua", pronosticó.

En épocas de sequía o lluvias escasas los embalses acumularán agua y se extremarán las bajantes. "Vamos a cruzar el río a pie", dijo Cappato, coordinador del Comité Argentino de la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN).

A fines de febrero la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, y su par de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ratificaron la decisión de poner en marcha la presa binacional Garabí, ideada en 1972. Se constituyó una comisión técnica mixta para supervisar las tareas preliminares y la obra comenzaría en 2011.
[related_articles]
La primera represa argentino-brasileña tendría una potencia instalada de 2.800 megavatios y requeriría anegar unas 33.000 hectáreas de terrenos poblados en ambas márgenes del río. Su ubicación sería en el tramo correspondiente a la provincia de Corrientes, extremo nororiental de Argentina, y al sureño estado brasileño de Rio Grande do Sul.

Están proyectadas otras dos represas argentino-brasileñas en el mismo curso de agua: San Pedro y Roncador.

El río Uruguai (como se escribe en portugués) nace en Brasil y desemboca en el Río de la Plata. Su cauce es límite natural entre este país y Argentina, y entre ésta y Uruguay. En su primer tramo, existen cuatro centrales hidroeléctricas (Itá, Machadinho, Passo Fundo y Barra Grande) y aguas abajo está Salto Grande, la central argentino-uruguaya.

"Necesitamos una política de manejo de recursos hídricos entre Argentina, Brasil y Uruguay. Lo advertimos cuando las Cataratas del Iguazú se secaron en junio de 2006", dijo.

Brasil había cerrado las compuertas de varias represas sobre el río Iguazú y el descenso del caudal dejó al descubierto las paredes de basalto de las imponentes cataratas que comparte con Argentina.

Una muestra de lo que puede ocurrir cuando escasean las lluvias lo ofrece hoy Salto Grande. Según su Comisión Técnica Mixta, a mediados de noviembre la energía suministrada era superior a 42.000 megavatios/hora (MWh) y en diciembre había bajado a 8.975 MWh.

"Argentina y Uruguay acordaron usar ahora muy poco la energía de la represa, por eso están en funciones sólo tres de las 14 turbinas" de Salto Grande, explicó a Tierramérica el ingeniero Enrique Topolansky, presidente de la delegación uruguaya de la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande.

"La idea es almacenar agua para después de Semana Santa, por eso aguas abajo casi no tenemos caudal", admitió. Pero Topolansky dijo que será "favorable" construir Garabí, pues su embalse dotaría de más recursos de agua al conjunto del sistema hídrico en tiempos de sequía y ayudaría a regularlo y evitar desbordes cuando las lluvias sean excesivas.

Es cierto que "el recurso es muy escaso, pero más escasa es la energía, y los países deben funcionar con lo que tienen", argumentó.

Además, "Garabí es un proyecto de Argentina y Brasil. Sería irracional que Argentina operara para resentir el funcionamiento de otra represa que tiene con Uruguay, como Salto Grande. Las operaciones necesitarán una coordinación más fina de la que ya se tiene hoy para que todos salgan ganando", manifestó.

Pero los ambientalistas creen que esa coordinación es apenas un proyecto, e insisten en que las grandes represas tienen costos sociales, económicos y ambientales irreversibles, que se han comprobado en la región.

Un comunicado divulgado el 14 de marzo en Buenos Aires y Porto Alegre, Brasil, por ambientalistas y organizaciones sociales, afirma que Garabí provocará pérdida de biodiversidad, alterará el microclima local, destruirá la pesca y aumentará la pobreza.

Los Saltos del Moconá, un cañón por el que caen las aguas a lo largo de tres kilómetros, podrían quedar sepultados por la cola del embalse. Ya ocurrió con las caudalosas Sete Quedas (siete cascadas) desaparecidas por la represa de Itaipú sobre el río Paraná, recordó Cappato.

Algo similar sucedió luego con Itá, que dejó bajo agua los saltos del Estreito do Uruguai.

"Garabí será un golpe final a la cuenca del río Uruguay", según el abogado Jorge Daneri, de la Fundación MBiguá, en la ciudad entrerriana de Paraná.

"Actuamos para que Garabí no se construya", dijo a Tierramérica Elisángela Soldatelli Paim, coordinadora de proyectos de Amigos de la Tierra Brasil. La represa "agravará los daños en la cuenca", que ya soporta grandes centrales hidroeléctricas y tiene otras en fase de preparación, remarcó.

Según Topolansky, Garabí, Salto Grande y las otras centrales aguas arriba no tienen grandes embalses. "Son pequeños en relación a la potencia que desarrollan", dijo.

Uno de los estudios previos del proyecto señala que 7.000 familias se deberán reasentar, incluyendo cooperativas de agricultores familiares y pescadores artesanales, señaló Soldatelli Paim. "Ni siquiera hubo un debate en la sociedad para saber por qué y para quién se necesita una gran central hidroeléctrica", denunció.

En su opinión es muy probable que la energía se destine a industrias de uso intensivo de la electricidad, como las de aluminio y de celulosa. "Pero para eso hay alternativas energéticas, como la eólica o la termoeléctrica, que se desechan", señaló.

* Corresponsal de IPS. Con aportes de Mario Osava (Río de Janeiro) y Diana Cariboni (Montevideo). Publicado originalmente el sábado 22 de marzo por la red latinoamericana de diarios de Tierramérica.

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe